EN LA ALDEA

23 febrero 2024

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“Si no hay más mujeres que lideren los procesos de negociación, será mucho más difícil concretar el cambio”

“Aun habiendo un cambio político en Venezuela no puede haber una democracia sólida y duradera si no estamos todos y si no estamos las mujeres. (…) ese es el trabajo que necesitamos hacer desde ya para que un cambio político en Venezuela sea factible”, así habló Adriana D’Elia Briceño, Magister en Planificación Regional y Urbana, quien ha venido trabajando en la creación de una red de mujeres venezolanas líderes; y hoy es colaboradora del Atlantic Council’s Adrienne Arsht como Non-resident Senior Fellow. 

Un grupo de mujeres que ejercen su liderazgo en diferentes ámbitos, como el político, social y diplomático se dieron cita en la primera “Cumbre de Mujeres por Venezuela” organizada por el Centro para América Latina Adrienne Arsht del Atlantic Council y la Universidad Católica Andrés Bello con el apoyo del Gobierno de Canadá.

Adriana D’Eliaes una de las mujeres con más trayectoria política y social de las últimas dos décadas en Venezuela. Trabajó en la Alcaldía de Baruta durante la gestión de Henrique Capriles Radonski, a quien acompañó también en la Gobernación de Miranda siendo la Secretaria General de Gobierno, e incluso asumiendo como Gobernadora encargada en dos oportunidades cuando Capriles fue candidato presidencial (contra Chávez y luego contra Maduro). Durante sus últimos años en Venezuela, hasta que tuvo que salir del país, fue Diputada por el Circuito 4 del estado Miranda, que abarcaba los municipios Plaza (Guarenas), Zamora (Guatire) y las parroquias La Dolorita, Caucagüita y Filas de Mariches del municipio Sucre. Conoce la realidad interna de Venezuela, y también la de los millones de venezolanos migrantes y refugiados. Es por ello que conversamos con Adriana sobre la “Cumbre de Mujeres por Venezuela” y sobre el país.

“En Venezuela la pobreza tiene rostro de mujer, las que primero dejan de comer cuando no hay alimentos en la casa son las abuelas, las niñas, las madres”

Adriana D’Elia

-En cuanto a la “Cumbre de Mujeres por Venezuela”, ¿cuál es su principal apreciación de lo que allí se trató?

-Lo que sucedió, a mi manera de ver, es que el trabajo de tejer y construir una red de alianzas entre mujeres políticas que están en posiciones de poder en sus partidos, en sus regiones, y también con la sociedad civil, con quienes hemos tejido una alianza por bastante tiempo, se generó la suficiente fuerza como para producir esta Cumbre, que tuvo un alcance mediático importante. Te puedo decir que simultáneamente a la Cumbre estuvieron conectadas más de 30 mil personas, sin hablar de los tuits antes, durante y después del evento, que además fue tendencia en el país. Lo más importante es que se presentó una hoja de ruta en la que creemos, para trabajar por el rescate de nuestro país, una hoja de ruta que fue respaldada el mismo día por un apoyo de la Asamblea Nacional y fue firmada también por dirigentes políticos, personalidades de la vida nacional, hombres y mujeres que creen que no solamente es necesario unir a todo el país, encontrarnos para construir la paz y la democracia, sino que también tiene que haber una perspectiva de género igualitaria en la toma de decisiones.

-¿Durante cuánto tiempo se ha trabajado en la construcción de esta red que hoy aglutina a tantas mujeres de distintas índole en Venezuela?

