En la aldea
28 mayo 2024

🎥“Nadie puede solo en un contexto autoritario”

El Foro de La Gran Aldea convoca a cuatro voces de las nuevas generaciones para saber cómo ven los jóvenes a Venezuela, su crisis política, los partidos, el liderazgo y el futuro. También el fenómeno tan en boga del populismo. “La mayoría no presta atención a la política”, suelta Ana Milagros Parra.

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Javier Conde | 28 junio 2023

¿Hay espacio para los jóvenes en el debate político?, ¿se les escucha, se piensa en un mensaje para ellos o se les instrumentaliza y se les atiende solo cuando hay una campaña y se requieren votos?, ¿cómo ven el país, los motiva la política, saben lo que es democracia aunque apenas la hayan vivido, le temen al populismo?

Esas preguntas y otras que surgen del intercambio Habla la juventud sobre Venezuela  -organizado por La Gran Aldea– fueron  abordadas,  cada una a su manera, en  los términos en que se sienten cómodos, por cuatro jóvenes a los que no les es ajeno lo público ni tampoco la preocupación por los otros y por lo que ocurre en el país.

Pedro Urruchurtu, que solo tenía ocho años cuando Hugo Chávez llegó al poder, es coordinador de temas internacionales de Vente Venezuela, el partido que lidera María Corina Machado; la politóloga Ana Milagros Parra, que extraña Maracaibo y está habituada a post muy seguidos en Instagram; el activista LGBTIQ+ Yendri Velásquez,  miembro del Observatorio de Violencia, y Alejandro Conejero, urbanista de la USB donde también fue dirigente de su Federación de Centros estudiantiles, conversan con Adriana Núñez Rabascall.

Pedro: Hasta hace unos meses este era un país dormido. Los jóvenes no sentían la necesidad de involucrarse pero la Primaria ha sido un elemento movilizador, un incentivo para participar. Falta en la discusión pública una oferta atractiva. La política para mí ha sido un acto de legítima defensa. El rol de los jóvenes depende del espacio que se les brinde. Quizás los que se fueron piensen que el país se les perdió. Pero a pesar de que el país está en ruinas, hay grandes oportunidades.

Ana Milagros: Vamos a hablar de los jóvenes pero en verdad estamos hablando para los jóvenes. La clase política los instrumentaliza y no son un estereotipo, son personas. No hay campaña para que se inscriban porque no saben decirle para que quieren que vayan a inscribirse. Le hablan a una pared sin feedback. La mayoría no presta atención a la política, pero hay muchos que tienen mucho que dar.

Yendri: No existe una agenda de los Derechos Humanos para los jóvenes, hasta la respuesta humanitaria compleja se ha quedado corta para atender a las necesidades de las juventudes. A las personas LGBTQI la realidad nos golpea cada día y no está en la agenda de discusión pública. Todo esto pasa por una agenda democratizadora pero no espera por ella. Nuestros derechos no están en pausa hasta que haya una transición a la democracia. En este contexto de eliminación de las redes de apoyo es que tenemos que tener claro, más que nunca, que la solidaridad es lo que nos llevará adelante. En estos contextos autoritarios nadie absolutamente puede solo. Nadie puede, tampoco, quedarse atrás.

Alejandro: La lucha por los derechos civiles es parte de la lucha democratizadora. El rol de los jóvenes en la política es el rol de cualquier otro político, buscar el poder para liderar un proceso transformador. Y eso significa pensar, proponer y convencer a la gente de unas ideas. No se puede tratar a los jóvenes como si fueran infantes.

A Urruchurtu, que tiene los gestos y pone los énfasis de un político avezado, le preocupa que se intente “normalizar” lo que vivimos, como que la cosa ya no está tan mal, el régimen ya no viola tantos derechos, que hay que pasar la página. “El liderazgo, dice, tiene una deuda pendiente y es hacer atractiva y victoriosa esta lucha política”. Parra piensa que hay demasiada responsabilidad puesta sobre los hombros de los jóvenes y la clase política es la que tiene que asumir sus errores. “Están viendo esta primaria como si fuera un proceso normal, como si en verdad fueras a elegir”, argumenta, y exige que hablen con la verdad. Lo que comparte Velásquez, quien pide la renovación de los liderazgos y dice no observar grandes diferencias entre el discurso oficial y el opositor, en cuanto al uso conveniente de las reivindicaciones sociales. Conejero cree, por lo contrario, que sí hay liderazgos nuevos y advierte que no hay que caer en la trampa de creer que la gente está tan ocupada en sus asuntos cotidianos que no tiene tiempo para pensar en el país del futuro. En su opinión, la gente solo dará el apoyo cuando le propongan otro proyecto de país, que sea creíble y prevenga los problemas que se están padeciendo ahora.

¿Y cómo ven estos jóvenes el populismo? Unos más políticos, como Urruchurtu y Conejero; ella, más mediática, y Velásquez en su rol de activista social. Adriana Núñez los invita a cada uno que exponga cómo cree que el venezolano entiende el término populismo.

Pedro: Creo que hemos aprendido mucho. La gente supo lo que era la libertad después de perderla y lo que es el socialismo después de vivirlo. Necesitamos liderazgos que escuchen a la gente, codifiquen eso y sean responsables. El país debe sostenerse más en instituciones que en personas. La Venezuela rentista quedó atrás y eso eleva el valor del trabajo, de producir, así como la importancia del Estado de Derecho y de los mercados. Eso hace más difícil el auge de los populismos porque lo que necesitan los populismos tropicalizados de la región es plata, y hoy no hay plata.

Ana Milagros: El declive de la democracia es un trend mundial. Siempre estamos propensos a caer en nuevos populismos pero siempre y cuando den soluciones. Está el caso de Bukele en El Salvador que es populista y es autoritario, pero a gente dice que le está solucionando algo. En Venezuela siento que el terreno no está  fértil para que ese populista nazca. Porque un populista lo que hace es conectar con las personas, dividirlos entre buenos y malos y prometerle soluciones mágicas. En Venezuela tenemos una cultura democrática aunque a veces no tenemos muy clara cuál es la definición de democracia

Yendri: Creo que acercarse a las agendas de los jóvenes, con propuestas realistas, que haya cambios para vivir mejor en lo inmediato y ver el futuro con algunas certezas, son herramientas para contrarrestar el populismo. También es muy importante la educación en democracia, hay que rescatar cómo la entendemos, cómo la ejercemos en las organizaciones, en la comunidad y en la familia. Una de las grandes deudas de los partidos políticos con el país es que esa discusión sobre la democracia no sea de élites sino que sea de todos.

Alejandro: Sobre el populismo soy pesimista y precavido. No se puede permitir que vuelva otro populista al poder. A los políticos en Venezuela le tienen que arrancar la renta petrolea de las manos; lo otro que hay que hacer es evitar que un nuevo político se vuelva a financiar con la inflación y nos meta de nuevo en un ciclo hiperinflacionario; y lo tercero es que la democracia tiene que hacer que el populismo no sea una estrategia rentable para llegar al poder.

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