En la aldea
23 abril 2024

Bernardo Arosio, lo que hay detrás de la fachada de la construcción

“Las investigaciones señalan que los involucrados utilizaron diferentes empresas para camuflar los recursos de las ventas de crudo e invirtieron en el sector construcción, en criptomonedas, entre otros. Bernardo Arosio y su hermano Tadeo encontraron el tesoro escondido del negocio inmobiliario”.

Lee y comparte
Redacción LGA | 31 marzo 2023

Uno de los efectos inadvertidos de las revelaciones que hizo el fiscal Tarek William Saab sobre la trama de corrupción en PDVSA fue la caída del negocio de comercialización de gas entre Venezuela y Colombia. En ambos casos aparece el nombre Bernardo Arosio Hobaica, un hábil y joven empresario que junto a su hermano, Tadeo Arosio, se mueve en el negocio de la construcción.

Aunque aparenta estar de lleno en los temas inmobiliarios, todo parece indicar que, desde hace algunos años, viene incursionando en la venta de petróleo y gas. Según una investigación de Armando.info, Arosio tiene vínculos claros con Walker International, compañía registrada en Emiratos Árabes, que entre 2021 y noviembre de 2022 comercializó petróleo de PDVSA por un valor de 76 millones de dólares.

Para empezar, aunque la compañía tiene su domicilio oficial en Oriente Próximo, la dirección de contacto es la de una casa en un barrio de clase media de Caracas. Así mismo, el celular registrado sería el mismo de Bernardo Arosio. Como si fuera poco, la representante de Walker International es una mujer llamada Mayra Gaviria Gutiérrez, quien ha trabajado en otras empresas de los hermanos.

“Al parecer el lugar por excelencia de los multimillonarios venezolanos está en las Antillas Menores. El hambre, la inseguridad y los problemas sociales de Venezuela no pisan la arena blanca de la isla Gran Roque”

Walker Internacional sería el vínculo entre Arosio y el escándalo de PDVSA. La situación es de tal magnitud que en la lista de implicados hay otros empresarios, pero también funcionarios, jueces y un alcalde; de hecho, esta sería la causa de la renuncia del ministro de Petróleo, Tareck El Aissami. Ya van 25 capturas, incluida la de Arosio, y once órdenes más.

Los acusados habrían ejecutado operaciones paralelas a las de PDVSA. Las investigaciones señalan que los involucrados utilizaron diferentes empresas para camuflar los recursos de las ventas de crudo e invirtieron en el sector construcción, en criptomonedas, entre otros. Desde noviembre de 2022, Armando.info advirtió que los buques cargados con petróleo salían de Venezuela por medio de intermediarios, como estrategia para esquivar las sanciones financieras que impuso Estados Unidos, pero el dinero de esa carga se perdía en el camino.

Las redes de Arosio

Con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas comerciales entre Colombia y Venezuela, revivió el Gasoducto Transcaribeño Antonio Ricaurte y el convenio entre los dos países para exportar gas a Sudamérica y Centroamérica. El año pasado, Bloomberg en Línea informó que Venezuela autorizó por  30 años a la empresa privada Prodata Energy para exportar gas natural a Colombia a través del distribuidor Energy Transitions. Ese medio dio a conocer que el negocio contemplaba la entrega de 25 millones de pies cúbicos de gas al día.

El gasoducto, que conecta el Lago de Maracaibo con Puerto Ballena, en La Guajira, estaba inactivo desde 2015. Prodata Energy, empresa que prometió dar el primer paso en la reactivación de esta actividad, no es tan nueva como parece, de hecho, en realidad es Production Data Acquisition Wire Line, la prestadora de servicios petroleros fundada en 1971.

El cambio de nombre, propietarios y directivos se dio hace poco, mientras los dueños de la empresa buscaban luz verde en PDVSA para el negocio de exportación de gas. En todo este proceso, los propietarios intentaron mantener un bajo perfil, pero hoy se sabe que detrás de Prodata están Bernardo Arosio y Jorge Miroslav Jara Salas, un ingeniero que ya había incursionado en el negocio del petróleo con Venezuela, a través de PetroAlianza, contratista de PDVSA.

