En la aldea
20 mayo 2024

“El Ministerio de Ecosocialismo le pegó una calcomanía a la reja del bosque y chao. Tuvieron que parar”.

Sin pádel, ¿hay bosque?

“Un país que sufre toda la violencia del Arco Minero, la tala de árboles sanos y la imposibilidad de recibir agua potable constantemente, no tiene nada de ecológico. Pero para hacer más rara la intervención del Ministerio de Ecosocialismo aparentemente a favor de los vecinos y el bosque, hay que aclarar que para talar, es necesario contar con el permiso de este ministerio”.

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Naky Soto | 09 agosto 2023

Desde hace semanas, algunos vecinos de la Urbanización La Alameda, ubicada en el municipio Baruta, han reclamado que dejen de talar los árboles de un pequeño bosque de su urbanización por la construcción de unas canchas de pádel, un deporte con reglas similares a las del tenis. Posiblemente por la posibilidad de ir cambiando el uso de los terrenos, en municipios caraqueños y mirandinos se ha multiplicado la construcción de estas canchas a pesar de no ser un deporte practicado por muchas personas. Este martes, el Ministerio de Ecosocialismo del régimen chavista resolvió frenar la construcción de las canchas de pádel en La Alameda.

El que siempre se llamó Ministerio del Ambiente fue rebautizado con un nombre exagerado que poco tiene que ver con su acción, porque perdió buena parte de la gestión pasada a favor de la preservación, la biodiversidad e incluso los derechos ambientales. Un país que sufre toda la violencia del Arco Minero, la tala de árboles sanos y la imposibilidad de recibir agua potable constantemente, no tiene nada de ecológico. Pero para hacer más rara la intervención del Ministerio aparentemente a favor de los vecinos y el bosque, hay que aclarar que para talar, es necesario contar con el permiso de este ministerio. Entonces, debe ser que reconsideraron el permiso, porque de no haber existido, en primer lugar tendrían que haber multado a la Alcaldía de Baruta y a las empresas involucradas en la obra.

Vista aérea del bosque de la Urbanización La Alameda donde se pretende construir unas canchas de pádel, tras la previa deforestación de una parte importante de los árboles.
Vista aérea del bosque de la Urbanización La Alameda donde se pretende construir unas canchas de pádel, tras la previa deforestación de una parte importante de los árboles.

Un poco de contexto

La gestión ambiental de los alcaldes del partido Fuerza Vecinal, al menos en municipios mirandinos, ha sido desastrosa. La tala de árboles sanos, el sellado de alcorques donde deberían sembrar nuevos árboles, la poda severa y sin criterio, la ausencia de planes fitosanitarios y de arborización, entre otros datos, ayudan a calificarlos. Sin embargo, los alcaldes de este partido prêt-à-porter, a la medida del poder, comparten con el chavismo su alergia a la crítica, asumiéndola en redes y espacios públicos como una agresión y no como una evaluación de gestión que cualquier ciudadano puede hacer de un servidor público.

He documentado anteriormente la tala y poda severa de árboles enChacao. También en días pasados tuve que reírme para procesar un supuesto plan de ‘arborización casera’ en El Hatillo, porque para formar parte del plan, los vecinos tienen que enviar a un correo Gmail sus datos de identidad y dirección exacta, para que alguien de la Alcaldía los contacte para evaluar la pertinencia del jardín o el balcón y la especie que podrían albergar, para después acordar un día para la siembra, haciendo cero atractivo y muy burocrático el plan de arborización.

“Como el chavismo no da puntada sin dedal, cuando aparezca la explicación de su arrojo verde, trataré de registrarla”

Un dato común de estos alcaldes es que para sus gestiones de culto a la personalidad, todo tiene que ver con ellos, desde la siembra de un árbol hasta el video que registró el reciente asalto de la periodista Valentina Quintero. Por eso las cuentas oficiales de las alcaldías que se suponen gestionan, parecen cuentas de personas con un narcisismo severo y ánimo de hacerse propaganda con recursos públicos. Se los resumo así: hay obras de arte en estos municipios cuyas placas de identificación registran los nombres de los alcaldes en un tamaño bastante superior al nombre de la propia obra, del artista o la fecha de inauguración. 

