En la aldea
13 abril 2024

El senador Salvador Allende en 1945 junto con el presidente de Venezuela, Rómulo Betancourt (Fuente: Colección Fundación Salvador Allende – FSA).

Chile y Venezuela: A 50 años del golpe contra Salvador Allende

“Aprovechando una fecha emblemática del 11 de septiembre de 1973, compartimos y damos a conocer un poco de esa historia en común entre ambas naciones, que incluye próceres, académicos, políticos, escritores, rebeldes, amistades, lágrimas, exilios, miedos y felicidades pero, sobre todo, incluye historias entre personas de ambos lados, donde las fronteras se desdibujan y solo permanece esa solidaridad que se remonta desde Andrés Bello y que sigue viviendo en cada acto de bondad entre chilenos y venezolanos. La historia la seguiremos escribiendo, ojalá que en democracia”.

Lee y comparte
Carlos Carrasco Muro | 11 septiembre 2023

Dedicado a Liliana, Álvaro, Patricio, Jeannette, Alejandro, Jaime, Rosa, Patricia, Pilar y tantos otros
amigos chilenos que han marcado mi vida.

La relación de los países de América Latina se encuentra entrelazada desde la formación de los propios Estados-nación, con los avatares, fracasos, vicisitudes y éxitos correspondientes. En ese marco, una relación especial es la de Chile y Venezuela, quienes más allá de compartir las letras de una figura fundadora como es Andrés Bello o la impronta del padre José Cortés de Madariaga, también comparten una historia de solidaridad mutua hacia las causas democráticas.

En ocasión del 50 Aniversario del golpe de Estado contra el presidente Salvador Allende, resulta importante recordar los antecedentes y el significado de este capítulo oscuro para las democracias latinoamericanas y el papel que jugó Venezuela y los venezolanos.

Antecedentes de una solidaridad persistente

Para recapitular esta relación, hay que adentrarse en la primera mitad del siglo XX, donde Chile sirvió de refugio para decenas de venezolanos exiliados por la dictadura de Juan Vicente Gómez. Ese fue el caso del diplomático y académico venezolano, Mariano Picón Salas, quien desde 1923 a 1936 vivió en Chile y se desarrolló como político, profesor y escritor, donde tuvo la oportunidad de presidir la junta rectoral de la Universidad de Chile. Además, en su regreso a Venezuela, Picón Salas invitó a una misión de profesores chilenos con quienes se fundó el Instituto Pedagógico Nacional.

Llegada al Puerto de La Guaira de la misión chilena para la creación del Instituto Pedagógico Nacional en 1936 (Fuente: Archivo del Ministerio de Educación. Texto: Prof. Cristian Sánchez).
Llegada al Puerto de La Guaira de la misión chilena para la creación del Instituto Pedagógico Nacional en 1936 (Fuente: Archivo del Ministerio de Educación. Texto: Prof. Cristian Sánchez).

Durante esta misma época, un sacerdote jesuita nacido en Chile, también llegaría a tierras venezolanas, se trata de José María Vélaz, sj, quien en las próximas décadas fundaría una de las instituciones de educación más relevantes para Venezuela y los países en vías de desarrollo, el movimiento Fe y Alegría.

Otro antecedente importante, se encuentra en el exilio del dos veces presidente de Venezuela, Rómulo Betancourt, quien entre 1939 y 1941 vivió en Chile, donde desarrolló una actividad política e intelectual con estrechas relaciones con el Frente Popular; así como también con el entonces ministro de Salud, Salvador Allende; el secretario general del partido socialista chileno, Oscar Schnake, y el expresidente Arturo Alessandri. Esto consolidó una relación entre la izquierda venezolana y la chilena, que en los próximos años sería aprovechada por los chilenos.

Para 1947 y 1948, en el contexto de la Guerra Fría, el presidente chileno Gabriel González Videla empieza un distanciamiento con el Partido Comunista de Chile, que deriva en la proscripción de dicho partido. El escritor y senador, Pablo Neruda por causa de la censura que existía en esos momentos en Chile, publica en el periódico venezolano El Nacional, la “Carta íntima para millones de hombres” y luego el discurso pronunciado en el Congreso Nacional con el título “Yo acuso”. Estos episodios luego causaron su persecución y desafuero como parlamentario.

