En la aldea
09 diciembre 2022

Dictaduras afines: las alianzas internacionales del gobierno de Venezuela

“Dos gobiernos autoritarios como lo son China y Rusia han expandido su influencia a nivel global y moldeado el desarrollo de la geopolítica y la seguridad en el siglo XXI. (…) hay que considerar que las alianzas internacionales de Venezuela se extienden más allá de estos países, incluyendo a otros que hoy son reconocidos como democracias híbridas y que por negligencia o descuido han coadyuvado al tránsito del país hacia el autoritarismo”.

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Adriana Boersner Herrera | 11 noviembre 2022

Democracy is like a tram. You ride it until you arrive at your destination, then you step off.
Mayor of Istanbul, Recep Erdogan,1996.

Desde mediados de los años 2000, ha existido un aumento del criticismo por parte de algunos gobiernos hacia las democracias liberales1. En 2022, si hay algo en lo que han coincidido los reportes e índices de democracia en el mundo como Freedom House y el V-Dem Institute es que esa crítica ha servido para la expansión y consolidación de los autoritarismos a nivel global; mientras los derechos individuales, las instituciones, y libertades básicas han mermado de manera acelerada en el mundo2. La realidad es que los gobiernos dictatoriales han aumentado afectando, posiblemente de manera irreversible, los avances democráticos iniciados en la llamada tercera ola democratizadora de los años 1970-19803.

Mientras esto ha ocurrido, dos gobiernos autoritarios como lo son China y Rusia han expandido su influencia a nivel global y moldeado el desarrollo de la geopolítica y la seguridad en el siglo XXI. Tanto China y Rusia entienden la necesidad de trabajar estrechamente por alcanzar un poder de influencia global y en desafiar no solo las democracias a nivel global, sino también, el poder de los Estados Unidos en la escena global. Como muestra, la guerra en Ucrania ha generado interrogantes sobre las opciones viables que tienen las democracias para mantenerse y sobrevivir. En este contexto, China no se ha negado abiertamente a condenar las acciones rusas en Ucrania, mientras naciones democráticas en Europa y en el hemisferio occidental si lo han hecho. 

“Para Rusia, Venezuela ha representado un cliente seguro en el juego geoestratégico de Putin para contrarrestar la presencia de Estados Unidos en Latinoamérica”

Entre tanto, Estados Unidos sigue buscando forjar una alianza de democracias en el mundo4, China5, Irán, Rusia, y Turquía6 han consolidado gobiernos autocráticos y alentado alianzas antidemocráticas7 como balance a la idea de democracia liberal y al poder global estadounidense. Venezuela no es ajena a esta tendencia y tampoco es reciente su posición antiestadounidense. Venezuela no solo ha consolidado un gobierno autoritario, sino también ha buscado aliarse con países con gobiernos antidemocráticos en aras de consolidarse, contrarrestar el poder global de los Estados Unidos, y procurar un entorno internacional favorable para sus intereses y su autocratización. Como apunta Elsa Cardozo8, es relevante lo internacional para entender la autocracia del caso venezolano y estudiar con gran cuidado la incidencia del balance de poderes e intereses externos, así como las acciones u omisiones tanto de los actores internacionales y transnacionales que promueven el retorno a la democracia, como de los que alientan la profundización y permanencia del autoritarismo.

Relevancia de las alianzas internacionales

Las alianzas internacionales son quizá uno de los aspectos más importantes de una política exterior y de la política mundial. Por años, gobiernos y líderes de grandes y pequeños países han diseñado estrategias y políticas para formar alianzas y cooperaciones que generen beneficios tangibles para estos países (y sus líderes). Es por ello que las alianzas diplomáticas han sido típicamente uno de los componentes más importantes de las políticas exteriores, más aún en un mundo tan globalizado. Igualmente, las alianzas militares y comerciales han sido esenciales para los llamados grandes poderes, como por ejemplo Alemania, China, Estados Unidos, o Rusia, en aras de avanzar sus intereses en materia de seguridad nacional9.

