En la aldea
23 mayo 2024

Jaime Nestares: “Yo tenía la esperanza de ser efectivo a través de las redes, pero descubrimos cuatro años después que nos lo han imposibilitado”.

Jaime Nestares: “Estamos ante un nuevo modelo represivo contra medios de comunicación”

RCR750, pionera de la radiodifusión en Venezuela, cesó sus transmisiones el 30 de junio de 2023 por el canal YouTube, debido a una decisión gerencial, obligada por el gobierno de Nicolás Maduro. El cierre de emisoras no está ocurriendo solo con la no renovación de concesiones de la señal, sino también con la limitación sucesiva de “materia prima” que son los servicios públicos. “Todo el mecanismo de acoso está activado”, advierte el director general de la radioemisora caraqueña, Jaime Nestares.

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Olgalinda Pimentel R. | 05 julio 2023

Jaime Nestares, abogado e integrante del tradicional Grupo 1BC, podría pasar el tiempo contando “anécdotas” -trágicas, en realidad- que signaron la suerte de los cuatro medios audiovisuales de esa corporación, desde que llegó el chavismo. Asediados de muchas maneras, todos fueron cerrados, unos en forma más violenta que otros, en los últimos16 años. Ninguno de los reclamos de la organización ha prosperado. Pero sigue de pie su compromiso con las audiencias.

“Hemos resistido y lo seguiremos haciendo”.

El último de los acontecimientos sucedió el viernes 30 de junio de 2023. Radio Caracas Radio 750 AM, la emisora comercial que él dirige, y la más antigua en Venezuela y la región, con sede en Caracas, dejó de transmitir, desde ese día, su programación independiente sobre la actualidad venezolana, por YouTube. Lo hacía por ese canal, con un equipo de 110 personas, más proveedores directos e indirectos, desde 2019, cuando Conatel silenció su señal abierta al no renovarle la concesión. Pero ya no es “la radio que se deja ver”.

“Fue una decisión gerencial que se tomó responsablemente, en consenso con el personal”, explica Nestares, a pesar de que el medio radial contaba con una nutrida audiencia de lunes a domingo, desde las 5:00am hasta las12:30am, y estaba próxima a cumplir 93 años. “Prevaleció el sentido elemental de protegerse”, dice, ante las amenazas maquilladas del gobierno de Nicolás Maduro, que tilda de “totalitario”.

“La Ley Orgánica de Extinción de Dominio. Esta es el perfecto disfraz para hacer lo que venga en gana con el que vaya en contra el régimen. No es una cuestión de derecho. La ley de la fuerza chavista es totalitaria, nada se les puede oponer. Todo el mecanismo de acoso está activado”

Jaime Nestares

Desde hace un año, Nestares y su equipo de RCR750 vieron intensificarse selectivamente las deficiencias de sus servicios de electricidad, telefonía e Internet. Las fallas que afectan a todos los venezolanos se tradujeron en presiones veladas y trabas constantes, por parte de organismos gubernamentales, a la emisora. Una circunstancia que, sumada a la prolongada crisis económica, impidieron continuar con la labor de informar.

“Si yo tuviera electricidad, Internet, y líneas telefónicas normales, además de una situación económica similar o parecida a la de hace cuatro años, no tomaría la decisión de buscar una manera más eficiente de llegar a la gente. Pero no estamos ahí. Estamos ante un nuevo modelo de represión contra los medios de comunicación, que consiste en limitar su materia prima”.

En Venezuela el Gobierno silenció 284 emisoras de radio en los últimos 20 años, señala el más reciente informe, de 2022, de Espacio Público. Además, cerró 80 programas de radio. Mientras, Periodistas sin Fronteras documentó que salieron de circulación más de 60 medios impresos durante los primeros 6 años del gobierno de Maduro.

Nestares percibe la cifra récord como una oscura señal. No desea repetir la experiencia que vivió cuando silenciaron la señal de RCR por ondas hertzianas, de forma violenta, y se apropiaron de equipos, hace ya cuatro años. Como lo hicieron con la emblemática RCTV, casi una década y media antes. “Y huele a eso”, advierte.

-¿A qué le huele, exactamente?