Pablo Neruda y Miguel Otero Silva, fundador del diario El Nacional (Fuente: Desconocida).
Pablo Neruda y Miguel Otero Silva, fundador del diario El Nacional (Fuente: Desconocida).

Pero, la solidaridad de Venezuela no solo se limitó a las figuras políticas de gran envergadura y a la publicación de artículos en diarios, sino a decenas de historias un poco más tímidas, como es el caso del fotógrafo y activista político izquierdista, Tito Vásquez, quien emigró a Venezuela por temor a la persecución en Chile. Durante su estancia de 6 años en Caracas, se convirtió en el primer profesor de fotografía de la Escuela de Periodismo de la Universidad Central de Venezuela. Posteriormente, en su regreso a Chile durante la década de 1950, recibió en su propia casa a varios exiliados venezolanos de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez como Héctor Mujica y Raúl Agudo Freites.

El gobierno de Salvador Allende y Venezuela

Con estos antecedentes de una solidaridad persistente entre Chile y Venezuela, especialmente entre políticos de izquierda, no es de extrañar que con el advenimiento del gobierno de Salvador Allende en Chile, Venezuela fuera uno de los países con cercanía.

El presidente Salvador Allende en 1972  junto con el presidente de Venezuela, Rafael Caldera. Caracas, Venezuela (Fuente: Colección Fundación Tomás Liscano).
El presidente Salvador Allende en 1972 junto con el presidente de Venezuela, Rafael Caldera. Caracas, Venezuela (Fuente: Colección Fundación Tomás Liscano).

El 14 de diciembre de 1972, el presidente Allende realiza una visita de Estado a Venezuela, donde sostiene una entrevista privada con el presidente de Venezuela, Rafael Caldera. Este fue un gesto importante dentro de la política exterior venezolana, ya que hasta ese momento, existía un principio de no entablar relaciones bilaterales con países que tuvieran gobiernos socialistas o comunistas. Además, Rafael Caldera no era de izquierda, sino que resultaba más cercano al Partido Demócrata Cristiano (PDC) de Chile, y era amigo personal desde su juventud del expresidente chileno, Eduardo Frei Montalva.

De igual manera, los antecedentes del presidente Allende con ciertos políticos venezolanos influyeron en esta visita. También, durante su breve estancia en Venezuela, el presidente chileno se reunió con el político de izquierda Pompeyo Márquez.

Para febrero de 1973, el presidente Rafael Caldera realizaría una visita recíproca a Santiago de Chile y se reuniría con el presidente Salvador Allende. Ya para ese momento, el contexto político chileno se encontraba con un mayor nivel de crispación y tensión. No obstante, esta visita fue una muestra de apoyo político importante por parte de Venezuela.

El presidente Rafael Caldera en 1973 junto con el presidente de Chile, Salvador Allende. Santiago, Chile (Fuente: Colección Fundación Tomás Liscano).
El presidente Rafael Caldera en 1973 junto con el presidente de Chile, Salvador Allende. Santiago, Chile (Fuente: Colección Fundación Tomás Liscano).

Luego del 11 de septiembre de 1973, cuando ocurre el golpe de Estado en Chile y el presidente Salvador Allende se suicida, si bien en un primer momento Venezuela condena la ruptura democrática chilena, luego se reconocería a Augusto Pinochet. También, en un reportaje publicado por CIPER en 2017, se demostraría como el partido de gobierno en Venezuela, COPEI tenía conocimiento con anticipación de los atentados planificados contra Allende e inclusive se sostiene la hipótesis de una posible implicación de ciertos elementos venezolanos. Sin embargo, faltan más fuentes para confirmar estos señalamientos.