Desde esta consideración, la cooperación internacional de los regímenes autoritarios es importante de entender, al igual que la cooperación de los países democráticos, como un fenómeno de completa resiliencia de estos regímenes. En el caso de los autoritarismos, esta resiliencia y consolidación está generando un menoscabo de los valores democráticos alrededor del mundo y dudas sobre el verdadero valor de vivir en una democracia. Ya en 2019 personas viviendo en Argentina, Brasil, Estados Unidos, España, Francia, Grecia, Hungría, México, y Reino Unido se encontraban descontentos con la democracia10. El descredito de la democracia liberal ha sido reforzada con la interferencia de China y Rusia en estas democracias (ej., elecciones, vigilancia digital, etc.), y en mostrar al mundo que una alternativa es posible, así sea esta un “modelo chino de democracia”11.

“La alianza turco-venezolana está basada en intereses geopolíticos comunes y en cooperación comercial de beneficio mutuo: la venta de oro venezolano a Turquía a cambio de alimentos y medicinas”

Las alianzas de Venezuela con gobiernos autoritarios pasan por esa idea de resiliencia y de sobrevivencia de la elite política en el poder. Para ello, debe asumirse que el pacto, en el caso venezolano, no es solo material, sino también ideológico. En la siguiente sección se abordan las alianzas internacionales de Venezuela y cómo estas buscan no solo explorar el vínculo material (ej., militar, financiero, comercial), sino también la dimensión ideológica antiliberal, en donde la cultura y la democracia occidental se percibe en completa decadencia.

Las alianzas internacionales de Venezuela

La política global y las políticas exteriores siempre se han percibido como algo muy lejano, abstracto, hasta intangible. No hay nada más lejos de la realidad. Gobiernos de todas latitudes gastan recursos y tiempo en crear alianzas regionales (ej., nuevas organizaciones regionales); enviar diplomáticos a estrechar lazos de cooperación en aras de conseguir algo a cambio, bien sea apoyo para conseguir un puesto determinado en algún organismo internacional, captar más inversiones directas en el país, o simplemente sobrevivir en un contexto político favorable. Venezuela ha hecho lo propio desde dentro y fuera del país para lograr alianzas provechosas mientras ha consolidado su política autoritaria.

Desde el año 1999 se hizo evidente la necesidad del gobierno de Hugo Chávez de darle un giro a la política exterior venezolana preexistente e incidir proactivamente en el diseño de la política exterior en aras de hacerlo favorable al proyecto de la Revolución Bolivariana. Entre otras cosas, el desarrollo de la política exterior se enfocó en crear vínculos con gobiernos afines (ej., Bielorrusia, China, Cuba, Rusia), movimientos sociales afines, actores no-estatales afines, y crear organizaciones regionales afines (ej., ALBA). Todo esto ocurrió en un contexto de riqueza petrolera para el Gobierno, una política exterior hiperpresidencialista, un presidente carismático y reconocido en el mundo, un discurso antiestadounidense y anticapitalista, y una Venezuela mostrando signos de autoritarismo, que, con el tiempo, se consolidarían tras la muerte de Hugo Chávez.

“Desde un principio, el petróleo venezolano ha sido clave para la estrategia de desarrollo y expansión global de China”

A partir del año 2013 esto cambiará progresivamente y Venezuela pasará a ser señalado por diversas organizaciones y a ser sancionado aún más por algunos gobiernos debido a la crisis política, económica y social, y el retroceso democrático en el país. El trayecto hacia un proyecto de consolidación autoritario venezolano será cada vez más evidente, mientras en el discurso y en la práctica se seguirán atacando las libertades individuales y otros valores de la democracia liberal forjada en Estados Unidos y Europa Occidental.

En este contexto, líderes extranjeros y gobiernos han afirmado su compromiso con el gobierno de Maduro de respaldar sus políticas antidemocráticas. Sobre este punto, corresponde señalar los países que han sido aliados importantes para la consolidación y sobrevivencia de la elite autoritaria en Venezuela. Aunque la lista es breve, hay que considerar que las alianzas internacionales de Venezuela se extienden más allá de estos países, incluyendo otros que hoy son reconocidos como democracias híbridas y que por negligencia o descuido han coadyuvado al tránsito del país hacia el autoritarismo. Las alianzas que se listan a continuación son dictaduras afines y alianzas que responden primordialmente a intereses político-ideológicos y geoestratégicos.

