
“Nuestro partido aspira a seguir siendo una gran escuela de ciudadanía y democracia que nos permita derrotar ‘la ignorancia, que es el camino de la tiranía’”.
Paola Bautista: “Estamos listos para sanar las heridas morales y materiales de la dictadura”
Discurso pronunciado por Paola Bautista de Alemán, Vicepresidente de Formación y Programas del partido Primero Justicia, durante el Comité Político Nacional realizado este 24 de septiembre, en el que resultó electa.
Hay momentos que transcienden. Momentos que nuestra conciencia percibe como importantes y nos esmeramos por grabarlos a fuego en nuestra memoria. Este es uno de esos momentos. Y lo digo por varias razones. Algunas las desarrollaré en mi intervención. Pero hay una que quiero destacar ahora… para comenzar.
Como mujer, como política y como venezolana es un verdadero honor compartir presídium con una Presidenta que representa -al menos- dos cosas: (i) El esfuerzo y la dedicación de las miles de mujeres que hemos desplegado nuestros talentos al servicio de este país; y (ii) El profundo respeto y la valoración que Primero Justicia (PJ) le guarda a las mujeres políticas que desde esta organización trabajamos sin descanso y en condición de igualdad por la liberación de este país.
Presidenta [María Beatriz Martínez], es para mí un honor trabajar con usted desde Primero Justicia para Venezuela.
I
En 1936 Andrés Eloy Blanco pronunció su célebre discurso ante el cierre de La Rotunda, prisión que fue símbolo de opresión e ignominia durante los largos años de la Dictadura de Juan Vicente Gómez. Entre otros memorables juicios históricos dijo lo siguiente:
“Hemos echado al mar los grillos de los pies. Ahora, vayamos a la escuela a quitarle a nuestro pueblo los grillos de la cabeza, porque la ignorancia es el camino de la tiranía. Hemos echado al mar los grillos en nombre de la Patria. Y enterraremos los de La Rotunda. Será un gozo de anclaje en el puerto de la esperanza. Hemos echado al mar los grillos. Y maldito sea el hombre que intente fabricarlos de nuevo y poner una argolla de hierro en la carne de un hijo de Venezuela”.
Con estas palabras nuestro poeta popular celebraba el fin del gomecismo y la esperanza de conducir a Venezuela a un proceso de progreso democrático. Pero, también dibujaba un programa político de largo plazo para la libertad y para la cultura política venezolana.
Andrés Eloy Blanco nos recuerda con criollismo que la genuina libertad -tanto personal como social- solo es posible si en el largo plazo la formación política modela el alma de los gobernantes y de los ciudadanos para el reinado de la justicia y para la existencia de la democracia.
O, dicho de otra manera: la democracia se alcanza y sostiene allí en donde, a través de la formación política, se hilvana una gran cruzada de educación cívica y de siembra de valores para que los ciudadanos sean aptos para vivir en libertad y no consientan ninguna especie de tiranía.
II
Las palabras de Andrés Eloy Blanco y su significado profundo reflejan perfectamente la situación de Primero Justicia en las actuales circunstancias, y la necesidad de haber creado una Vicepresidencia de Formación y Programas.
Nuestro partido aspira a seguir siendo una gran escuela de ciudadanía y democracia que nos permita derrotar ‘la ignorancia, que es el camino de la tiranía’. Nuestro partido está llamado a liderar la sociedad para alcanzar el cambio político en el año 2024 y terminar de reinstitucionalizar al país en el año 2025.
Sobre eso no debemos albergar dudas: ¡Estamos listos para hacerlo y estamos listos para gobernar!
Pero en un sentido más trascendente, Primero Justicia tiene el deber histórico de crear las condiciones sociales que consoliden la democracia y la hagan estable en el tiempo.
Y para ello también estamos listos.
Estamos listos porque nos aferramos al centro-humanismo para rehumanizar a Venezuela, para sanar las heridas morales y materiales que ha causado la dictadura y para luchar por ganar una democracia con vocación de permanencia; en la cual cada venezolano sea un proyecto de felicidad en sí mismo y se convierta en el sujeto, el centro y el fin de todos los esfuerzos políticos, económicos e institucionales de construir una convivencia justa y pacífica.
Estamos listos para derrotar a esta dictadura y enfrentar a cualquier otro que “intente fabricar nuevos grillos y poner una argolla de hierro en la carne de un hijo de Venezuela”.
III
Agradezco la confianza recibida para integrar la Junta de Dirección Nacional y para elegirme como vicepresidenta Nacional de Formación y Programas del partido.