-La idea de construir esta red comenzó hace más de dos años cuando yo tuve que salir de Venezuela y en sintonía con lo que ha sido mi misión de vida como servidor público, ingeniándome cómo puedo seguir sirviendo a mi país. Me di cuenta, además, viviendo en un contexto distinto, cómo las mujeres no estábamos sobre la mesa en la toma de decisiones, ni en las discusiones importantes del país o muy pocas, en realidad, no en la forma en la que deberíamos estar y también me di cuenta que estando donde estoy, las delegaciones de políticos siempre tienen una presencia masculina muy mayoritaria, y dije y me propuse a pensar cómo ayudar a cambiar esto. Una de las primeras cosas que hice fue acercarme al Atlantic Council, que es un tanque de pensamientos aquí en Washington, con una trayectoria muy importante y me conseguí con que la idea tuvo acogida y, muy tempranamente, comenzamos a pensar cómo comenzar a crear esta red y cómo generar espacios de confianza para que mujeres con diferentes puntos de vista, diferentes tendencias políticas, inclusive diferencias ideológicas pudiéramos sentarnos a construir lo que todos queremos para nuestro país, que es tener instituciones fuertes, democráticas y que al final del día eso sirva también obviamente para rescatar tanto dolor, tanto sufrimiento y tanta pobreza de nuestro pueblo venezolano.

Adriana D’Elia: “En la situación de Emergencia Humanitaria Compleja que tenemos en nuestro país, obviamente primero debemos atender las necesidades fundamentales de alimento, cuido y acceso a la salud”.
Adriana D’Elia: “En la situación de Emergencia Humanitaria Compleja que tenemos en nuestro país, obviamente primero debemos atender las necesidades fundamentales de alimento, cuido y acceso a la salud”.

-¿Cómo se llevó a cabo ese proceso de organización?

-Inicialmente la idea se generó antes de la pandemia, pero en lugar de tener encuentros físicos, comenzamos a tener una gran cantidad de encuentros virtuales; en principio, estaban todas las diputadas de la Asamblea Nacional de oposición y las embajadoras que habían sido designadas por el Gobierno interino, pero hoy en día la red es mucho más que eso, porque se ha ampliado con una plataforma de asociaciones civiles que trabajan en la investigación, defensa y monitoreo de los Derechos Humanos y en los temas de género en nuestro país. Cuando ya teníamos el primer grupo conformado, el Atlantic Council, con el cual comenzamos a trabajar gracias al enlace de Diego Area, gran amigo que además fue mi jefe de campaña en el año 2015, recibimos también el apoyo del Gobierno de Canadá, para así, con mayor entrenamiento y con una cantidad de experiencias de otros países que revisamos, continuamos con ese espacio que se fue generando de ayuda mutua, de comprensión, de confianza y que sobrepasa cualquier diferencia de visión o de ideología, la mayoría está en el país, pero otras afuera, pero esa fue otra barrera que nos dispusimos romper, conociendo todo lo que significa estar afuera y queriendo regresar a nuestro país; y también las que están luchando adentro, en el terreno con tantas dificultades, entonces finalmente llegamos al punto donde ya tenemos la red completa, constituida, es una red de redes formada por más de 90 mujeres individualmente que han tenido o tienen posiciones, digamos, de poder dentro del país, pero también todas las organizaciones de la sociedad civil. No puedo dejar de mencionar que nuestro aliado en el terreno fue la Universidad Católica Andrés Bello, quien también ha acompañado todo este proceso desde el punto de vista de la plataforma para la formación, para las discusiones, para la integración de las ideas.

“No solamente por el tema de ser mujer, sino con las distintas oportunidades que tienen las mujeres dependiendo del acceso que tengan a los servicios, a la educación (…) eso es algo que tenemos que cambiar”

Adriana D’Elia

-¿Cuáles son los objetivos principales de este evento?, ¿a cuál conclusión llegaron?

-La Cumbre terminó con una propuesta que tiene dos objetivos muy importantes: el primero, es garantizar la participación plena y efectiva de las mujeres y expandir significativamente su presencia en la política, la sociedad civil y todos los espacios de poder y decisiones en el camino hacia la reinstitucionalización de Venezuela; y la segunda, es asegurar que la agenda política incluya una perspectiva de derechos, de género e interseccional en las estructuras de liderazgo, en las políticas públicas y en todas las instancias de toma de decisiones. 

-¿Cuáles son los ejes abordados puntualmente?