China. A partir de 2003, la relación entre China y Venezuela ha sido vinculada estrechamente a los objetivos de la llamada Revolución Bolivariana. Sin embargo, con el tiempo esta relación mostró claramente los desbalances entre las economías, el poder político y diplomático de ambas naciones desarrollando una relación más de dependencia por parte de Venezuela que una relación de iguales. La relación se centró en el antiamericanismo, el rechazo compartido a las ideas y valores liberales, y la posibilidad de China de explotar los recursos y oportunidades que Venezuela ofrece.

Desde un principio, el petróleo venezolano ha sido clave para la estrategia de desarrollo y expansión global de China. Entre 2007 y 2016, China otorgó alrededor de 62,1 millones de dólares en préstamos bancarios a Venezuela12. Cuando Maduro ganó las elecciones presidenciales en 2013 por un margen estrecho, el entonces vicepresidente chino, Li Yuanchao visitó Caracas para ofrecer apoyo a Nicolás Maduro y expresar el interés de China de continuar con la cooperación bilateral ya iniciada por Hugo Chávez13. En esa oportunidad, Li fue de las primeras autoridades extranjeras en visitar Venezuela y a Nicolás Maduro como nuevo presidente de del país. A eso le seguirían visitas a China de dirigentes del gobierno de Maduro como Diosdado Cabello o Jorge Arreaza. En 2019, China suministró repuestos y equipos a refinerías venezolanas. Aunque el gobierno de Xi mostró un apoyo inicial a Nicolás Maduro en enero de 2019 y rechazó una posible intrusión de Estados Unidos en los asuntos internos de Venezuela, posteriormente anunció que el gobierno chino también mantiene estrechos contactos con todas las partes involucradas en la crisis venezolana.

China, al igual que Rusia, ha sido una especie de “protector” del gobierno de Maduro en instancias internacionales como las Naciones Unidas. China ha sido el mayor prestamista de Venezuela desde que esta comenzó sus relaciones económicas, comerciales y financieras en Latinoamérica en el 2003. El objetivo de China en Venezuela nunca ha sido apoyar una transición democrática, sino más bien concretar alianzas de beneficio para sí misma. Sin embargo, la crisis económica venezolana que se empezó a gestar en 2014 creó obstáculos para China, con lo cual los préstamos pararon de extenderse y facilitarse en 2016. Aún así, Venezuela sigue exportando su petróleo a China (como parte de los pagos que debe realizar a esta nación por los préstamos otorgados); China sigue percibiendo a Venezuela como una base importante en Latinoamérica en su visión comercial global, evidenciándose en la ayuda extendida durante la pandemia de la COVID-19 y su silencio en cuanto a la crisis política, económica y social que atraviesa Venezuela.

Cuba. Este país ha jugado un rol importante en Latinoamérica comenzando con la idea de tratar de exportar el modelo castrista a otros países del continente, hasta su rol como jugador global del mundo en desarrollo. En este contexto, Cuba apoyó distintos movimientos y gobiernos de izquierda, logró insertarse en distintos procesos regionales, luego de haber sido excluido de estos durante la Guerra Fría, y definir sus relaciones bilaterales en términos político-ideológicos14. Influir en Latinoamérica a través de la vía armada fracasó. Sin embargo en Venezuela, Fidel Castro y Cuba encontrarían a un seguidor que llegaría al poder a través del voto en 199815. Desde que la relación cubano-venezolana se extendió a principios de los años 2000, mucho se ha especulado debido a la presencia de médicos cubanos, militares cubanos y asesores de inteligencia cubanos en Venezuela16.