-Es una sumatoria de hechos. Si usted está viendo que hay más medios cerrados y violentados en forma inmisericorde; a los periodistas, a los 264 presos políticos que hay en el país, la mitad militares y la otra civiles. Y si también ve el tratamiento que se le da a cualquier ciudadano que se expresa en contra del Gobierno, y a sus propios monstruos, con lo cual el régimen se purga a sí mismo, como con el caso de Tareck El Aissami y de toda su banda detenida y pasada por interrogatorios, se observa que el régimen tiene una maquinaria de demoler a opositores, propios o ajenos. Otro factor importante a considerar es el deterioro de la economía en Venezuela. La situación de hoy no es la misma de hace cuatro años. Uno revisa el informe Gallup y pasma ver el porcentaje de venezolanos que no comen todos los días. Estamos hablando de sobrevivir. Entonces, qué hay de malo en que un grupo de profesionales, inteligentemente, hayamos decidido por consenso que lo mejor es estacionarnos y encontrar un mejor vehículo para llegar a la gente, sin que corramos el riesgo de que el gato atrape al ratón.

-¿Qué se proponen hacer?

-Ante esto, creo que el sentido común dicta no retirarse sino encontrar una manera más eficiente de producir, fabricar contenidos, llevarlos de una manera más eficaz, y seguir. La que teníamos hay que preservarlo antes de que lo destruyan. Yo veo cómo está Roland Carreño y cómo sufre su familia y la verdad es que no quisiera estar así, cuando podemos buscar la manera de no correr ese riesgo. Nosotros tenemos el mandato de preservar los activos de nuestro personal.

Episodios contra RCR750

-¿Cuál fue peor momento del cierre de la emisora en 2019?

-Los funcionarios militares entraron violentamente en las instalaciones de El Junquito y se llevaron las tres principales tarjetas de transmisión. Quienes fueron allí, armados, sabían lo que estaban haciendo. Yo notifiqué a Conatel y pedí explicaciones, pero no recibí contestación alguna. Me fui a una delegación policial y puse la denuncia por robo, debidamente documentada. El resultado de ese sabotaje fue que se quemaron equipos muy importantes dentro de las instalaciones de RCR.

-¿Prosperó la denuncia?

-Inicialmente el fiscal no quiso admitir la denuncia. Encontramos dónde meterla y allí quedó enterrada, pero por lo menos logramos consignarla. Todo el proceso está grabado con cámaras, sabemos quiénes fueron, etcétera, pero en estos momentos el chavismo impide que se pueda imponer la ley.

“No podemos quedarnos allí, sino preguntarnos qué es lo que tenemos que lograr para motivar y movilizar, y la información y la opinión es fundamental. Por eso nosotros nos quedamos acá y seguimos aquí”

Jaime Nestares

-¿Después del cierre, qué deciden hacer?

-Concentrarnos fundamentalmente en desarrollar la programación de radio en YouTube, en forma consecutiva teníamos una señal y una electricidad relativamente estables, y un servicio telefónico de CANTV normal.

-¿Cuáles fueron las dificultades que afrontaron para operar e informar, en estos cuatro años?

-Las amenazas del entorno, el acoso de las instituciones como el Sumat, Seniat, el Ministerio del Trabajo, el Ince, y los bomberos, etcétera. Todo lo que administrativamente ellos podían hacer y lo que estamos acostumbrados a recibir. Eso fue constante.

-¿Qué le exigían los bomberos?

-Nos exigen una cantidad de agua en RCR para apagar un supuesto fuego con un tanque de unas magnitudes que no sabemos dónde poner. Pero además, ¿qué hace usted poniendo un tanque de agua en un sitio de electricidad de alta tensión? Eso no lo quieren entender. Sin embargo, lo administrativo se puede manejar. 

-¿Qué fue lo más difícil de afrontar?

-Lo más difícil fue que estuvimos 92 días sin electricidad, solo operábamos con plantas eléctricas, porque explotó el transformador que era el que suministraba, justamente, energía a la emisora. Hicimos las llamadas pertinentes y trataron de aparentar que lo iban a arreglar, pero no hubo solución. Por otra parte, si bien tenemos el mejor proveedor de Internet por fibra óptica, en forma continua con respaldo de planta eléctrica, y que respondían en minutos, comenzamos a presentar fallas. Si tienes uno o dos minutos de caída, el sistema entra en búfalo y la transmisión se interrumpe. Eso puede retomarse, pero desde el punto de vista del espectador -porque nosotros nos veíamos en Youtube- esa recuperación tarda y ocasiona que el cliente se desconecte. Entonces, RCR arrancaba con programas, con 500 espectadores, llegaba a 3.200, empezaban los problemas, y terminaba con 47. Una tercera dificultad fue hace menos de un mes, cuando la operadora estatal CANTV cortó el servicio de 25 líneas telefónicas, a pesar de que estaban todos los pagos al día. Esa es una materia prima. Alguien puede decir ‘quedan las líneas de las operadoras de telefonía celular, pero la gente no tiene plata para conectarse por celular. La encuesta Gallup confirma que la gente no tiene acceso al consumo digital.

