En la aldea
27 mayo 2024

Stalin González responde a La Gran Aldea

A continuación reproducimos de forma exacta el texto que envió a La Gran Aldea el dirigente de UNT, Stalin González, en respuesta al artículo publicado en este medio la semana pasada, titulado: «Stalin González, el negociador de la presidencial»

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Stalin González | 08 abril 2024

Ante el artículo «Stalin González, el negociador de la presidencial» escrito por Alejando Hernández y publicado en este medio de comunicación el pasado 4 de abril, deseo ejercer mi derecho a réplica para aclarar las falsedades e inexactitudes que se presentan sobre mí. Me respaldo en el artículo 58 de la Constitución Nacional para que tanto este medio como sus lectores puedan conocer mi versión de los hechos. Quiero resaltar que aunque el periodista me envió un mensaje en el que indicaba que quería hacerme una consulta sobre el proceso de negociación, no me preguntó directamente mi opinión sobre lo que él expone en su artículo.

El artículo en cuestión no se fundamenta en fuentes reales sino anónimas que, en asuntos delicados como este, equivale más a rumores de pasillos que a información veraz y confiable. ¿Por qué no se cita a ninguna persona con nombre y apellido que haya hablado sobre mi labor en estos últimos años?. En el periodismo de investigación los reportajes se sustentan en fuentes verificables, de no ser así, repetir comentarios sin pruebas sólo fomenta una matriz de opinión negativa en contra de quien se escribe. 

Como político opositor, mi compromiso con los valores cívicos es inquebrantable. Me dedico cada día a trabajar por el retorno de la democracia y la recuperación de nuestro país. Mi objetivo es claro: contribuir en la construcción de un futuro donde cada venezolano tenga la oportunidad de disfrutar de una vida digna y alcanzar sus sueños. Siempre he creído que el diálogo y la búsqueda de consensos son fundamentales para lograr un cambio político real y duradero en Venezuela. Mi participación en procesos de negociación política se enmarca en el compromiso con estos principios democráticos y en la búsqueda constante de soluciones pacíficas y democráticas para los desafíos que enfrenta nuestra nación, y en ese sentido, el proceso electoral del 28 de julio representa una oportunidad crucial para avanzar hacia un cambio político positivo en Venezuela, un evento en el que todos los venezolanos deben tener la oportunidad de ejercer su derecho al voto, porque lo que está en juego no es una rifa, sino el futuro de todos. 

Y de allí partió la necesidad de viajar a Europa. Este viaje buscó informar y promover la importancia que tiene para el proceso electoral venezolano, poder contar con la observación electoral europea. Europa puede contribuir jugando un papel fundamental en la defensa de la democracia en nuestro país. En ningún momento del viaje se solicitó la eliminación de ninguna sanción, apoyar a ningún otro candidato, ni llevar a cabo negociaciones que fueran en contra de los intereses democráticos del pueblo venezolano. Todo esto es verificable. 

Durante las negociaciones en Barbados, mi rol como negociador ha atendido ese mismo compromiso. Mi objetivo principal es encontrar soluciones que beneficien a todos los venezolanos por igual y se atengan a nuestro carácter democrático. Ese rol se desarrolla en estrecha colaboración con otros líderes de la Plataforma Unitaria (PU). Cualquiera que allí esté puede asegurar que el jefe negociador, el que tiene la principal y permanente comunicación con la contraparte es Gerardo Blyde, quien lo ha reiterado en diversos medios de comunicación desde que inició el proceso. 

Además de Gerardo y quienes estamos sentados en la mesa de negociación, existen otras personas que tienen también una interlocución natural por la investidura de su cargo. Afirmar que sólo converso yo, carece de total sentido.

Durante mi trayectoria en la política venezolana he aprendido que la unidad y el trabajo en equipo son fundamentales para lograr el cambio que anhelamos. Un Nuevo Tiempo (UNT) ha sido un actor clave en este proceso. En las pasadas elecciones primarias del 22 de octubre, participamos activamente con miembros de mesa, testigos, movilizadores y un contundente llamado a la participación. La disposición y el espíritu de cooperación de UNT han sido fundamentales en la lucha por un cambio político y la recuperación de la democracia. Tras la victoria de María Corina Machado en las primarias, UNT acató la decisión que resultó de ese proceso electoral y se puso a su disposición para trabajar en conjunto por el bien de Venezuela. 

Soy un convencido de que el diálogo y el entendimiento son las únicas armas que nos llevarán a la paz que tanto anhelamos. La violencia sólo genera más violencia, dolor y sufrimiento. No podemos ir por ese camino. La crisis que vive Venezuela sólo podrá ser superada si somos capaces de sentarnos a conversar y buscar soluciones juntos. Debemos dejar de lado nuestras diferencias y enfocarnos en lo que nos une: el deseo de un mejor futuro para nuestro país. Es necesario que contemos con madurez política para lograrlo. 

Para cerrar, pienso que es necesario reflexionar sobre el compromiso ético y profesional en el ejercicio del periodismo y la comunicación. La difusión de información veraz y contrastada es esencial para preservar la integridad de las personas y la credibilidad de los medios de comunicación. Hoy soy yo quien se ve afectado por la difusión de falsas afirmaciones, pero mañana podría ser cualquier otro ciudadano. Casos como este, no sólo atentan contra la reputación y el honor de los afectados, sino que también socavan la integridad del proceso democrático y la confianza en las instituciones. Con estas acciones que solo dividen y se basan en acusaciones, el único beneficiario es el régimen. 

Al señor Alejandro Hernández le aconsejo que se haga responsable por el daño que sus palabras e información no corroborada puede causar. Las historias llenas de fantasías solo le hacen el juego al régimen. Es un deber de todos, periodistas, comunicadores y ciudadanos, garantizar que se respeten los principios de veracidad, equidad y transparencia en la divulgación de información, para así preservar la integridad del debate público y fortalecer nuestra causa democrática.

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La opinión emitida en este espacio refleja únicamente la de su autor y no compromete la línea editorial de La Gran Aldea.
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