La incertidumbre que rodea la presencia cubana en Venezuela, particularmente luego de Abril de 2002, se debe a la naturaleza del régimen político cubano y venezolano y al secretismo de las acciones del régimen cubano. Venezuela apoyó económicamente a Cuba por muchos años, cuando los precios del petróleo eran altos y la cooperación entre Chávez y Castro se extendía en diversas direcciones, incluyendo exportación de petróleo a Cuba a precios subsidiados, intercambio de bienes y servicios, creación de empresas mixtas, envío de médicos cubanos a Venezuela, entre otros. Hoy, Venezuela se encuentra sancionada económicamente y no recibe los mismos ingresos para afrontar tal costo económico. Asimismo se han abandonado varios aspectos de la asociación bilateral. Sin embargo, lejos de poner fin a la larga asociación entre ambas naciones, Nicolás Maduro todavía depende del personal de inteligencia cubano y de las acciones represivas al estilo cubano para reprimir y mantenerse en el poder.

Irán. Si bien la relación diplomática entre Irán y Venezuela se remonta a 1947, hubo un acercamiento a partir de 2005 con la llegada al poder en Irán del político conservador, Mahmoud Ahmadinejad. Los denominadores comunes de Irán y Venezuela fueron tanto político-ideológicos como geoestratégicos, abarcando ideología antiestadounidense y el deseo de brindar un frente alternativo a lo que consideran el imperialismo estadounidense. El petróleo se ha mantenido en el centro de la cooperación económica de Irán y Venezuela, firmando numerosos acuerdos bilaterales que en la realidad no han sido implementados en su totalidad17. Ya desde el 2009, cuando Irán fue sancionado y criticado por su programa nuclear, Venezuela vendió y envió gasolina a Irán18. Luego de 2013, el petróleo se ha mantenido como eje central de la relación, especialmente cuando ahora Venezuela también está sancionada económicamente por Estados Unidos y algunos países europeos.

En 2020, Venezuela ha recibido ayuda de Irán para reparar sus refinerías de petróleo además de recibir suministros de combustible. Esta ayuda ha sido entregada en medio de tensiones y confiscaciones por parte de los Estados Unidos. En Junio 2022, Nicolás Maduro y el presidente iraní, Ebrahim Raisi, firmaron un acuerdo de cooperación por 20 años, el cual incluye colaboración en los sectores de energía, finanzas, y defensa19, como desafío a la presión estadounidense que existe sobre estos dos gobiernos. Otros acuerdos recientes incluyen vuelos directos entre Caracas y Teherán; convenio que ya se ha dado también con otros países incluyendo Argelia, Catar20, Rusia, y Turquía.

Rusia. Vladímir Putin no es un líder de izquierda y no ha predicado ideas socialistas o tratado de instaurar un régimen basado en las ideas de izquierda. Sin embargo, sus clientes más importantes en Latinoamérica han predicado precisamente eso. Al igual que Xi Jinping, Vladímir Putin se convirtió en uno de los principales aliados internacionales de Maduro durante la crisis presidencial que se inició en Venezuela en enero de 2019. Para Rusia, Venezuela ha representado un cliente seguro en el juego geoestratégico de Putin para contrarrestar la presencia de Estados Unidos en Latinoamérica. Sin embargo, la relación con Rusia ha sido distinta a la de China con Venezuela.

Esta relación no nació ni la reforzó Nicolás Maduro, fue estrechada por Hugo Chávez y heredada por Maduro. Desde un principio estuvo cimentada en diversos factores tanto internos como externos: las visiones e ideas de Chávez y Putin; el régimen político construido por ellos que consintió sin resistencias, esa relación bilateral; beneficios económicos; y ayuda militar. En lo externo, la alianza se benefició de una ausencia progresiva de Estados Unidos en los asuntos latinoamericanos. Con los años y ya en los últimos tiempos de Chávez en el poder, esa alianza profundizó la confluencia iliberal de ambos gobiernos21.

“Venezuela ha hecho lo propio desde dentro y fuera del país para lograr alianzas provechosas mientras ha consolidado su política autoritaria”

El apoyo de Vladímir Putin a Nicolás Maduro ha sido incondicional, basado en múltiples intereses, particularmente, el geopolítico. Por ejemplo, en 2019 Venezuela recibió de Rusia personal militar técnico, transacciones financieras, facilitación de envíos de petróleo y experiencia en mantenimiento a refinerías de petróleo22. Junto con China, Rusia bloqueó una resolución de las Naciones Unidas en febrero de 2019 que podría haber facilitado una fuerza de paz de las Naciones Unidas en Venezuela.