Unos puntos para el chavismo

La intervención del ministerio chavista no ocurre por un criterio ambiental, sino después de que se viralizara en redes sociales un video en el que el alcalde Darwin González reacciona peyorativamente a los aplausos que los vecinos le brindan a las palabras de una joven abogada, quien, vale la pena aclararlo, cierra su intervención retando al alcalde con una frase como: “Disculpe si no le gusta lo que le estoy diciendo”. El alcalde agarró con desprecio el micrófono y comenzó su intervención retando a la audiencia al decir: “Es fácil aplaudir a una recién graduada”. A esas palabras condenables, les imprimió además un tono de desprecio, por eso la reacción de la audiencia exigiéndole respeto fue inmediata.

“Estimados vecinos: soy consciente de que una de mis intervenciones de ayer se hizo viral, porque fui descortés. Me disculpo con todos y agradezco que su indignación haya hecho evidente mi error. Espero mejorar. Les reitero mis disculpas”. Ese hubiese sido un buen mensaje después de semejante metida de pata, pero el alcalde, disfrazado con paltó y corbata, y usando una gestualidad artificiosa, leyó malamente para un video su versión sobre lo ocurrido en la asamblea de vecinos. En su versión dice tres cosas graves: que está bien acabar con el bosque porque así está previsto en la zonificación del año 1979, como si no hubiese nuevos criterios y necesidades; que la gente descontextualizó su tono despreciativo, y que frenar la construcción era muy complejo. Sin embargo, al día siguiente, el Ministerio de Ecosocialismo le pegó una calcomanía a la reja del bosque y chao. Tuvieron que parar.

¿Por qué unas canchas de pádel?

La hipótesis del tuitero Aaron Díaz para la multiplicación de las canchas de pádel, es que por tratarse de obras deportivas, agilizan trámites y permisos a empresas constructoras y alcaldías para trabajar sobre terrenos vírgenes que probablemente no podrían ser utilizados para otros propósitos. Por lo que, las canchas son provisionales y el valor reside en el terreno y su utilidad futura, después de cambiarles la calificación de uso. Suena bastante razonable. “Acaba de partir el Ministerio de Ecosocialismo ratificando la paralización de la obra del club de pádel que pretenden hacer en el bosque de La Alameda”, dijo este martes la abogada Fabiana Garantón, activista de la causa y la persona a quien el alcalde González maltrató con su comentario. 


Aunque me alegra mucho la preservación del bosque, no aplaudo esta resolución porque no es coherente con la dinámica de un poder depredador e indolente con la materia ambiental. Sobra información para que se constate el impacto ambiental, social y cultural del Arco Minero del Orinoco sobre al menos 12% del territorio nacional y que se traduce en bosques talados, ríos contaminados, depredación de territorios indígenas y la instalación de plantas de cianuración. Ese proyecto “controlado por bandas criminales organizadas en convivencia con fuerzas militares y grupos guerrilleros”, es lo que impide que una acción de un ministerio oficial a favor de la naturaleza sea aplaudida, porque también es sospechosa. 
Este desastre ambiental sin precedentes, ha destruido bosques y ha desplazado a miles de personas, violando derechos humanos, destrozando la biodiversidad y fragmentado nuestro territorio. Como el chavismo no da puntada sin dedal, cuando aparezca la explicación de su arrojo verde, trataré de registrarla. Por ahora, hay que apuntar que es insólito que el Concejo Municipal de Baruta haya declarado que no tenían idea sobre la construcción de canchas de pádel en La Alameda, entonces, ¿qué hacen los concejales?


*Las fotografías fueron facilitadas por la autora, Naky Soto, al editor de La Gran Aldea.

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