Los empresarios, de acuerdo con Armando.info, tienen lazos societarios con la compañía que planeaba complementar el negocio de exportación desde Colombia, Energy Transitions, que nació hace apenas tres años. Este portal reveló una conexión entre Jorge Jara y los accionistas de esta empresa, Alejandro Navas Ramírez y David Ángel Becerra. Este último también forma parte de la junta directiva de Integral Energy Plus, creada en 2021 y propiedad de Jara. De hecho, en algún momento, un pequeño porcentaje (5%) de las acciones de esta empresa estuvieron a nombre de Energy Transitions. Además, Integral Plus Energy aparece como aliada de Prodata Energy, según indican ellos mismos en su página web.

Finalmente, tras conocerse el escándalo revelado el pasado fin de semana, los socios de Integral Energy Plus frenaron el proyecto de comercialización de gas, asegurando que, si bien es cierto que Arosio no tiene acciones en esa compañía, sí es socio de Prodata, que comparte un accionista con Energy Plus.

Negocios en el paraíso

Al parecer el lugar por excelencia de los multimillonarios venezolanos está en las Antillas Menores. El hambre, la inseguridad y los problemas sociales de Venezuela no pisan la arena blanca de la isla Gran Roque, a la que solo se llega en avión, aterrizando en una pequeña pista que está a escasos metros del mar. Para ver este paraíso, en el que está una de las reservas del arrecife de coral mejor conservado del mar Caribe, hay que ser adinerado.

Aquí, en esta isla, Bernardo Arosio y su hermano Tadeo encontraron el tesoro escondido del negocio inmobiliario. Con el permiso del entonces presidente del Instituto Nacional de Parques, Jorge Alejandro Medina Murillo, funcionario de Nicolás Maduro, iniciaron en 2020 la construcción de una de las ocho casas de lujo que hoy dominan el paisaje de la isla. Para llevar a cabo este proyecto, los constructores pasaron por alto regulaciones ambientales, destruyeron manglares y arrojaron relleno al mar para construir puertos privados.

Según una investigación de Armando.info, uno de los vecinos de los hermanos Arosio en esta isla es Anselmo Orlando Alvarado, padre de Orlando Alvarado, vicepresidente de una compañía que tuvo millonarios contratos con PDVSA en 2009, año en el que se inició la crisis energética en Venezuela.

Los Arosio manejan los negocios de construcción a través de ATB Constructores, pero además controlan otras cuatro empresas que funcionan en diferentes áreas. De acuerdo con Armando.info, tienen proyectos en Florida, Estados Unidos, República Dominicana y Barbados por medio de un puñado de empresas registradas en estos países y en Panamá.

Los proyectos de los Arosio se han centrado en el mercado de lujo, un hecho que contrasta con la realidad de Venezuela. Con su empresa han construido el Hotel La Castellana 901, que cuenta con 154 habitaciones, así como otros cuatro edificios de vivienda tipo loft en Caracas con áreas que van desde los 95 a los 115 metros cuadrados. También proyectan construir una casa de descanso de 4.590 metros cuadrados, de seis habitaciones y con dos suites, en San Isidro de Galipán, poblado del estado Vargas.

Según la investigación hecha por Armando.info, al grupo empresarial de ATB Constructores pertenecen otras cuatro compañías, cada una con especialidades distintas que van desde turismo hasta servicios de ingeniería metalmecánica, pasando por importaciones. “A pesar de la red de empresas confeccionadas entre Estados Unidos y el Caribe, los hermanos Arosio Hobaica siempre parecen regresar a Venezuela, no importa el tamaño de la crisis. Al fin y al cabo, sus proyectos más ambiciosos siguen avanzando en el país donde pertenecen a una élite que consigue lo que los demás no pueden, recursos y permisos”, dice la investigación de ese portal.

Arosio, vestido con el tradicional overol naranja, asistió el miércoles 29 de marzo a la audiencia de imputación por el caso de PDVSA. Aún no está claro si tras su caída también vendrá la de su hermano o la de sus socios en los negocios de gas y petróleo.

Lee y comparte
La opinión emitida en este espacio refleja únicamente la de su autor y no compromete la línea editorial de La Gran Aldea.
Más de Contexto