Turquía. La relación turco-venezolana se empezó a incrementar desde 2016 cuando el presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, sufrió un golpe de Estado que derivó en un empeoramiento de sus relaciones con EE.UU. Antes de esto, la relación entre Turquía y Venezuela era bastante marginal. Hoy, la alianza turco-venezolana está basada en intereses geopolíticos comunes y en cooperación comercial de beneficio mutuo: la venta de oro venezolano a Turquía a cambio de alimentos y medicinas. Al igual que sucede con Rusia, la relación de Turquía con el gobierno de Maduro responde a sentimientos de antiamericanismo y beneficios económicos23. Claramente, la democracia no es centro ni base de la relación ya que estos dos países no cuentan con gobiernos democráticos. Entre enero y septiembre de 2018 se transportaron a Turquía 24 toneladas de oro sin refinar. Ese oro ha sido investigado por organismos en Europa para establecer si se trata de oro de sangre24.

***

Los intereses de Venezuela en aliarse con gobiernos autoritarios son tan útiles como para aquellos que apoyan el gobierno de Nicolás Maduro. Cuba y Nicaragua, por ejemplo, son dos países geográficamente cercanos a Venezuela con gobiernos que no están interesados en ver una caída del régimen o una transición democrática en el país. Esto se debe principalmente a sus intereses político-ideológicos. Otros países geográficamente más lejanos a Venezuela como lo son China, Irán, Rusia, y Turquía, los cuales tienen mayor poder de dificultar cualquier proceso de democratización en el país, sus intereses están fundados en la geopolítica de mantener un gobierno autoritario y antiestadounidense en el hemisferio occidental, y a los beneficios económicos que Venezuela les ha generado a través de actividades económicas ilegales.

En el último año, el desarrollo de la política Latinoamérica y la elección de candidatos de izquierda van a generar posibilidades para gobiernos como los de Cuba, Nicaragua, y Venezuela para expandir sus alianzas en una región, que, hasta ahora, condenaba el retroceso democrático en Nicaragua y Venezuela. Hay gobiernos abogando por la presencia de Cuba, Nicaragua y Venezuela en los diálogos interamericanos (ej., México), hay otros que están empezando a mostrar señales de compromisos importantes y beneficios para Maduro (ej., con el nuevo gobierno de Colombia se reabrirá la frontera Colombo-Venezolana).

El desarrollo paralelo de la guerra en Ucrania también trae posibilidades para la alianza autoritaria global y para el gobierno de Maduro. El primero es que la guerra ya ha generado una nueva era en la política mundial, en donde se está debatiendo abiertamente el poder y la sobrevivencia de las democracias consolidadas contra las dictaduras. Rusia, a pesar de estar sancionada fuertemente por Canadá, Estados Unidos, y la Unión Europea, la salvación del gobierno de Vladímir Putin (de no ocurrir contratiempos a lo interno) está en manos de sus alianzas con gobiernos autoritarios, especialmente el chino. Habrá que esperar y ver si el poder de las democracias puede realmente doblegar el status de Rusia en la escena global.

Lo segundo es que, a pesar de que la guerra en Ucrania ocurre a kilómetros de distancia de Venezuela, las implicaciones son varias. Hasta el momento, esas implicaciones han sido más beneficiosas en el corto plazo que turbulentas para el gobierno de Maduro. Por un lado, Venezuela sigue teniendo petróleo (aunque con menor capacidad de producción) y explotando otras riquezas de manera ilegal para sobrevivir25. La guerra y las sanciones económicas han hecho que esa economía ilegal se incremente, y el petróleo sea más codiciado y se pueda vender a un precio más alto que en meses anteriores a la nueva invasión en Ucrania en Febrero de 2022.

