EN LA ALDEA

22 febrero 2024

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“Hay que ser constructores de puentes, no derribar los que existen”

Es economista y ex concejal del municipio Sucre en Caracas, y en su cuenta de Twitter se dice “decidido a lograr el cambio político en mi país”. Se trata de Andrés Schloeter, conocido como “Chola”, quien ahora ve en las elecciones convocadas para el 21 de noviembre una oportunidad para construir una alternativa que le dé respuestas a la ciudadanía. A su juicio, si en la oposición “seguimos haciendo lo mismo una y otra vez, vamos a seguir chocándonos con la misma pared” y “nos toca reinventarnos con los pies sobre la tierra y acumular fuerzas”. Aunque su partido Primero Justicia todavía no fija posición sobre participar o no en las regionales él aspira a la Alcaldía de Sucre. Afirma que “necesitamos un proceso de transición real, no de la boca para afuera”.

-¿Por qué decidió ser candidato a la Alcaldía del Municipio Sucre del estado Miranda?

-Estoy trabajando en Petare desde hace 12 años y para quienes estamos todos los días ahí, y en el municipio Sucre en general, se nos hace muy difícil ver el sufrimiento de la gente y quedarnos sin hacer nada. La calidad de vida en Venezuela es casi inexistente, porque el dinero no alcanza, los servicios públicos están colapsados, la pandemia está haciendo estragos y cualquier cosa aquí es cuesta arriba y muy costosa. Estoy seguro de que si no estuviésemos en tiempos de Covid-19, igualmente el venezolano, el petareño, estuviese encerrado, limitado a simplemente sobrevivir. Frente a todo eso, creo que a nosotros nos corresponde construir una alternativa, y dentro del gran conflicto político en el que nos encontramos, yo comparto la visión de quienes luchan por conseguir condiciones electorales que nos permitan avanzar hacia un cambio político. Si nosotros seguimos haciendo una y otra vez lo mismo, creo que no vamos a lograr nada. Yo tengo desde el 2017 sin votar y eso obedeció a una estrategia, que lamentablemente no dio los resultados esperados. Sin embargo, hay que saber aceptar los errores, las fallas y seguir adelante.

-¿Usted cree que desde una alcaldía se pueden revertir problemas tan estructurales y profundos como los que ha descrito?

-Yo creo que durante estos últimos 20 años el régimen ha intentado sembrar la idea de que debemos esperar que nos regalen todo, pero eso no ha sido fortuito, sino parte de una estrategia perversa para tener un control absoluto de la sociedad, haciéndonos a todos dependientes del Estado. Sin embargo, tengo la impresión de que la colectividad se está dando cuenta de que es necesario romper esa cadena de dependencia, por eso todos los días veo a vecinos trabajando en sus comunidades y asumiendo responsabilidades que son del gobierno local y nacional, en vista de que estos no funcionan. Hace poco en Terrazas del Ávila se organizaron para reponer los bombillos del alumbrado público, pero eso también pasa en los bloques de La Lira en La Dolorita, Petare. Te cuento esto, porque no venimos a ofrecer soluciones mágicas, hoy nos toca generar pequeñas acciones que logren grandes transformaciones y veo a la gestión municipal como una oportunidad para, junto a la gente, atacar los problemas más inmediatos. Lo veo prácticamente como un espacio de transición, del desastre que hoy vivimos, a los pilares que nos permitan construir un mejor municipio para el futuro.

“La alternativa no puede ser no hacer nada. (…) si antes teníamos que luchar para generar un cambio, ahora nos toca trabajar todavía más”

Andrés Schloeter, “Chola”

-Pero esa labor de acompañamiento y organización la está haciendo ahora, sin ser alcalde, ¿entonces cuál es el valor agregado de llegar a la Alcaldía?

-Es una pregunta que yo me he hecho mucho en los últimos meses, porque estamos haciendo tantas cosas, que parecemos un alcalde sin el cargo. Pero, así como los vecinos de Terrazas del Ávila no necesitaron de la Alcaldía ni de Corpoelec, así como también estamos recuperando varios espacios públicos y hemos apoyado a las comunidades más desfavorecidas en un tema tan importante como la alimentación; también es cierto que se necesita el poder para que esos cambios se puedan consolidar. Desde el poder se crea un sistema, y eso es necesario para mejorar las cosas, entonces, si bien hoy estamos haciendo mucho, teniendo ese espacio de la Alcaldía haremos más.

-¿Considera que el actual Consejo Nacional Electoral (CNE) puede garantizar que se respete la voluntad de la gente en un espacio tan complejo como el municipio Sucre?

