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18 mayo 2024

BCV desnuda el sexto año de colapso de la economía

En el primer trimestre de 2019 la economía se contrajo 26,8% y los sectores clave siguen en picada, los ingresos por exportaciones petroleras continúan a la baja por la menor producción, la hiperinflación persiste y el consumo de los venezolanos sigue disminuyendo. En mayo de 2019 el Banco Central de Venezuela (BCV) de forma súbita… Seguir leyendo BCV desnuda el sexto año de colapso de la economía

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Redacción LGA | 21 octubre 2019

En el primer trimestre de 2019 la economía se contrajo 26,8% y los sectores clave siguen en picada, los ingresos por exportaciones petroleras continúan a la baja por la menor producción, la hiperinflación persiste y el consumo de los venezolanos sigue disminuyendo.

En mayo de 2019 el Banco Central de Venezuela (BCV) de forma súbita divulgó cifras, tras cuatro años de silencio, que revelaron que el país llevaba un lustro en recesión. Unos cinco meses después el BCV actualiza los datos y queda en evidencia que la nación va por su sexto año de colapso.

Los controles, las nacionalizaciones de empresas, la inseguridad jurídica y la insistencia de un modelo socialista pusieron en jaque a la actividad económica en medio de una hiperinflación; crisis que ha llevado a la migración de más de cuatro millones personas, según Naciones Unidas.

¿Qué nos reflejan los datos del BCV?

Motores inexistentes. En abril de 2013, después de asumir la presidencia, Nicolás Maduro anunció que se buscarían vías para reactivar la manufactura, la construcción, la petroquímica, entre otras áreas. Y hasta 2017 se realizaron reuniones con el sector privado para evaluar los cuellos de botella que enfrentaban para elevar la producción, pero las promesas de revisiones no se concretaron y la consecuencia fue el desplome. Las cifras del BCV revelan que en el primer trimestre de 2019 la economía retrocedió 26,8%, con lo cual los sectores clave acumulan 21 trimestres en negativo.

El primer motor productivo para el Gobierno era el petróleo, que en los primeros tres meses de 2019 cayó 19,1%. Los años de desinversión, la falta de mantenimiento y de personal calificado, las deudas con los proveedores y la corrupción, más las sanciones internacionales que limitan las operaciones de PDVSA, han causado un declive de la producción petrolera que en seis años pasó de unos 2,7 millones de barriles diarios a menos de 700.000 barriles diarios

El segundo motor ya no existe. La construcción en el primer trimestre retrocedió 74,1% y es el sector más golpeado, pues en seis años su caída ha sido de 96%. Aunque el régimen de Nicolás Maduro destaca la producción de viviendas, la realidad es que las obras públicas y privadas están detenidas por la menor inversión y la baja disponibilidad de insumos debido al pobre desempeño de las empresas estatales.

El tercer motor está en picada. La manufactura cayó 56,3% en los primeros tres meses de 2019 respecto a 2018. Las regulaciones, el descenso de las importaciones, las fallas en los servicios públicos y la disminución de la demanda impactan en el funcionamiento de las industrias, que operan a menos de 20% de su capacidad, según Conindustria.

“La construcción en el primer trimestre retrocedió 74,1% y es el sector más golpeado, pues en seis años su caída ha sido de 96%”

Menos ingresos petroleros. Los datos oficiales revelan que los ingresos por las exportaciones petroleras alcanzaron los 6,1 millardos de dólares en el primer trimestre de 2019, 17% menos que en igual período de 2018. Ese descenso responde en gran medida a la merma de la producción petrolera, que no ha permitido a PDVSA aprovecharse del comportamiento del precio del petróleo que supera los 50 dólares el barril. De los recursos que obtuvo la estatal, apenas 10% se vendió al BCV, lo que se reflejó en el saldo de las reservas internacionales que en el ejercicio no ha superado el umbral de los 8,5 millardos de dólares.

Frente al deterioro de los ingresos petroleros, Maduro ha insistido en la búsqueda de otras fuentes de divisas y el oro ha sido una de ellas. El balance del primer semestre del BCV mostró que 26 toneladas del metal dejaron de ser parte de las reservas, lo que coincide con las denuncias de diputados de la Asamblea Nacional sobre retiros de lingotes de las bóvedas del emisor.

Los datos de la institución muestran un sorpresivo salto en los fondos por exportaciones no petroleras a 2,3 millardos de dólares en el primer trimestre de 2019. En igual lapso de 2018 esas ventas fueron 900 millones de dólares.

Desplome de importaciones. En el deterioro de la manufactura incide el retroceso de las importaciones. Las industrias adquieren menos insumos para producir debido a que las plantas están en menos capacidad por las regulaciones, la disminución de la demanda, y que las flexibilizaciones de los controles fueron tardías. En los primeros tres meses de 2019 las adquisiciones de bienes en el exterior del sector privado apenas fueron de 498 millones de dólares, un descenso de 25% respecto a 2018. Pero cuando se compara con el mismo trimestre de 2013, la caída es de 94%.

“La baja producción y la inyección desordenada de bolívares para cubrir el déficit del sector público ha disparado los precios”

Las compras públicas petroleras mostraron un descenso de 23% en el primer trimestre, al llegar a 1,4 millardos desde 1,8 millardos de dólares en 2018. El grueso de esas adquisiciones suelen ser componentes para el procesamiento de combustible

Hiperinflación persistente. Los datos del BCV señalan que la inflación de septiembre fue 52,2%, y la variación acumulada de los precios en nueve meses estuvo en 4.679,5%. Lo que evidencia que el país sigue en hiperinflación.

La baja producción y la inyección desordenada de bolívares para cubrir el déficit del sector público ha disparado los precios, y aunque en 2019 el instituto emisor ha mantenido una restricción de liquidez para evitar presiones en el mercado cambiario, los requerimientos de los entes oficiales comienzan a crecer para la cobertura del gasto en salarios, lo que impactará en el indicador de precios.

Deterioro del consumo. El consumo de los venezolanos cayó 34,8% en los primeros tres meses de 2019, señalan los datos del BCV. La inflación ha deteriorado el ingreso, lo que implica que la capacidad para adquirir bienes y servicios es limitada. Los empresarios han señalado que uno de los aspectos que afecta a las industrias es la caída en las ventas, lo que en parte explica que hoy día los anaqueles tengan productos que hasta hace un año eran difíciles de conseguir como harina de maíz, arroz, aceite o pasta. Los industriales comentan que, si bien los artículos se producen a medias, su rotación es más lenta por los precios.

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