Por otro lado, Estados Unidos y Rusia incrementaron su participación en Venezuela por diferentes razones y de distintas maneras. Rusia para promocionar el autoritarismo y reforzar el antiamericanismo ha firmado acuerdos en diversas áreas, enviado asistencia militar a Venezuela, y protegido a Maduro a nivel internacional. Aún en plena guerra, Rusia ha querido asegurar su compromiso con Venezuela (Cuba y Nicaragua) amenazando con tener presencia militar rusa en estos países y firmando acuerdos, que en el corto plazo parecen improbables de ser implementados. Mientras tanto, Estados Unidos ha impuesto sanciones económicas a Venezuela en aras de “castigar” a los responsables de la violación de derechos humanos en el país, al tiempo que ha tratado de alejar a Venezuela de la esfera de influencia de Rusia.

(1)Alexander Cooley, Authoritarianism goes global: Countering democratic norms.  Journal of Democracy26(3), (2015): 49-63.
(2)Sarah Repucci y Amy Slopowitz, ‘Freedom in the World 2022. The global expansion of authoritarian rule,’ Freedom House, (2022), https://freedomhouse.org/sites/default/files/2022-02/FIW_2022_PDF_Booklet_Digital_Final_Web.pdf; V-Dem Institute, ‘Democracy report 2022. Autocratization changing nature?’ (2022), https://v-dem.net/media/publications/dr_2022.pdf
(3)Samuel P. Huntington, ‘Democracy’s Third Wave’, Journal of Democracy, 2:2 (1991): 12–34.
(4)Global Memo, ‘A region divided: What did the Summit of the Americas accomplish?’ Council of Foreign Relations, (2022) https://www.cfr.org/councilofcouncils/global-memos/region-divided-what-did-summit-americas-accomplish
(5)María Isabel Puerta, ‘China: cuando el pragmatismo cambia,’ Dialogo político, (2022) https://dialogopolitico.org/agenda/china-cuando-pragmatismo-cambia/
(6)Kemal Kirişci y Amanda Sloat, ‘The rise and fall of liberal democracy in Turkey: Implications for the West,’  The Brookings Institution, (2019) https://www.brookings.edu/wp-content/uploads/2019/02/FP_20190226_turkey_kirisci_sloat.pdf
(7)Estudios sobre cambio de régimen y promoción de la autocracia y la democracia han sido varios y extensos en la literatura de la politica comparada. Para leer una pequeña selección, ver Thomas Carothers, ‘Rejuvenating democracy promotion,’ Journal of Democracy, 31:1, (2020): 114-123; Susan Gratius, ‘The West against the rest? Democracy versus autocracy promotion in Venezuela,’ Bulletin of Latin American Research, 41:1, (2022): 141-158; Steven Levitsky y Lucan Way, ‘Linkage versus leverage. Rethinking the international dimension of regime change,’ Comparative Politics, 38:4, (2006): 379-400; Lucas Way, ‘The Limits of Autocracy Promotion: The Case of Russia in the Near Abroad’. European Journal of Political Research, 54 (2015): 691–706; Laurence Whitehead (ed), The International Dimensions of Democratization: Europe and the Americas, (Oxford: Oxford University Press, 1996).
(8)Elsa Cardozo, ‘Democratización y resiliencia autoritaria: Oportunidades del desafío y riesgos de la permisividad,’ Democratización, 3, (2019), https://drive.google.com/file/d/1U_rKKsBMwX6l0YUMUuKt4iiT-vudP_w7/view, p. 87.
(9)Gobiernos autoritarios han buscado aliarse con otros gobiernos autoritarios en aras de sobrevivencia, contrarrestar el mundo liberal, o por seguridad nacional. Paralelamente, gobiernos con democracias consolidadas han creado sus propias alianzas, incluyendo asociaciones o alianzas con gobiernos autoritarios, en muchos casos, incapaces de generar desarrollo. Ver Osita G. Afoaku, ‘U.S foreign policy and authoritarian regimes: Change and continuity in international clientelism,’ Journal of Third World Studies, 17:2, (2000): 13-40; Ted Galen Carpenter y Malou Innocent,  Perilous partners: The benefits and pitfalls of America’s alliance with authoritarian regimes, (Cato Institute: 2015).