Riesgos de amenazas y una ley

-¿Se sienten bajo amenaza del Gobierno?

-Cuando se une todo, no se encuentra un entorno que diga que uno puede, responsablemente, mantenerse en la operación sin hacerle daño a la audiencia, por un lado. Por el otro, uno está viendo la amenaza del Gobierno. Y no quiero, bajo ningún concepto, y es el resultado que tenemos, correr el riesgo de perder los activos ante la Ley Orgánica de Extinción de Dominio. Esta es el perfecto disfraz para hacer lo que venga en gana con el que vaya en contra el régimen. No es una cuestión de derecho. La ley de la fuerza chavista es totalitaria, nada se les puede oponer. Todo el mecanismo de acoso está activado.

¿Por qué tomaron ahora la decisión de un alto?

-Yo tenía la esperanza de ser efectivo a través de las redes, pero descubrimos cuatro años después que nos lo han imposibilitado.

-¿Cómo lograron sortear las penurias y seguir garantizando el derecho a la información?

-Con el esfuerzo de todos los productores y anclas de la emisora, de todos los profesionales que nos rodean. Terminamos la semana exhaustos y esa no es una manera normal de trabajar. ¿Qué pasa cuando trata de llamar a un entrevistado y no hay línea, o cuando la gente trata de llamar a la radio y dicen ‘es que los teléfonos están siempre ocupados y no podemos conectar con ustedes’?, ¿qué le va a decir? Y eso el personal no tenía por qué saberlo, pues nuestro trabajo en la gerencia técnica consiste en que esto no se note. Si teníamos que desviar las llamadas y tener más líneas de telefonía móvil, lo hacíamos. Pero notamos que la gente no tiene la capacidad de conectarse. Así de simple. No es fácil. 

Indiferencias que apagan la señal

-¿Qué lecciones le dejan estas experiencias?

-Me gustaría terminar con una reflexión. Yo he aprendido, después de leer sobre sistemas totalitarios y de vivir el advenimiento e implementación de lo que todavía no ha terminado de implementarse en Venezuela, que a estos sistemas los soporta, los sostiene, un grupo muy pequeño de gente que se aprovecha de ellos, se corrompe, y los apoya. Por otro lado, existe otro grupo pequeño de gente, como nosotros, que se les opone, los enfrenta y defiende los principios y valores fundamentales que nos caracterizan. La pregunta es ¿qué pasa con la inmensa mayoría que queda en el medio?

-¿Qué pasa, en su opinión?

-¿Por qué la indiferencia de los anunciantes, de los empresarios, cuando tenemos en común la defensa de la propiedad privada, en nuestro caso de los medios de comunicación, y de ellos los medios de producción y distribución? Cuando hemos tenido tanto en común en defendernos de un sistema totalitario como es este, la pregunta es ¿por qué tanta indiferencia? Pero no podemos quedarnos allí, sino preguntarnos qué es lo que tenemos que lograr para motivar y movilizar, y la información y la opinión es fundamental. Por eso nosotros nos quedamos acá y seguimos aquí. Es una decisión de inmensa responsabilidad a pesar de lo duro que es, pero estoy aliviado de poder creer que de esta forma, preservando los activos  y nuestro más importante recurso que es el humano, podremos encontrar la manera más eficaz y eficiente de seguir. Para mí, al menos, es muy importante que en el 2024 haya una esperanza, poca o mucha. Será un cisne negro el que llegue, puede ser, pero hay que jugarla de la mejor manera posible.

-¿Es posible volver pronto en medio de un régimen con marcados rasgos totalitarios y concientizar a la gente sobre la importancia de la información en Venezuela?

-No hemos hecho mal las cosas, pero tiene que haber una manera más eficiente de hacerlo corriendo menos riesgos. Y vamos hacia allá. Este Gobierno va para Nicaragua, y nosotros queremos ir para Brasil o Ecuador. Queremos ser libres.


*Las fotografías fueron facilitadas por el entrevistado, Jaime Nestares, a la autora Olgalinda Pimentel y de ella al editor de La Gran Aldea.

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