En la aldea
13 abril 2024

Biografía no autorizada de un sujeto en apuros

El más reciente escándalo en el gobierno venezolano vuelve a destapar la leyenda negra de Tareck El Aissami, esa que lo define como peligroso, multimillonario, simpatizante del Hezbollah y amigo de los pranes, por un lado; y “hombre de negocios”, por el otro.

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Elizabeth Fuentes | 22 marzo 2023

“No intente capturar a ningún sujeto. Si tiene información sobre el paradero de estos fugitivos, contacte inmediatamente a su oficina local del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) a la línea nacional directa al 1-866-DHS-2-ICE lo más pronto posible”, advierte el portal de este servicio debajo de la foto de Tareck El Aissami, donde está entre los más buscados.

Imagen que contrasta y mucho con la que aparece en el portal árabe www.manhom.com, un directorio de personalidades árabes, como se definen, y donde El Aissami es definido como “un político y hombre de negocios venezolanos”.

Pero bajo ninguna de sus múltiples facetas, lo que menos imaginaba cualquiera es que uno de los hombres más poderosos y temidos del país no tuviera el coraje de dar la cara para anunciar su renuncia en vivo y a cámara, luego de la desaparición de 3 mil millones de dólares de las arcas de PDVSA.

Luego de dos largos días del escándalo, Tareck El Aissami finalmente respondió escondido detrás de Twitter, cargado de las pamplinadas clásicas revolucionaria: “en mi condición de militante revolucionario, me coloco a disposición de la dirección del PSUV para apoyar esta cruzada… bla, bla, bla”, donde lo mejor fueron las sopotocientas respuestas a su tuit, la mayoría chistes e insultos que recibió por su renuncia virtual. Luego de eso, se ha vuelto a escudar un silencio de lo más sospechoso donde algunos presuntamente informados aseguran que el hombre estaría contando todo lo que sabe, que podría ser mucho.

“No existe ninguna posibilidad que el Presidente de la Empresa haya sido engañado sobre esos cargamentos o sobre la disposición de dinero hacia criptomonedas. Y menos aún que haya sido engañado por todos, todo el tiempo”

Horacio Medina, ingeniero petrolero de la exPDVSA

Una conducta nada parecida a lo que se ufanaba en sus días de poder, cuando arengaba que “El día que aparezca una sola prueba que comprometa mi actitud o mi accionar en el campo público, tengan la plena seguridad que yo soy el primero en ponerme a la orden de la justicia para dar la cara”, con el arrojo que le daba la certeza  ser un intocable.

“Uno tiene claro que esto lo asumes con conciencia, convicción, compromiso con los pueblos del mundo y la historia. Yo le digo a mi familia que si me toca enfrentar cualquier obstáculo, tengan la plena seguridad de que no dudaré en salir a dar la vida; prefiero que me recuerden como alguien que murió por sus principios, a vivir señalado como cobarde o traidor”, también aseguraba detrás de cualquiera de sus poderosos despachos, sin mencionar la palabra corrupción por nada de eso.

Y aunque sigue en libertad, porque presuntamente desconocía el asalto que se produjo al interior de la empresa que presidía como ministro de Petróleo, un experto de la talla del ingeniero petrolero Horacio Medina, quien trabajó en PDVSA por más de 22 años como gerente de Convenios Operativos y de Nuevos Negocios, asegura que es imposible que desde su cargo, El Aissami no estuviera al tanto de semejante operación:

“Solo en una empresa corrompida transversalmente eso sería posible y contaría además con la distracción del Ministerio”, asegura Medina. “No existe ninguna posibilidad que el Presidente de la Empresa haya sido engañado sobre esos cargamentos o sobre la disposición de dinero hacia criptomonedas. Y menos aún que haya sido engañado por todos, todo el tiempo.

En las empresas serias y responsables como lo fue PDVSA hasta el año 2002, existían diversos Comités (Finanzas, Comercio y Suministro, Auditoría, etc.,) que eran presididos por los Vicepresidentes y algunos por el Presidente. Sus reuniones de rendición de cuentas eran periódicas y sistemáticas, cuando menos mensuales.

