En la aldea
20 mayo 2024

Roberto Patiño, cofundador y coordinador del movimiento Mi Convive y Alimenta La Solidaridad. Miembro de Primero Justicia.

Doctora Mirla Pérez:

“A Roberto Patiño lo persiguen porque lo ven como amenaza al proyecto comunal”

La doctora Mirla Pérez, del Centro de Investigaciones Populares, afirma que una vez arrasados los partidos políticos, el régimen la ha emprendido contra las ONG y que después irá por las organizaciones religiosas. “Lo que ha hecho Roberto Patiño es una labor muy peligrosa desde la perspectiva del régimen, porque si quiebras la vulnerabilidad, estás haciendo fuerte al sujeto que el régimen quiere débil”.

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Milagros Socorro | 26 noviembre 2020

Ahora el perseguido es Roberto Patiño. Este miércoles 25 de noviembre, la casa de su familia recibió una “visita” del Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional), con orden de aprehensión contra el ingeniero. Los funcionarios del siniestro cuerpo alegaron que los recursos usados por Patiño en sus emprendimientos sociales provienen de los fondos congelados en el exterior para ponerlos a salvo del régimen, lo cual es una absoluta inexactitud. Pero Patiño no estaba en la residencia de sus padres. De hecho, nadie sabe dónde está, solo que se habría puesto a buen resguardo.

Roberto Patiño Guinand es ingeniero de Producción, egresado de la Universidad Simón Bolívar, cuyo Centro de Estudiantes presidió. Su trabajo de grado fue una evaluación de la formación de capital social en escuelas públicas en sectores populares de Petare, una línea de investigación que continuaría en 2013, cuando empezó la Maestría en Políticas Públicas, en la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard, donde se especializó en Seguridad Ciudadana.

“El trabajo de Roberto Patiño está orientado a quebrar el aislamiento y la inmovilidad, y a fomentar espacios de relacionamiento, tejido relacional”

Doctora Mirla Pérez, adscrita al Centro de Investigaciones Populares

De regreso de estos estudios, Patiño, quien acaba de cumplir 32 años, fundó

la Organización Convive, que está conformada por: Caracas Mi Convive, proyecto socio-cultural que promueve el encuentro y las asociaciones en un marco de entendimiento; el programa Alimenta La Solidaridad, una respuesta eficiente a la inseguridad alimentaria y, a la vez, un programa de formación de liderazgo femenino; y Sustento, emprendimiento social que da empleo a mujeres y despliega una original actividad empresarial para garantizar la sostenibilidad de una red de comedores populares.

Comedores en todo el país

Los tres bloques del trabajo de Roberto Patiño tienen un lineamiento común, sostenido en los objetivos de Desarrollo Humano de la ONU. Como muchas ONG en el mundo, las nucleadas en la Organización Convive están apuntadas a los objetivos postulados por Naciones Unidas para el milenio, entre los cuales se cuentan: Poner fin a la pobreza (de verdad, no con subsidios que sometan a los “beneficiarios” al control); acabar con el hambre; garantizar una educación de calidad; reducir las desigualdades y establecer alianzas para lograr estas -y otras- metas.

De la urgente necesidad de remangarse para lograr estos propósitos son prueba los resultados de la Encuesta Encovi 2020, que demostró que Venezuela es hoy el país más pobre de América Latina (coeficiente Gini 51,0) y el segundo más desigual, después de Brasil (y al cruzar las variables inestabilidad política, PIB y pobreza extrema, estamos en el segundo lugar, en la lista de los 12 países más pobres del mundo). Por el mismo sondeo sabemos que solo 3% de los hogares venezolanos no tiene ningún tipo de inseguridad alimentaria, mientras que 74% presenta inseguridad alimentaria moderada y severa.

Para hacer frente a semejante catástrofe social, muchas ONG y grupos de apoyo se han movilizado para poner un plato de comida decente delante de los venezolanos arrojados al hambre. Sobre todo, de niños y ancianos. De todas ellas, que son muchas y muy diligentes, ALS (Alimenta La Solidaridad), creado hace cuatro años, es el más completo, por la agilidad y eficacia de su metodología, así como por su penetración. En la actualidad ALS tiene presencia en todo el territorio nacional, donde atiende cada día a 18 mil niños. A eso es a lo que el régimen de Maduro le ha hecho “tun tun”. Esa es la puerta que quiere derribar a patadas y a culatazos.

