En la aldea
20 mayo 2024

“¿David Uzcátegui es un precandidato para la gobernación de Miranda?” o “¿es un obstáculo para las candidaturas de francos competidores de la oposición?”.

La oposición prêt-à-porter

No hay manera de explicar a otros por qué un país apoyaría a los responsables de la Emergencia Humanitaria Compleja, la hiperinflación, el colapso de los servicios públicos, la contracción económica, la migración forzada, ¿tiene influencia la oposición a la medida del chavismo que se ha ido estructurando?, ¿ayudan las alianzas para mantener rentas locales de algunos opositores?, ¿el sistema de propaganda de los programas sociales sigue teniendo eco? Difícilmente la unidad que no existe podrá ganarle a todo el aparato del Estado al servicio del PSUV. Competir así no ayuda a fortalecer ningún músculo ciudadano distinto a la frustración, porque para mantener alcaldías opositoras no hace falta mucho más que inercia, pero para desafiar al poder hace falta todo.

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Naky Soto | 06 agosto 2021

Lista para llevar, producida en serie con el patrón que ordena el poder, la oposición a la medida del chavismo se ha ido estructurando con fracturas pactadas en tareas que van desde el mercadeo de las bondades de un empresario colombiano preso en Cabo Verde, hasta el complot contra los liderazgos de los partidos en los que militaron, para que, ungidos por decisiones del Tribunal Supremo de Justicia, pasaran a ostentar cargos que jamás hubiesen logrado por sus propios méritos. Con perfiles tan sólidos como para ser entrevistados solo en el circuito de medios oficiales, preparados con sus respuestas de cartulina, por lo que resulta indiferente saber quién dijo qué esta semana.

Básicamente todos dicen las mismas ideas basadas en las etiquetas que el sistema de propaganda programó para las efemérides del chavismo, esos hitos artificiales que el poder rasguña de los aniversarios de programas sociales, algo de bolivarianismo y mucho cinismo, porque pueden estar seguros de que Nicolás saldrá a celebrar la tercera reconversión monetaria como si se tratara de un logro, ¡el logro de una moneda sin valor! Los ‘opositores’ a la medida del chavismo no son expertos de ningún área, no son referencia para nadie, sino que son unas piezas del tablero del régimen de Nicolás, figura a quien otorgan todo tipo de lisonjas en reuniones televisadas, incluyendo la repetición obsesiva del mantra “señor Presidente” antes de cada intervención. Tranquilos, nadie demanda que rivalicen con él en Miraflores, y mucho menos con cámaras encendidas. En estos días el desafío está muy mal visto.

“La oposición prêt-à-porter cambia sus integrantes con relativa frecuencia, como baterías gastadas”

La oposiciónprêt-à-porter cambia sus integrantes con relativa frecuencia, como baterías gastadas, y la camada más reciente comenzó a trabajar antes de que les asignaran tareas electorales. Hay al menos cuatro alcaldes mirandinos que llevan meses halagando al gobernador Héctor Rodríguez, por joven, por simpático, porque sabe bailar tambores, porque “es tan chévere que ni parece chavista”, por cualquier cosa. Ese mismo cuarteto creó de repente un partido político, que no optó por un nombre sensato para esa causa. Todo el juego ha sido demasiado evidente, por lo que la intersección con David Uzcátegui, quien se desempeña como supra-alcalde del cuarteto, solo le suma otra escala de exageración a la agenda: ¿Uzcátegui es un precandidato para la gobernación de Miranda?, ¿es un obstáculo para las candidaturas de francos competidores de la oposición?, ¿o es solo el garante para que, en caso de que la oposición decida no competir, Héctor Rodríguez tenga a alguien a quien ‘ganarle’? Como sea, es una alianza para mantener las rentas locales.

Aquí el poder repite la ecuación de la fallida asamblea nacional constituyente: aunque no quede claro quién quiera competir, aunque no haya condiciones ni garantías suficientes para hacerlo, aunque no estén dispuestos a permitirlas, necesitan fingir que compiten, que le ganan a otros. Deben fingir apoyo popular. No hay manera de explicarle a otros por qué un país apoyaría a los responsables de esta Emergencia Humanitaria Compleja, por qué salir a votar si no te has vacunado contra la Covid-19, por qué apoyar masivamente a los responsables de la pérdida de la industria petrolera, de la contracción económica, la hiperinflación, del colapso de los servicios públicos, la pérdida de libertades, derechos y familia, porque la migración masiva también es una pérdida para cada uno de los venezolanos. Y no se explica porque no es lo que ocurre.

“El chavismo ya arrancó con sus campañas a la vieja usanza, mostrando fotos de eventos con mucha gente sin mascarillas, gente que sonríe (¿será que tienen agua y electricidad todos los días?)”

Un ala del poder apela a la disciplina: “Yo ordeno y usted obedece, así yo lo esté haciendo muy mal, para eso lo entrené. Obedezca”. Basta con revisar la triada de videos de una miliciana zuliana que buscaba comida en la basura para entender cómo funciona esta estructura de humillación y control. Otra ala insiste en vender a la verdadera oposición como los culpables de todas las desgracias que enfrentamos, unas personas capaces de cualquier conspiración, salvo cambiar al poder. Y como bisagra entre ambas tendencias, están las granjas de bots que a diario envían mensajes para reforzar una sola idea: “Como el régimen y la oposición son la misma cosa, aquí no hay mucho qué hacer”. Es ahí donde se inscribe flagrante la oposiciónprêt-à-porter. Pero la propaganda oficial no habla de ellos sino del resto, de los francos adversarios.

El poder se sabe triunfador, por eso ha sido más descarado con la estructura de la oposición que a ellos les gusta. Contrario a la norma de estos 22 años, esta vez no insulta, no amenaza y no coerciona a los prêt-à-porter sino que los valida: Nicolás y Diosdado Cabello han llegado a felicitar al cuarteto de alcaldes y a su acompañante “porque ellos sí tienen quien les apoye”, ellos sí mueven votos, ellos sí van pa’l baile. Su baile. Estos piropos se los han lanzado mientras usan recursos públicos para hacer campaña electoral a favor del PSUV.

Eso es un insulto, y aunque la indignación y la necesidad de rivalizar pueden servir para apoyar otras candidaturas, a tres meses de una elección que no termina de ser relevante para la opinión pública, difícilmente la unidad que no existe podrá ganarle a todo el aparato del Estado al servicio del PSUV. Competir así no nos ayudaría a fortalecer ningún músculo ciudadano distinto al de la frustración, porque para mantener alcaldías opositoras no hace falta mucho más que inercia, pero para desafiar al poder hace falta todo.

El chavismo ya arrancó con sus campañas a la vieja usanza, mostrando fotos de eventos con mucha gente sin mascarillas, gente que sonríe (¿será que tienen agua y electricidad todos los días?), mientras rodea a candidatos vestidos contentos de rojo. Es una narración paralela y desvergonzada de la hegemonía, una que prescinde de la tragedia que vive la mayoría, porque de la mayoría sólo les interesa la obediencia, para seguir a la oposición que ellos eligieron y validan, o al menos para seguir su comparsa de generar odio y desconfianza entre los francos opositores.

Aquí hay mucho por hacer, pero no con ellos, no así.

@Naky

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