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28 mayo 2024

Ser madre y tener VIH en Venezuela

El diagnóstico para la bebé de Stefhany no fue favorable. La niña, con una semana de nacida, pasó a formar parte de los 2.728 infantes que viven con VIH en el país según reporta la Red Venezolana de Gente Positiva. Mientras, Jhonatan Rodríguez de StopVIH indica que la epidemia se encuentra fuera de control a raíz de la escasez de medicamentos y preservativos.

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Raylí Luján | 25 noviembre 2019

Sthefany no planificó embarazarse. No es la única a la que puede pasarle esto. Pero ser madre en una Venezuela sumida en la crisis es toda una odisea y más si ya se tiene un hijo, y si el nuevo embarazo es producto de un encuentro sin protección sexual. En su caso se trató de un encuentro con su ex pareja tras el cual no sólo supo que gestaba una nueva vida, sino que era portadora de VIH.

Esta joven de 23 años debía enfrentarse a un virus sobre el que poco conocía, y es que el país registra números deficientes en materia de educación sexual y reproductiva.

Si bien existen normas jurídicas sobre el derecho de niños, niñas y adolescentes para que accedan a esta información, esto no se cumple, tal como lo refleja el informe “Mujeres al Límite 2019”, elaborado por Equivalencias en Acción.

“No existe un programa específico en materia de educación sexual y los contenidos vinculados a ésta aparecen dispersos en los diferentes programas educativos para cada grado escolar. Tampoco se conocen programas de capacitación a docentes, no se identifican campañas realizadas desde el Ministerio del Poder Popular para la Educación ni aparecen líneas presupuestarias específicas para educación integral en sexualidad en el presupuesto de este ministerio”, reza el documento.

Sthefany dio a luz en la Maternidad Concepción Palacios, tuvo un parto natural luego de haber recorrido varios hospitales y de sufrir una rotura de membranas.

Cuando Sthefany dio a luz en la Maternidad Concepción Palacios, en Caracas, no sólo continuaba sin la información que requería para atender su caso, tampoco contaba con el tratamiento adecuado para ella y su bebé recién nacida.

Tuvo un parto natural a sus 36 semanas de embarazo luego de haber recorrido varios hospitales y de sufrir una rotura de membranas, lo que impidió a los especialistas practicarle una cesárea pues en ese punto sólo causaría una infección mayor.

Esperaba el estudio de carga viral para su hija. La Maternidad prometía entregarlo una semana después del nacimiento. Sólo sería posible por las donaciones hechas por organizaciones como Unicef y el Fondo de Población de las Naciones Unidas. Desde el Estado las fallas en distribución de antirretrovirales y reactivos alcanza un 70%.

Jhonatan Rodríguez, presidente de la Organización StopVIH, asegura que las autoridades venezolanas no han dado una respuesta eficiente a la epidemia. “Desde hace más de cuatro años no hay reactivos en Venezuela para realizar las pruebas de detección o de monitoreo y control. Estamos hablando de pruebas como CD4/CD8, carga viral, Tuberculosis, entre otras”.

Rodríguez indica que la epidemia se encuentra fuera de control en el país a raíz de la escasez de medicamentos e insumos para la prevención, como son los preservativos.

Escasez y opacidad

Desde StopVIH no sólo se cuestiona la falta de atención oportuna por parte del Estado, también la desinformación sobre el número real de personas portadoras de la enfermedad.

“Algunos expertos hablan de más de 1 millón de personas que han contraído VIH, otros -más tímidos- dicen que alrededor de 300 mil tienen el virus”, sostiene Rodríguez, quien además menciona las estimaciones de ONUSIDA que apuntan a 120 mil personas con el virus, entre adultos y niños.

Desde este ente creado por la ONU se hicieron donaciones para la realización de pruebas a mediados de año. StopVIH fue parte del programa y eso le permitió determinar la necesidad de levantar los fondos necesarios para lograr una respuesta humanitariamás completa.

“Jhonatan Rodríguez (StopVIH) indica que la epidemia se encuentra fuera de control en el país a raíz de la escasez de medicamentos y preservativos”

Explica que durante 2019 ha habido estabilidad en el inventario de medicamentos antirretrovirales, lo que se atribuye a las donaciones del Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, aunque la distribución no ha sido la más acertada.

“Ha habido fallas en el envío, lo cual no es correcto, no debe ocurrir, porque el Ministerio de la Salud debe garantizar que los fármacos lleguen a las personas con VIH en todo el territorio nacional”, explica Jhonatan Rodríguez.

Una fuente del Ministerio de Salud, que prefirió no ser identificada, se refirió al déficit en la distribución y supervisión del material e insumos requeridos en los centros hospitalarios del país. Dijo que a pesar de que ha disminuido el número de medicamentos, se mantienen los envíos, aunque sin el seguimiento requerido.

La precariedad

La Red Venezolana de Gente Positiva denuncia la discriminación de las madres con VIH y sus bebés en los centros de salud. “No hay las ampollas de Zidovudina para el momento de la cesárea y evitar la transmisión vertical, no hay el jarabe de Zidovudina para los bebés expuestos. De cada 10 mujeres, a 8 las hacen parir con miles de excusas y le piden todos los insumos desde la anestesia hasta las suturas”, dijo Eduardo Franco, secretario general de la organización.

Franco reclama que los estudios de carga viral, como el que le fue aplicado a la bebé de Sthefany, pueden superar los 60 dólares en el sector privado, lo que hace imposible que mujeres o familias de bajos recursos accedan a ello.

El diagnóstico para la bebé de Stefhany no fue favorable. La niña, con una semana de nacida, pasó a formar parte de los 2.728 infantes que viven con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) en Venezuela que reporta la Red Venezolana de Gente Positiva.

En la Maternidad Concepción Palacios madre e hija pudieron recibir un tratamiento de prevención mientras esperaban los resultados: Un jarabe de Zidovudina de 50mg. donado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). Claro que no existía garantía de continuar con el medicamento tras abandonar el centro hospitalario.

Necesidad de más apoyo

La Red Venezolana de Gente Positiva puntualiza que los niños de 25 kilogramos o menos no tienen tratamiento, y muchas de las jóvenes madres están en grado de desnutrición.

En 2018, organizaciones civiles abocadas al derecho a la salud levantaron el informe “Emergencia Humanitaria Compleja en Venezuela”, donde se detalló que al menos 5 mil personas mueren anualmente en Venezuela a causa del VIH. Allí se estimó también que 17 personas contraen el virus diariamente.

Ese mismo año, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) solicitó la adopción de medidas cautelares para 43 venezolanos con VIH o que ya han desarrollado SIDA, para que recibieran los medicamentos correspondientes. En 2019 la Comisión Permanente de Desarrollo Social Integral y la Subcomisión de Salud de la Asamblea Nacional (AN), remitió un comunicado a la Comunidad Internacional alertando sobre la grave situación que padecen las personas con VIH en Venezuela.

Si bien las donaciones han logrado ayudar con el inventario de medicinas antirretrovirales, las distintas ONG exigen una mayor cooperación de organismos internacionales establecidos en Venezuela para sumarse a la acción humanitaria.

Mientras tanto, Sthefany, que se había planteado en una oportunidad migrar y tener a su segunda hija fuera del país, ahora lo ve como una necesidad para garantizar un tratamiento que les permita vivir, tanto para ella como para su pequeña.

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La opinión emitida en este espacio refleja únicamente la de su autor y no compromete la línea editorial de La Gran Aldea.
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