El hambre para dominar sí es crimen

A escasas horas de la incursión del temido Servicio Bolivariano “de Inteligencia”, las redes sociales registraron numerosos mensajes de apoyo a Patiño y a las instituciones que creó y lidera. “El hostigamiento debe parar de inmediato”, exigió Feliciano Reyna, activista de derechos humanos y presidente de la ONG Acción Solidaria, “y restituirse la continuidad de operaciones que asisten a miles de personas en necesidad, como lo registran el Panorama de Necesidades Humanitarias y el Plan de Respuesta del país. Alimenta La Solidaridad viene haciendo un trabajo insustituible de alimentación diaria a miles de niños, en varios estados del país. Su programa se inscribe en el Plan de Respuesta Humanitaria del país, coordinado con @OCHA_Venezuela. Deben cesar de inmediato estas acciones”.

Por su parte, el periodista y activista comunitario Jesús “Chuo” Torrealba, manifestó en Twitter su respaldo a Roberto Patiño, a Alimenta La Solidaridad y a Caracas Mi Convive. Y agregó: “LA SOLIDARIDAD NO ES DELITO; Extorsionar a los humildes como lo hacen sectores extremistas del Estado-PSUV, usando el hambre como instrumento de dominio político y control social, eso sí es un CRIMEN”.

En mesas colectivas y en hospitales

El movimiento ciudadano Dale Letra se pronunció también y afirmó, en Twitter, que “La persecución a Alimenta La Solidaridad y @MiConvive, a su director y fundador @RobertoPatino, así como a otras organizaciones, pone en riesgo la labor en las comunidades más vulnerables del país. ALS y MiConvive trabajan con madres lactantes, mujeres embarazadas y personas de la tercera edad, como consecuencia de la Emergencia Humanitaria Compleja y con las comunidades en prevención de la violencia. Durante la pandemia han atendido más de 14 hospitales y centros de salud en Distrito Capital y otros estados del país, entregando más de 65.000 almuerzos a través de la Red de Apoyo a Trabajadores de la Salud”. E informaron de que, el martes 24 de noviembre, una delegación identificada como la Policía Nacional Contra la Corrupción allanó la antigua sede de MiConvive; y que por órdenes de la Sudeban fueron congeladas todas sus cuentas bancarias. “Las acciones llevadas a cabo por el grupo en el poder contra #AlimentaLASolidaridad y @MiConvive comprometen seriamente las operaciones de los comedores y ponen en riesgo la atención a más de 25 mil niños venezolanos y sus familias”.

“El régimen lo persigue porque promueve el trabajo comunitario, la unión entre los venezolanos. Porque hace fuerte al débil. Porque ofrece un puntal de fortaleza dentro de la vulnerabilidad a la que nos ha sometido el régimen”

Doctora Mirla Pérez, adscrita al Centro de Investigaciones Populares

Solo en el Área Metropolitana de Caracas hay casi 20 comedores de ALS, repartidos en 11 comunidades. En estos lugares, donde al mediodía pueden verse alineados, con sus escudillas en la mano, a decenas de niños que esperan para ingresar a la sala donde, tras rezar una breve oración, se les sirve una comida balanceada, bien hecha y dispensada sin adoctrinamientos ni nariceos humillantes. Pero, además, en ellos se hacen jornadas de salud para asegurarse que los muchachitos van bien en su evolución y crecimiento; y se instruye a los adultos para que aprendan a medir la talla y peso de los menores, según procedimientos adecuados.

A eso es a lo que Maduro envió a sus perros de presa. A nadie le extraña. Ya ha ocurrido, como pasó en la parte alta de la Parroquia La Vega, que una residente de la zona manifestó su deseo de que se pusiera un comedor y Ya-Sabes-Quiénes la amenazaron con quitarle la caja Clap…

“El régimen nos quiere débiles y aislados”

-Tan atroz y criminal es lanzar 16 niños indefensos al mar como desmantelar una organización que da de comer a 25.000 niños diariamente -dijo, en Twitter, Alexander Campos, profesor de la UCV y estudioso del Centro de Investigaciones Populares. Y su colega, la doctora en Ciencias Sociales, Mirla Pérez afirmó, en la misma red social, que “El régimen ataca lo central para el venezolano: La familia y la solidaridad. Criminaliza las organizaciones civiles, a las ONG y condena a miles de niños y familias a un hambre mayor”.