Por su parte, PDVSA y sus filiales debían presentar un reporte de actividades exhaustivo al Ministerio del sector antes del séptimo día del mes siguiente, so pena de ser reprendido fuertemente. Y por otro lado, existía la figura de la Contraloría General de la Nación que tenía oficinas dentro de PDVSA, además de las oficinas internas de Contraloría, Auditoría y la del Comisario. De modo que resulta imposible que esto ocurra. Quizás se pueda escapar un ‘negocio’ pequeño, en un momento preciso, pero al conciliar los números, aparecería la evidencia”.

Según el experto, la cifra “desaparecida” es muchísimo más de los 3 mil millones de dólares que reconoce el Gobierno. “Son muchos tanqueros que salieron de Venezuela sin destino conocido y que se “fondearon” en puertos de Filipinas, Singapur y otros países asiáticos, como Indonesia, donde remataron la carga y ese dinero nunca regresó. Eso sin hablar de Cuba y los negocios que se hacen en la isla…”.

De hecho, hasta un exministro de Petróleo chavista, Manuel Quevedo, ordenó una   auditoría a PDVSA por allá en 2017 -algún pitazo le llegaría-, que dejó un saldo de 65 gerentes detenidos por la venta ilegal de hidrocarburos, contrabando de productos y cobros millonarios de comisiones por contratos. Un megafraude parecido al actual que alcanzó los cinco millones de dólares y que el mismísimo Tareck El Aissami apareció denunciando a fines del año pasado ante el Ministerio Público sin mencionar para nada que en la Contraloría General de la República nunca se percataron de semejante robo,  igual a como ocurrió con este nuevo escándalo que lo involucra directamente y donde otra vez se esfumaron en las narices de Elvis Amoroso otros 3 mil millones de dólares sin que su despacho se diera por enterado.

Lo cierto es que este escándalo resucita la leyenda negra de Tareck El Aissami, a quien le endilgan desde el control de los dormitorios estudiantiles en sus días juveniles en Mérida, hasta ser un presunto agente de Hezbollah. Desde emitir pasaportes a iraníes y agentes de Hezbollah durante su paso por la ONIDEX, hasta la creación de la Policía Nacional Bolivariana cuando fue ministro del Interior, para oprimir a los activistas democráticos, así como modificó el sistema penitenciario para propiciar la aparición de los “pranes”, según información recolectada por el Observatorio Venezolano de Prisiones.

Como gobernador del estado de Aragua, sus detractores no solo aseguran que ese estado pasó a ser uno de los más peligrosos del país -con el reinado del Tren de Aragua expandiéndose por toda Venezuela-, sino que El Aissami se convirtió en un poderoso propietario de diversos medios de comunicación, como El Universal, Últimas Noticias, varias emisoras de radios y una televisora, TeleTuya, que luego vendió a empresarios afectos al Gobierno.

Pero cuando ya ostentaba el cargo de Vicepresidente, fue imputado como narcotraficante por una corte federal de Nueva York y entró en la lista de los más buscados por Estados Unidos un año después de que el Departamento del Tesoro lo había sancionado por lavado de dinero vinculado a negocios con drogas. Vínculo que había dado a conocer el año 2010 el narcotraficante venezolano Walid Makled, quien aseguró que un hermano de El Aissami facilitaba sus negocios ilegales. El comunicado de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC por sus siglas en inglés) afirmaba que el exvicepresidente “facilitó, coordinó y protegió” al narcotráfico en Venezuela. Que brindó protección a los narcotraficantes Daniel “El Loco” Barrera Barrera y Hermágoras González Polanco, alias “Gordito González”; y además coordinó envíos de drogas para el cartel mexicano Los Zetas, supervisando parcialmente más de 1.000 kilogramos de narcóticos hacia México y Estados Unidos. Su nombre también apareció en investigaciones de New York Times o en la revista brasilera Veja, a propósito de las declaraciones en su contra del exjefe de Inteligencia Militar, Hugo Carvajal, hoy preso en España.

Nada parecido al inmaculado “Político y hombre de negocios” con que el portal árabe manhom lo define, quizás porque en aquellos lares están más informados sobre qué y con quiénes negocia El Aissami, otro de sus misterios.

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La opinión emitida en este espacio refleja únicamente la de su autor y no compromete la línea editorial de La Gran Aldea.
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