En la aldea
24 junio 2024

Los nuevos colombo-venezolanos

Un nuevo ciudadano se está forjando. Es un poco colombiano y un poco venezolano desde el punto de vista cultural. Es el fenómeno de la interculturalidad.

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Zair Mundaray | 23 septiembre 2019

Un nuevo ciudadano se está forjando. Es un poco colombiano y un poco venezolano desde el punto de vista cultural, y es capaz de desenvolverse de un lado u otro de la frontera sin dificultades ni traumas. La verdadera integración se está produciendo, y es la interacción diaria entre las personas de ambos países. Este fenómeno nos cambiará a futuro y será para bien.

¡Papá, tengo harto cansancio, el partido de hoy estuvo berraco! Frases como estas, dichas por mi hijo de 12 años retumban de pronto en mis oídos, opto por tratar de comprenderlo, no intento corregirlo, no tendría porque, la expresión es correcta, pero igual, mil dudas empiezan a asaltarme de pronto.

En otra oportunidad veo a mis hijos jugando videos con sus amigos del colegio, todos colombianos. De fondo en el juego, hay música que pueden poner quien sabe mediante que sistema; suenan “Los Amigos Invisibles”, “Caramelos de Cianuro” y luego “Cancerbero”, algunos de los invitados conocen las canciones, las cantan, se dicen hasta “chamo” entre ellos y que el juego está “burda” de bueno. Algo pasa, me digo y trato de identificar qué es.

Recuerdo que en Caracas estudié y tuve como amigos en mi juventud a varios colombianos e hijos de colombianos. Sin embargo, hurgando en la fragilidad de mi memoria, no logro evocar que hubiese alguna diferencia con el resto de los venezolanos. Se habían adaptado -se me ocurre- a nuestra cultura en tal medida, que ya no podíamos notar algo que los identificara. ¿O es que acaso no éramos capaces de percibirlo dentro de la diversidad que nos rodeaba? Realmente no tengo una respuesta concluyente a esto, sin embargo, por primera vez somos nosotros los que nos hemos desplazado a otras tierras, nos corresponde ser ahora los extranjeros, seguramente, los diferentes.

¿Nuestros hijos estarán perdiendo la identidad? Pero ¿qué es la identidad?, ¿cómo haremos para preservar nuestra cultura?, ¿se estará forjando un individuo distinto a partir de nuestra migración masiva? 

Dice Romero Ceballos que la identidad es el sentido de pertenencia a una colectividad, a un sector social, a un grupo específico de referencia. Esta colectividad puede estar por lo general localizada geográficamente, pero no de manera necesaria (por ejemplo, los casos de refugiados, desplazados, emigrantes, etc.). Los migrantes venezolanos nos reconocemos entre nosotros, nos identificamos, sabemos que hay cantidad de cosas que tenemos en común. Sin embargo, poco a poco vamos identificando una serie de elementos culturales que tenemos en común con este país que gentilmente nos acoge, vamos percibiendo que no somos tan distintos. 

Ese intercambio, posiblemente, esté forjando una nueva identidad que sólo en las zonas de frontera era común para hacerse ahora más extendida, y me refiero a un individuo colombo-venezolano culturalmente hablando. Algo así como lo que hacía Billo Frómeta cuando cantaba con el mismo estribillo: “Señorial, Palmira señorial” que en nuestro país era “señorial, Valencia señorial”, y ambos pueblos los bailaban y coreaban igualito.

Nos encontramos entonces ante el fenómeno de la interculturalidad, que según la Unesco es la presencia e interacción equitativa de diversas culturas y la posibilidad de generar expresiones culturales compartidas, adquiridas por medio del diálogo y de una actitud de respeto mutuo.

Desde mi perspectiva, un nuevo ciudadano se está forjando. Es un poco colombiano y un poco venezolano desde el punto de vista cultural, y es capaz de desenvolverse de un lado u otro de la frontera sin dificultades ni traumas. La verdadera integración se está produciendo, y es la interacción diaria entre las personas de ambos países. Este fenómeno nos cambiará a futuro y será para bien. 

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