Es un honor que me conmueve y me lleva a asumir mis responsabilidades con humildad y sentido de equipo, junto a todos los Vicepresidentes de Formación de los estados y municipios; orientada por los Estatutos del partido y sujeta a las instancias del Comité Político Nacional y de la Junta de Dirección Nacional.
Y en este punto, antes de delinear brevemente el plan de trabajo de la Vicepresidencia de Formación y Programas que presentaré formalmente en los próximos días, quiero hacer una reflexión sobre las bondades de la vida partidista que sirva de agradecimiento a nuestros fundadores y a quienes han liderado a Primero Justicia durante más de dos décadas.
Siempre debemos tener presente que la política es un oficio gratificante, pero complejo. Fundar un partido político es una empresa noble y loable. Mantener la existencia de un partido en el tiempo es una tarea ardua y sacrificada. Pero sostener a un partido por veintidós años, en dictadura, es una obra heroica y trascendente que la patria sabrá recompensar. Y eso debemos valorarlo y apreciarlo. Por eso, pido un fuerte aplauso para nuestros fundadores, especialmente para Julio Borges quien, junto a muchos, ha sembrado la semilla del centro-humanismo en cada rincón de Venezuela y han construido una familia justiciera de más de 300.000 militantes. Gracias, gracias, muchas gracias a ellos y a todos ustedes (la audiencia) por hacer de Primero Justicia el partido más robusto y prometedor de la historia reciente de nuestro país.
IV
Ahora debo referirme rápidamente al plan de trabajo de la Vicepresidencia de Formación y Programas. Se trata de un plan de trabajo político y de formación para la acción y para la conquista de espacios de poder en la lucha por el cambio político. Un plan de trabajo que apunta a que cada justiciera y cada justiciero puedan encarnar plenamente los valores del centro-humanismo con la sagacidad necesaria para organizarnos más y mejor, para hacer crecer nuestras estructuras, para incidir decididamente en la opinión pública, para ganar elecciones y, lo más importante, para estar a la altura de los desafíos electorales y de cambio político de los años 2024 y 2025.
La idea es que cada militante de nuestro partido conjugue -a su manera- la solidez doctrinal de Fernando Albán y la entereza de espíritu de Juan Requesens en la lucha por alcanzar el poder y servir a los venezolanos (por cierto, saludos a los miembros de las familias Albán y Requesens presentes aquí el día de hoy. Todo nuestro respeto, agradecimiento y afecto para ustedes. Gracias por inspirar la lucha de Primero Justicia y ser testimonio de grandeza que debemos imitar todos los justicieros).
Para ello, de acuerdo con los Estatutos, tendremos varios ámbitos de actuación formativa:
La formación doctrinal e integral de las estructuras partidistas.Estamos convencidos que el centro-humanismo contiene todos los principios y postulados éticos para sanar a la sociedad venezolana y conducir al país al progreso y a la democracia, a la justicia social en libertad, y al proceso de reconciliación y concordia que necesariamente debemos alcanzar los venezolanos. Mientras más formación doctrinal, mayor identidad justiciera al servicio de los venezolanos, y en esto tendremos especial atención a las estructuras juveniles de Primero Justicia y a las Nuevas Generaciones.
La formación centro-humanista de la sociedad civil.Asumimos que los postulados del centro-humanismo no son monopolio de Primero Justicia. Por eso debemos llevarlos a cada rincón del país en una empresa de formación cívica, a través de la cual haya ciudadanos inspirados por el centro-humanismo en los más diversos sectores de la sociedad y de la vida pública que promuevan la construcción de la Venezuela de la Justicia.
La formación organizativa y electoral de la militancia y de los simpatizantes. El reto es mantener a un partido que, al mismo tiempo, sea sólido doctrinalmente e imbatible organizativa y electoralmente. Por eso la profundización de la formación organizativa y de la formación electoral. Especialmente, insisto, teniendo en miras las primarias opositoras del año 2023, las elecciones presidenciales de 2024 y las demás elecciones de 2025.
El impulso y promoción política de la mujer justiciera y de la mujer venezolana. Desde la Vicepresidencia de Formación y Programas estamos comprometidos con la promoción de la mujer justiciera como un ámbito transversal de actuación. Tenemos el mandato estatuario de formar a la mujer justiciera y venezolana para favorecer que esté presente en todos los espacios de la vida pública, especialmente en los sitiales de conducción y de toma de decisiones. Y tenemos la obligación de formar a todos para propiciar mayor respeto a los derechos de las mujeres y aumentar la sensibilidad positiva sobre el rol de la mujer en la consecución de la democracia.