-Terminamos acordando en un documento que escribimos entre todas, y las que todos compartimos estas cinco acciones:

1. Exigir a las juntas directivas de los partidos políticos que garanticen el liderazgo igualitario de las mujeres en las decisiones políticas, incorporando propuestas programáticas, específicas que deben ser incluidas como parte del proceso de renovación de estos partidos y de democracia en Venezuela.

2. Elaborar un reglamento modelo dentro de los partidos que aseguren la inclusión y el liderazgo femenino, así como la igualdad, la no discriminación y la eliminación de todo tipo de violencia por razones de género y crear un grupo de trabajo, encargado de implementar, monitorear y dar seguimiento a este reglamento.

3. Agrupar y coordinar movimientos de mujeres dentro de Venezuela y en la diáspora, con sectores y partidos políticos comprometidos con principios democráticos, la sociedad civil y aliados internacionales para promover las reivindicaciones de las mujeres venezolanas.

4. Establecer mecanismos de monitoreo y seguimiento de la participación igualitaria y la perspectiva de género en todos los procesos de diálogo, negociación y construcción de acuerdos con representación de la diversidad de sectores políticos, económicos y sociales.

5. Liderar acciones afirmativas de incidencia entre la comunidad internacional para impulsar los objetivos de esta declaración.

 

-Durante su presentación habló de una hoja de ruta en pro de la democracia en Venezuela, sobre eso le pregunto: ¿Cuál es el rol de la mujer en esta lucha por rescatar la democracia?

-Nosotras estamos convencidas, yo personalmente estoy convencida que la democracia no es factible si no es igualitaria, si no es inclusiva, si no incluye a todos los que pensemos distinto, pero además, si no incorpora a hombres y mujeres en forma igualitaria. La democracia no puede ser construida por un grupo de la sociedad, no puede ser construida solamente por la mitad de la población, tiene que ser construida por todos, pero las decisiones tenemos que tomarlas coordinadamente y acordadas consensuadamente por todos, porque si no, aun habiendo un cambio político en Venezuela no puede haber una democracia sólida y duradera si no estamos todos y si no estamos las mujeres. Está demostrado mundialmente que, en todos los países, cuando las mujeres se involucran, cuando las mujeres son parte de la toma de decisiones, desde las élites, hasta las mujeres que están en sus comunidades, luchando por cubrir las necesidades, por los servicios públicos, por tener acceso a las condiciones mínimas, todas tenemos que estar incluidas y ese es el trabajo que necesitamos hacer desde ya para que un cambio político en Venezuela sea factible. Entonces, esa es nuestra visión, no solamente la mía sino la de todas las mujeres que estamos en esta red, que estamos luchando por la democracia.

“Garantizar la participación plena y efectiva de las mujeres y expandir significativamente su presencia en la política, la sociedad civil y todos los espacios de poder y decisiones en el camino hacia la reinstitucionalización de Venezuela”

Adriana D’Elia

-Este trabajo que han desarrollado ¿tiene algo estructurado para el día después, para cuando se comience la reconstrucción del país?, ¿cuáles serían los ejes más urgentes de atender?

-En el trabajo no hemos desarrollado ninguna línea programática pensando en el día después, nos estamos concentrando en trabajar en cómo llegar a esa posibilidad de tener un día después, todavía no la tenemos, porque la verdad es que tenemos un momento donde hay una gran meseta, donde la política difícilmente se mueve en Venezuela, pero sí vemos una enorme oportunidad, porque los partidos políticos se están renovando, hay un proceso de evaluación, de autoevaluación, incluido el partido político en el que milito. Igualmente, observamos y vemos con esperanza que ese proceso de renovación también incluye la madurez que están asumiendo nuestros líderes, para referirme a los hombres, que también ven hoy esa necesidad y firmando nuestro documento, de tener en la toma de decisiones, en la creación, las alternativas y las propuestas por el país, a las mujeres, entonces siento esperanza. Es un momento difícil que vivimos, pero también es un momento de cambio, porque el siglo XXI está llegando tarde a nuestro país, pero finalmente están llegando estos temas que mundialmente ya han sido asumidos por los países. En mi caso particular que milito en Primero Justicia, me siento orgullosa de decir que ese proceso se está dando, pero también lo dijeron las compañeras de los otros partidos que también en sus espacios políticos están dándose estos procesos de cambios, de transformación y de inclusión. Aprovecho para invitar a divulgar este documento, para que más personas, hombres y mujeres se sigan sumando y apoyando la declaración por la igualdad de género en el proceso de construcción de la democracia y la paz en Venezuela.