Entrevistada para esta nota, la doctora Mirla Pérez, adscrita al Centro de Investigaciones Populares, fundado por el Padre Alejandro Moreno(+), explicó: “Para entender esta arremetida contra Roberto Patiño, lo primero es ubicar su trabajo dentro de las dos estructuras: Mi Convive y Alimenta La Solidaridad, en las que lo hemos acompañado desde el Centro de Investigaciones Populares. Mi Convive es expresión de lo que nos define como venezolanos: La interrelación y la convivencia. Por su parte, ALS se agarra también de uno de los elementos esenciales que definen al venezolano, y desde el cual se va produciendo un esquema de resistencia, así como de la acción social y política más básica: La solidaridad. Ambas plataformas constituyen soportes esenciales que ayudan a la resistencia”.

“En la actualidad Alimenta La Solidaridad tiene presencia en todo el territorio nacional, donde atiende cada día a 18 mil niños. A eso es a lo que el régimen de Maduro le ha hecho ‘tun tun’”

-La red de comedores creada por Roberto Patiño -sigue la doctora Pérez– comenzó en Libertador y hoy tiene presencia en todo el país. Estamos hablando, pues, de una estructura de alcance nacional, que mantiene 240 comedores y atiende a 18 mil niños. Las iniciativas de Roberto Patiño están atendiendo y fortaleciendo a 18 mil familias que, de otra manera, estarían libradas a la debilidad y al abandono. Eso tiene un impacto muy importante.

“El régimen lo persigue porque promueve el trabajo comunitario, la unión entre los venezolanos. Porque hace fuerte al débil. Porque ofrece un puntal de fortaleza dentro de la vulnerabilidad a la que nos ha sometido el régimen. La dictadura nos quiere frágiles, aislados, inmovilizados; y el trabajo de Patiño está orientado a quebrar el aislamiento y la inmovilidad, y a fomentar espacios de relacionamiento, tejido relacional. Eso es lo que ha hecho Roberto Patiño. Una labor muy peligrosa desde la perspectiva del régimen, porque si quiebras la vulnerabilidad, estás haciendo fuerte al sujeto que el régimen quiere débil”.

“Otra de las razones por las que persiguen a Patiño es porque están viendo el peligro de que la ayuda humanitaria, el trabajo comunitario, puedan desplazar al proyecto comunal y a la acción del CLAP no como alimento sino como vector de control. El régimen apuesta por una estructura comunal, basada en el CLAP, en los jefes de comunidad, y esa estructura está vacía de gente. Tienen estructura, es verdad, el Estado comunal y el chavismo tiene estructuras por todos lados, pero son armatostes sin humanidad, sin gente que las secunde. Y, cuando ven un movimiento tan grande, tan fortalecido, con tanta gente y tan amplios grupos alcanzados, como el que lidera Roberto Patiño, ven en ello un peligro”.

-En Patiño -concluye Mirla Pérez– se personaliza otro elemento que impulsa al régimen a la represión: Las ONG. El sistema de dominación ya ha logrado limitar y reducir al mínimo a los partidos políticos, y a prácticamente todas las instituciones, que ahora son obedientes al sistema autoritario. Le queda la base comunitaria social, las ONG. La dictadura ha tomado la ruta de la persecución a los líderes comunitarios para desmontar la operación civil que pueda haber en Venezuela. El hostigamiento a Roberto Patiño y su familia es la demostración de la radicalidad de un sistema que planea acabar también con las organizaciones sociales. El próximo camino, ya lo verás, será desmontar toda la operación religiosa. Probablemente, irán a una mayor persecución al trabajo comunitario de la Iglesia.

*Las fotografías para documentar este contenido fueron tomadas de las redes sociales de Roberto Patiño (@robertopatinog y @RobertoPatino).

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