-Yo creo que nosotros hoy vivimos secuestrados por un régimen totalitario que pretende mantenerse en el poder para siempre, por eso pensar que ellos nos van a dar unas condiciones perfectas y unas reglas justas, no es realista. Teniendo esto presente, hemos luchado por conseguir unas garantías mínimas, que nos permitan volver al escenario electoral, y, desde ahí, demostrar que la mayoría de los venezolanos quiere un cambio. Hoy el CNE tiene unos rectores distintos a los que estuvieron los últimos años, Tibisay Lucena se fue, cosa que parecía imposible que sucediera. Pensar que una persona como Roberto Picón sea uno de los rectores me parecía inimaginable, pero se logró; y eso, aunque no es suficiente, es un avance muy importante. ¿Qué otras cosas faltan? Bueno, un proceso de observación internacional, la depuración del Registro Electoral, que no haya migración de centros como en el 2017; pero para presionar más, tenemos que hacer el trabajo en la calle. No podemos luchar por mejores condiciones encerrados en nuestra casa, por eso estamos bastante motivados a seguir insistiendo.

-Hace unas semanas María Corina Machado decía en La Gran Aldea que el tema no era de confianza, sino de tener garantías de si estos rectores podrán revertir acciones o atropellos del régimen cuando se disputen verdaderos espacios de poder.

-Yo respeto mucho a María Corina Machado y ciertamente necesitamos garantías, pero esas condiciones solo se van a lograr forzando que ocurran, porque nadie nos las va a regalar, y ese es uno de los puntos en los que puedo diferir con ella. Yo decidí quedarme en Venezuela para contribuir en la búsqueda de soluciones a los problemas que tenemos, y no creo que sea una ruta política sensata quedarnos esperando que desde afuera otra persona venga a resolver la crisis que padecemos. Acompaño al liderazgo que ha estado luchando por esas garantías desde la escena política, así como lo está haciendo Roberto Picón. Él no tenía certeza de si iba a alcanzar todo lo que se ha propuesto, pero está luchando por conseguirlo, y es lo mismo en el municipio Sucre, yo no tengo la completa seguridad de que vamos a materializar el cambio que anhelamos, pero sí sé que si no trabajamos por ello, no va a llegar nunca.

“Lo que sí es verdad es que si seguimos haciendo lo mismo una y otra vez, vamos a seguir chocándonos con la misma pared, nos toca reinventarnos con los pies sobre la tierra y acumular fuerzas”

Andrés Schloeter, “Chola”

-En 2017 el país era más favorable que hoy y la oposición, debido a atropellos del régimen, fracasó en su intento de seguir gobernando Miranda. ¿Por qué ahora sería distinto?

-Esto me lo han preguntado muchísimo y les digo a todos que la alternativa no puede ser no hacer nada. Es decir, como ahora todo está peor, ¿es mejor no hacer nada? Yo lo veo al contrario, mientras las cosas están más difíciles, es mayor el esfuerzo que tenemos que dar, y aunque es cierto que tenemos un régimen con mayor control, también es verdad que hoy la mayoría de la gente está peor que en el 2017. El país de 2021sufre muchas más injusticias que el de 2017, que ya padecía muchísimas; si antes teníamos que luchar para generar un cambio, ahora nos toca trabajar todavía más.

-¿Cómo están sus relaciones con el Gobierno interino? Lo pregunto porque los máximos representantes de esta instancia no han terminado de apoyar o convenir la idea de la participación.

-Pienso que, en este momento, todo el mundo es necesario para lograr el bien mayor, que es un cambio político nacional. No considero que existan unos malos o unos buenos, lo fundamental es que haya unidad en torno a la ruta política que decidamos transitar, por eso quienes creemos en este camino, queremos convencer a quienes piensan distinto, para que hagamos un proceso de reflexión profunda y pensemos qué es lo que conviene más para el país. Lo que sí es verdad es que si seguimos haciendo lo mismo una y otra vez, vamos a seguir chocándonos con la misma pared, nos toca reinventarnos con los pies sobre la tierra y acumular fuerzas. Yo veo las elecciones que vienen como un punto de preparación para los retos que podrían aparecer después, porque la realidad es que si mañana nos dijeran que hay unas presidenciales y cinco Robertos Picón en el CNE, la sociedad está tan fracturada que Nicolás Maduro podría dar una sorpresa. La clase política se tiene que reconectar y los venezolanos nos debemos organizar entre nosotros. Hay que ser constructores de puentes, no derribar los que existen nosotros mismos. A mí no me gusta ver que se hable públicamente de los errores del otro, porque en esta historia todos nos hemos equivocado.