-Usted trabajó durante muchísimo tiempo en el área social y de gestión, conoció de primera mano la realidad del municipio Baruta y luego de todo el estado Miranda, que es tan grande, importante y diverso, y después más enfocado en Guarenas y Guatire como diputada. Siendo así, ¿cuál cree que es el principal reto de la mujer venezolana en la situación actual del país?

-La mujer venezolana, al igual que todas las mujeres, tenemos unos retos que están asociados a nuestro género, que tienen que ver con la cultura del patriarcado, que tenemos que ir venciendo en cada momento y en cada instante de nuestras vidas. Te quiero decir que cuando yo estaba en la Alcaldía de Baruta y en la Gobernación de Miranda no tenía conciencia de las limitaciones que tiene el género, porque yo he sido una persona privilegiada en términos de que he podido hacer, llegar y cumplir mis sueños y trabajar en mi vida por las cosas que he creído, pero me doy cuenta que no es un problema individual, sino es un problema interseccional, no solamente por el tema de ser mujer, sino con las distintas oportunidades que tienen las mujeres dependiendo del acceso que tengan a los servicios, a la educación, fundamentalmente, sino también al lugar donde se encuentren, eso es algo que tenemos que cambiar, no puede ser que el hecho de ser mujer además conlleve a sufrir las peores consecuencias de la crisis. En Venezuela la pobreza tiene rostro de mujer, las que primero dejan de comer cuando no hay alimentos en la casa son las abuelas, las niñas, las madres. Las mujeres, entonces, son las que tienen menos acceso a moverse en transporte público, son las que tienen menos acceso a la educación, menos acceso a las oportunidades de trabajo, ganan menos y cuando hablamos en términos políticos, aun siendo las que se encargan de organizar a sus comunidades, de trabajar por el mejoramiento de los servicios (agua, gas, etc.), pero las mujeres son también las que hacen las colas del gas, gastan más tiempo en la búsqueda de los alimentos, en su preparación y en todo el peso enorme que tienen para las labores de cuido, eso es algo que tenemos que cambiar para que todas tengamos igualdad de oportunidades. Cuando entré a la Asamblea Nacional, que empecé en la Subcomisión de Género, ha sido un entrenamiento progresivo en mi vida, que hoy más que nunca me doy cuenta de las necesidades que tenemos para que eso cambie en nuestro país, para poder tener condiciones iguales para todos.

-Sin duda alguna, tal cual menciona, han sido las mujeres las más golpeadas por la Emergencia Humanitaria Compleja, ¿cómo se puede transformar esa situación y generar cambios desde la sociedad, con la mujer a la cabeza de esos cambios?

-Yo creo que la única forma o la más importante es a través de la educación. En la situación de Emergencia Humanitaria Compleja que tenemos en nuestro país, obviamente primero debemos atender las necesidades fundamentales de alimento, cuido y acceso a la salud; pero también, sin duda alguna, es importante ir acompañado la educación de toda población en términos de lo que significa abrir oportunidades para todos por igual.

“Hoy en día la red es mucho más que eso, porque se ha ampliado con una plataforma de asociaciones civiles que trabajan en la investigación, defensa y monitoreo de los Derechos Humanos y en los temas de género en nuestro país (…) es una red de redes formada por más de 90 mujeres”

Adriana D’Elia

-Desde hace algún tiempo está fuera de Venezuela, pero conectada con la situación de la crisis migratoria, que es hoy la segunda más grande del mundo. ¿Cómo buscan ustedes conectar con esa diáspora y promover acciones de las mujeres, impulsando así su liderazgo social e incluso político?