La solidaridad no vence: el exilio chileno en Venezuela

Luego del golpe de Estado y más allá de las relaciones o traiciones entre gobiernos, se vivió una verdadera solidaridad entre pueblos, donde miles de chilenos buscaron en Venezuela ese refugio para protegerse de la dictadura en su país. Ese fue el caso de la escritora y periodista Isabel Allende, quien residió en Caracas junto a sus hijos, escribiendo para el diario El Nacional y, durante su estancia en Venezuela, escribió su primera novela “La casa de los espíritus”.

En otro caso a destacar, se encuentra la historia de Álvaro de la Barra, quien en su documental “Venían a buscarme” narra su propia vida, cuando solo con un año y medio de edad, sus padres son asesinados por la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) a pocos metros la guardería donde estaba él. Posteriormente, logran sacar a Álvaro de Chile y luego de un breve tiempo en Francia, se establece en Venezuela junto a su tío, el cineasta chileno-venezolano, Pablo de la Barra.

Venezuela también fue un refugio y hogar para otras figuras de la sociedad chilena contemporánea. Por ejemplo, el músico Beto Cuevas, integrante principal del grupo La Ley, vivió su infancia en Caracas, ya que su familia había salido de Chile por la situación política.

La solidaridad y la bienvenida también se vivieron en campos como la academia y las universidades. Se puede mencionar el caso del Prof. Pedro Cunil Grau, quien siendo profesor de la Universidad de Chile, luego del golpe de Estado, se exilia en Caracas, donde contribuye en la organización de la Escuela de Geografía de la Universidad Central de Venezuela y fue su director entre 1979 y 1981.

Sin embargo, una de las solidaridades más trascendentales estuvo en el ámbito político. Empezando por el canciller del gobierno chileno, Orlando Letelier, quien luego del golpe de Estado contra Salvador Allende es detenido. Pero, gracias a las gestiones diplomáticas dentro de Chile y en el exterior, donde se destaca la participación del gobernador del Distrito Federal (Caracas), Diego Arria, se logra su liberación para partir en calidad de exiliado hacia Venezuela, donde logra reunirse con su familia. Además, Letelier ya había vivido un tiempo en Caracas durante 1959, en los albores de la democracia venezolana y trabajó como consultor en cobre para el Estado venezolano.

El presidente Salvador Allende junto al político venezolano Diego Arria (Fuente: Twitter de Diego Arria).
El presidente Salvador Allende junto al político venezolano Diego Arria (Fuente: Twitter de Diego Arria).

Otro político importante, que vivió durante un tiempo en Venezuela, dictando clases en la Universidad Central de Venezuela fue Sergio Bitar, quien fue ministro de Minería durante el gobierno de Salvador Allende y, posteriormente, con el regreso a la democracia en Chile fue senador, ministro de Educación del gobierno de Ricardo Lagos y ministro de Obras Públicas de Michelle Bachelet.

Recuperación de la democracia

Luego del plebiscito de 1988 y la recuperación de la democracia en Chile, no fueron pocos los chilenos que regresaron a su tierra con la firme convicción de participar en la nueva etapa del país. Pero con este cambio, las relaciones políticas oficiales volvieron con fuerza.

Uno de los primeros países que visitó el presidente chileno, Patricio Aylwin fue Venezuela, durante 1990. Fue recibido con hospitalidad y algarabía, no solo por los venezolanos, sino también por la diáspora chilena en el país. Las cartas de bienvenida, saludos y peticiones por parte de instituciones como el Colegio Nacional de Periodistas de Venezuela, el IFEDEC o de senadores como Gonzalo Barrios, todavía permanecen como un testimonio de aquella visita y su importancia simbólica para ambos países.

Carta del senador venezolano Gonzalo Barrios, como presidente del Partido Acción Democrática al presidente de Chile. Caracas, Venezuela, 1990 (Fuente: Universidad Alberto Hurtado).
Carta del senador venezolano Gonzalo Barrios, como presidente del Partido Acción Democrática al presidente de Chile. Caracas, Venezuela, 1990 (Fuente: Universidad Alberto Hurtado).

De igual manera, hubo no pocos chilenos e hijos de chilenos que decidieron quedarse en Venezuela, a pesar del ambiente de libertad en Chile. Ese fue el caso del humorista y ventrílocuo, Carlos Donoso o la familia de Miguel Pizarro, político venezolano con ascendencia chilena.

