En la aldea
18 abril 2024

El remedio de la dirigencia juvenil

Envejecerán, por fortuna, y sentirán que, como todos los mortales, tendrán la inefable cuota del recuerdo de sus pasos no siempre acertados. Sabrán que, debido a las amarras de la superficialidad, su retórica también se gastó o se volvió trivial y se tuvo que renovar. Las canas no solo le harán bien a sus apariencias individuales, sino también a la política venezolana. Pero, mientras llegan las arrugas y se ponen las pomadas que las ocultan, a los líderes juveniles no les vendría mal leer libros de historia.

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Elías Pino Iturrieta | 20 marzo 2020

Muy ignorantes los líderes imberbes de ogaño y muy pagados de sí mismos, dijimos el miércoles, pero también sugerimos que su mal tenía remedio. Dejarán de ser jóvenes, como ya está sucediendo. Envejecerán, por fortuna, y sentirán que, como todos los mortales, tendrán la inefable cuota del recuerdo de sus pasos no siempre acertados. Sabrán que, debido a las amarras de la superficialidad, su retórica también se gastó o se volvió trivial y se tuvo que renovar. Pero otra cosa: Como no les ha quedado más remedio que compartir el trabajo contra la usurpación con muchos líderes crecidos y formados en el pasado, la suerte les levantó un puente directo con un pensamiento y con unas formas de lucha que subestimaban, pero que no han tenido más remedio que asimilar y respetar. Van a perder sus ínfulas de exclusividad, por lo tanto, van a saber que el centro de las tablas no se les ha cedido para siempre en escritura, sino apenas como posibilidad de tránsito. Así las cosas, las canas no solo le harán bien a sus apariencias individuales, sino también a la política venezolana. Pero, mientras llegan las arrugas y se ponen las pomadas que las ocultan, no les vendría mal leer libros de historia. Así sabrán lo que todavía no saben, si nos atenemos a sus conductas: Cómo se hace una República a través del tiempo.

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La opinión emitida en este espacio refleja únicamente la de su autor y no compromete la línea editorial de La Gran Aldea.
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