-La diáspora venezolana, como bien dices, es hoy la segunda más grande del mundo, pero ha sucedido en un tiempo muy corto y está en proceso de organización; en este tiempo para la Cumbre, estuvimos en contacto con una gran cantidad de organizaciones que ya existían en muchos países del mundo, obviamente en Latinoamérica y en los países receptores de las poblaciones más grandes como, Colombia, Perú y Ecuador. Tenemos que comenzar a tejer esa red que nos permita organizarnos y así poder atender a los venezolanos en cualquier parte donde se encuentren, pasa por un proceso de organización -insisto-, el migrante cuando sale de su país lo primero que tiene que encargarse es de sus necesidades básicas, de atender a su familia, de restablecerse, de pasar los umbrales que tiene que ver con la identificación que ha sido tan duro para los venezolanos; conseguir trabajo, mantener a la familia y  tomar el tiempo para organizarse, es a veces un espacio que no se tiene. La migración venezolana tiene poco tiempo de ser una diáspora, pero tenemos que fortalecernos y apoyar a todas esas organizaciones que ahora están surgiendo, hay personas que están trabajando por ese tema pero tenemos que además ayudar a seguir visibilizando el problema de los venezolanos, porque lamentablemente el tiempo pasa y van apareciendo en el contexto global otros problemas y otras necesidades que nos quitan la atención al problema que tienen nuestros connacionales en todo el planeta, como bien decía Susana Raffalli, esta es una situación de desgaste para los venezolanos, pero sobre todo para las mujeres, porque una vez que se te acaban los recursos, la comida, la ropa, las oportunidades, entonces migras y si migras entonces y no consigues ya con qué trabajar, les queda a veces solo el cuerpo a las mujeres y tenemos esta terrible situación de trata de mujeres, niñas y jóvenes venezolanas, que se ha convertido en una tragedia para nosotros y es algo por lo que también tenemos que luchar y no permitir que siga avanzando. 

-En la Cumbre se habló mucho de paz y democracia. Y eso es lo que durante mucho tiempo hemos buscado, lamentablemente sin lograrlo. ¿Es necesario que más mujeres lideren los procesos de negociación para que esta vez pueda llegar a concretarse el cambio?

-Absolutamente. Si no hay más mujeres que lideren los procesos de negociación, pienso que será mucho más difícil concretar el cambio porque no estamos representadas todas, además las mujeres tenemos capacidad (está demostrado) de conciliar, de ponernos en el lugar del otro, de unir y la capacidad de trascender alguna diferencia, para poner por encima la necesidad más apremiante de nuestro país, que haya una posibilidad de cambio. Yo no quiero para nada desmeritar el trabajo de nuestros líderes que han estado al frente luchando por el cambio político, muchos de ellos perseguidos y sufriendo también por sus familias, de la pérdida personal y social que han tenido, por eso digo que se abre un espacio de oportunidad ahora, porque el mundo cambió, los venezolanos estamos cambiando y nuestro liderazgo también está cambiando y está entendiendo la necesidad de que incluir a más mujeres en los temas de negociación para poder salir hacia adelante, es imperioso. También una de las cosas que nosotros nos hemos propuesto es progresivamente irnos acercando a las mujeres desde sus posiciones políticas e ideológicas distintas, a las que ha tenido la oposición durante todos estos años, para que también puedan entender esto. Aprovecho para decir que estamos dispuestas a tender la mano para ver cómo nos reencontramos en esa necesidad que tenemos de paz, de recuperación del país y, sobre todo, de atender a la mayoría de los venezolanos que están en unas condiciones de necesidad y de pobreza que sin un cambio político en Venezuela eso no va a cambiar.

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La opinión emitida en este espacio refleja únicamente la de su autor y no compromete la línea editorial de La Gran Aldea.

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