Actualidad: Una solidaridad fatigada

Para el año 2016, el otrora secretario general de las Naciones Unidas, afirmaba que Venezuela atravesaba una Emergencia Humanitaria Compleja. En septiembre de 2022, la Misión internacional independiente de determinación de los hechos sobre Venezuela (FFM) de las Naciones Unidas emitió un informe sobre la situación de los Derechos Humanos en el país y se levantaban preocupaciones por la represión a la disidencia en el país. Estas situaciones se han traducido en una migración que, ya alcanza más de 7 millones de personas migrantes y refugiadas de origen de venezolano en el mundo.

Comunidad migrante venezolana en Chile. Santiago, Chile 2022 (Fuente: Asociación Venezolana en Chile).
Comunidad migrante venezolana en Chile. Santiago, Chile 2022 (Fuente: Asociación Venezolana en Chile).

En el caso de Chile, cuando se analizan las cifras, se evidencia un aumento constante de migrantes venezolanos en el país. Si para el año 2012 se contabilizaron 10 mil venezolanos en territorio chileno, para el término del año 2021 se contabilizaban más de 400 mil venezolanos. Esto ha generado una presión sin precedentes en las instituciones públicas, así como en la sociedad chilena.

El panorama actual luce desafiante, ya que la presencia de grupos armados de origen venezolano en Chile ha contribuido a una percepción negativa de los venezolanos por parte de la sociedad. Esto a su vez ha derivado en narrativas xenófobas, que dificultan más la integración socioeconómica.

Visita de Michelle Bachelet a Venezuela. Caracas, Venezuela 2019 (Fuente: reddit).
Visita de Michelle Bachelet a Venezuela. Caracas, Venezuela 2019 (Fuente: reddit).

Si bien la solidaridad política con la causa democrática venezolana se ha mantenido con el actual gobierno de Gabriel Boric y el rol de Michelle Bachelet durante su periodo como Alta Comisionada de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, todavía falta mucho por hacer, especialmente por el continuado deterioro de Venezuela y por los cientos de miles de migrantes venezolanos que ahora convirtieron a Chile en su hogar.

No se trata de una situación fácil de manejar, pero el primer punto de partida se trata de generar mayor empatía y esto nace del conocimiento mutuo. Por eso, aprovechando una fecha emblemática como es el 11 de septiembre de 1973, compartimos y damos a conocer un poco de esa historia en común entre ambas naciones, que incluye próceres, académicos, políticos, escritores, rebeldes, amistades, lágrimas, exilios, miedos y felicidades, pero sobre todo, incluye historias entre personas de ambos lados, donde las fronteras se desdibujan y solo permanece esa solidaridad que se remonta desde Andrés Bello y que sigue viviendo en cada acto de bondad entre chilenos y venezolanos. La historia la seguiremos escribiendo, ojalá que en democracia.


*Carlos Carrasco Muro es el Director de Incidencia de la ONG Plan País. Consultor en políticas públicas y periodista. Es coautor de dos publicaciones sobre transformación digital. Ha brindado consultorías a organismos multilaterales de América Latina y el Caribe. Fue curador de Global Shapers Hub Santiago. Fue coordinador del Observatorio del Gasto Fiscal en Chile. Fue director de la Asociación Civil Caricuao Propone en Caracas, Venezuela. Máster en Transformación Digital por la Universidad Isabel I de España; Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Católica Andrés Bello. Diplomado en Gobernabilidad, Gerencia Política y Gestión Pública por el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF). Miembro de la Red de Planificación del Desarrollo de la CEPAL. También fue coordinador de la “Escuela de Liderazgo Juvenil Afrodescendiente en América Latina y el Caribe.

*Las fotografías y las leyendas asociadas a c/u de las imágenes fueron facilitadas por el autor,
Carlos Carrasco Muro, al editor de La Gran Aldea.

Lee y comparte
La opinión emitida en este espacio refleja únicamente la de su autor y no compromete la línea editorial de La Gran Aldea.
Más de Opinión