(10)David Kent, ‘The countries where people are most dissatisfied with how democracy is working,’ Pew Research, (2019), https://www.pewresearch.org/fact-tank/2019/05/31/the-countries-where-people-are-most-dissatisfied-with-how-democracy-is-working/
(11)María Isabel Puerta, ‘China: cuando el pragmatismo cambia,’ Dialogo político, (2022) https://dialogopolitico.org/agenda/china-cuando-pragmatismo-cambia/
(12)Kevin P Gallagher y Margaret Myers,  ‘China-Latin America Finance Database,’ Washington, DC: Inter-American Dialogue (2021).
(13)BBC, ‘Vicepresidente chino llega a Venezuela para visita de cuatro días,’ (2013), https://www.bbc.com/mundo/ultimas_noticias/2013/05/130512_ultnot_venezuela_vicepresidente_chino_en
(14)Andrés Serbin, ‘When Cuba went regional: Latin American post-Liberal regionalism and Cuban foreign policy,’ Pensamiento Propio, 45, (2017): 111-142.
(15)Carlos Romero, ‘Las relaciones bilaterales entre Venezuela y Cuba: Una alianza con muchos fines,’ Mundo Nuevo, 2:7, (2011): 253-276.
(16)Brian Fonseca y John Polga-Hecimovich, ‘Venezuela and Cuba: The ties that bind,’ The Wilson Center, (2020), https://www.wilsoncenter.org/sites/default/files/media/uploads/documents/Venezuela-Cuba%20FINAL.pdf
(17)Elodie Brun, ‘Iran’s place in Venezuelan foreign policy,’ In Iran in Latin America. Threat or Axis of Annoyance? Edited by Cynthia Arnson, Haleh Esfandiari, and Adam Stubits (Washington: The Woodrow Wilson International Center for Scholars, 2010), pp. 35-50.
(18)El Confidencial, ‘Venezuela venderá 20,000 barriles diarios de gasolina a Irán, anuncia Chávez,’ (2009), https://www.elconfidencial.com/mercados/2009-09-06/venezuela-vendera-20-000-barriles-diarios-de-gasolina-a-iran-anuncia-chavez_978122/
(19)DW, ‘Sanctions-hit Iran and Venezuela sign 20-year cooperation agreement,’ (2022), https://www.dw.com/en/sanctions-hit-iran-and-venezuela-sign-20-year-cooperation-agreement/a-62100737
(20)DW, ‘Maduro anuncia vuelo directo entre Venezuela y Catar,’ (2022), https://www.dw.com/es/maduro-anuncia-vuelo-directo-entre-venezuela-y-catar/a-62163358
(21)Armando Chaguaceda y Adriana Boersner, ‘Rusia en Latinoamérica: la confluencia iliberal,’ Foreign Affairs Latinoamérica, 22:3, (2022).
(22)Vladimir Rouvinski, ‘Russia’s continuing engagement with Venezuela in 2019 and beyond- an update,’ The Wilson Center, (2020), https://www.wilsoncenter.org/sites/default/files/media/uploads/documents/Russia%E2%80%99s%20Continuing%20Engagement%20with%20Venezuela%20in%202019%20and%20Beyond%20-%20An%20Update.pdf
(23)Imdat Oner, ‘Turkey and Venezuela: An alliance of convenience,’ The Wilson Center, (2020), https://www.wilsoncenter.org/sites/default/files/media/uploads/documents/LAP_200317_ven%20turkey_v2%20%281%29.pdf
(24)Lisseth Boon,  y Lorena Meléndez, ‘Más de 73 toneladas de oro de Venezuela salieron en 33 vuelos rumbo a Dubai y Turquía en 2018,’ Runrun.es, (2019), https://runrun.es/investigacion/376055/mas-de-73-toneladas-de-oro-de-venezuela-salieron-en-33-vuelos-rumbo-a-dubai-y-turquia-en-2018/; OECD, ‘Gold flows from Venezuela. Supporting due diligence on the production and trade of gold in Venezuela,’  (2021), https://mneguidelines.oecd.org/Gold-flows-from-Venezuela-supporting-due-diligence-on-the-production-and-trade-of-gold.pdf
(25)InSight Crime, ‘Venezuela’s cocaine revolution,’ (2022), https://insightcrime.org/investigations/venezuelas-cocaine-revolution/

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