“Creo que hoy a la sociedad venezolana le toca no solamente aceptar los errores, sino también perdonar. Es duro decirlo y quizás muchos no estarán de acuerdo, pero eso es algo fundamental para el futuro”

Andrés Schloeter, “Chola”

-¿Por qué cree que los resultados no se han conseguido?

-He reflexionado mucho sobre este tema, y considero que nuestro principal error ha sido el estar siempre buscando atajos en la política. Cuando logramos dar un paso firme, luego, nosotros mismos, nos encargamos de dar dos para atrás. En el 2015 logramos una fuerza indiscutible y apenas llegamos al Parlamento salimos a decir que Maduro se iba en que en seis meses. Siempre buscando atajos. Yo he acompañado la lucha política en todos los momentos, en 2017 estuve en todas las protestas de calle, y realmente llegué a pensar que esa era la ruta para lograr un cambio, pero la enorme represión del régimen y el parapeto de la constituyente hicieron que la gente se decepcionara. Esto dejó una vez más la enseñanza de que no debemos ofrecer soluciones mágicas, ni tampoco prometer situaciones que no controlemos o dependan de uno.

-Pero después de ese “atajo” de 2016, ha pasado mucha agua debajo del puente, parte de ello es el Gobierno interino, que ya lleva dos años y medio. ¿Considera que también fue un atajo?

-Quiero aclarar para que no me malinterpreten: reitero que nosotros vivimos dominados por un régimen totalitario y si uno parte de esa premisa, cualquier opción para obtener la democracia, es válida. Nosotros estamos hoy secuestrados y necesitamos salir de esto; ahora, uno tiene que medir los beneficios y los efectos de la estrategia que utilicemos para salir del cautiverio. Cuando yo hablo de los atajos, me refiero a decisiones en vez de soluciones, nos han traído más problemas y nos han hecho retroceder considerablemente. Necesitamos reconocer al otro a pesar de las diferencias, necesitamos poder perdonar, creo que hoy a la sociedad venezolana le toca no solamente aceptar los errores, sino también perdonar. Es duro decirlo y quizás muchos no estarán de acuerdo, pero eso es algo fundamental para el futuro. Al pasado hay que mirarlo para aprender, pero no para quedarnos amarrados allí; hay que mirar hacia el futuro. Necesitamos un proceso de transición real, no de la boca para afuera.

“Yo no tengo la completa seguridad de que vamos a materializar el cambio que anhelamos, pero sí sé que si no trabajamos por ello, no va a llegar nunca”

Andrés Schloeter, “Chola”

-¿Cuál es la posición interna de su partido Primero Justicia sobre la participación en las regionales?

-El partido no ha tomado una decisión con respecto a ese escenario, porque está luchando por condiciones y todavía no tenemos todas las exigidas. Dentro de nuestra organización cada quien tiene su voz y su opinión, nosotros estamos presionando para que se fije una postura pronto, pero como en cualquier estructura política, habrá una decisión democrática producto de escuchar a las bases. Sé que también hay un proceso de negociación ocurriendo en simultáneo, y el veredicto que salga de Primero Justicia estará supeditado a ese proceso.

-¿Qué opinión tiene del ex concejal de Baruta David Uzcátegui?

-David ha estado haciendo política en Miranda, busca ser gobernador desde un nuevo partido político. A mí no me gusta hablar mal de los demás, yo apuesto porque nosotros podamos tener candidaturas unitarias en nuestro estado y el resto del país. Sin embargo, respaldo el proyecto de Carlos Ocariz, porque siento que es el más sólido y conveniente para los mirandinos.

-¿Cómo siente a la gente? Porque está la percepción de que los venezolanos están dedicados a sobrevivir e indiferentes y decepcionados de la política.

-La mayoría de los vecinos del municipio Sucre se sienten abandonados, y en una situación de supervivencia es lógico que nadie crea en nada. Todos los días hay alguien que me dice “yo no quiero a Maduro ni a esta alcaldía que no hace nada por mí, ni creo en nadie más”. Por eso pienso que nuestro reto debe ser construir una alternativa y nunca ser más de lo mismo; la meta es devolverle la esperanza a la gente, construirla con el ejemplo, más que con palabras. A mí me llena de esperanza que cada día se involucran más jóvenes, hay mucha gente trabajando para que las cosas sean distintas.

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La opinión emitida en este espacio refleja únicamente la de su autor y no compromete la línea editorial de La Gran Aldea.

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