En la aldea
27 mayo 2024

Un magistrado con $126 y un rector del CNE con $53: los sueldos de hambre de los altos jerarcas del Estado

Los montos de las pensiones que reciben quienes han estado al frente de los poderes Judicial, Electoral y Legislativo están muy lejos de cubrir la cesta básica alimentaria. Peor aún los ministros que, según el titular del Trabajo, apenas les ingresan alrededor de 29 dólares al mes.

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Pedro Pablo Peñaloza | 17 abril 2023

Si se apela al enfoque populista y demagógico, se destacará que esta pensión es 24 veces superior a la que percibe el trabajador promedio de la administración pública venezolana. Si se intenta un abordaje más equilibrado, se subrayará que al cambio de hoy apenas representa 126 dólares, muy por debajo de lo que se necesitaba en enero de este año para cubrir la canasta básica alimentaria para una familia de cinco personas, calculada en 486,87 dólares por el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros.

La pensión de un magistrado jubilado del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) asciende a 3.083,10 bolívares (126 dólares) y el total anual de 2022 llegó a 86.326,80 bolívares (3.526 dólares), según la constancia que facilitó un togado retirado y que está firmada por el gerente de Recursos Humanos del Tribunal Supremo de Justicia, Lewis E. Aparicio García.

¿Cuánto representa ese monto en comparación con el ingreso mensual de los activos? “Entiendo que los activos ganan un poco más, pero no sé cuánto”, responde uno. Otro agrega: “Sueldo base más bono de 500-700 dólares para los activos, solo sueldo base para los jubilados”. Este sueldo base estaría levemente por debajo del que registran en promedio los obreros y operarios del sector privado: 127 dólares, según un estudio publicado en enero por el Observatorio Venezolano de Finanzas.

La tentación

Al ofrecer detalles acerca del nuevo escándalo de corrupción que estalló en Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), la Superintendencia Nacional de Criptoactivos (Sunacrip) y el Poder Judicial, el fiscal general Tarek William Saab resaltó que los involucrados ostentaban un “estilo de vida que no corresponde a ningún funcionario público”.

Cabe preguntarse: ¿Cuál es el sueldo de los altos jerarcas del Estado y, sobre todo, a qué estilo de vida pueden aspirar con sus ingresos?

“Cuando me jubilé en el año 2002 como juez superior, podía vivir mejor que ahorita. De allá para acá ha sido un barranco permanente. Si así estamos los magistrados, imagínate los jueces, secretarios y alguaciles. Caldo de cultivo para la corrupción en el país”, alerta el magistrado jubilado.

Pobreza irreversible

Muy seguramente Tania D’Amelio no pasó del Consejo Nacional Electoral a la Sala Constitucional del TSJ por razones estrictamente económicas. Sin embargo, en revolución paga más ser magistrado que directivo del CNE.

Un rector retirado enseña su recibo de la primera quincena de marzo: 1.296 bolívares mensuales, al cambio de hoy 53 dólares. “¡Para llorar! Destruido el salario. Imagínate, es el sueldo más alto de la escala”, manifiesta indignado el viejo árbitro.

¿Perciben lo mismo quienes hoy están al frente del Poder Electoral? “El CNE es muy similar al TSJ, sueldo base más bonos para los activos y los jubilados solo el sueldo base”, afirma.

Silencio en la Cámara

¿Y qué pasa en la Asamblea Nacional? “Recibo no tengo, pero te puedo adelantar que cobramos 240 bolívares quincenales y un bono del Sistema Patria de 400 dólares para activos y jubilados, que no es salario. Siempre hemos sido los peores pagados porque somos más en número”, refiere uno de los 277 parlamentarios de la Cámara presidida por Jorge Rodríguez.

Un diputado con experiencia en la IV y la V República asevera que el último pago de la pensión que recibió fue de 494 bolívares. “Los activos y algunos retirados que están inscritos en el Sistema Patria reciben bonos”, sostiene. A falta de un soporte que lo valide, de los dos testimonios puede concluirse que la dieta oficial de los legisladores nacionales es de menos de 500 bolívares al mes, equivalente a 20 dólares.

Otro jubilado añade: “La verdad, lo que me pagan por ahí es tan poco que casi no me doy cuenta. Con Jorge Rodríguez ha mejorado un poco, con unos bonos que no son fijos. Depositan en el Sistema Patria. Pero no hay recibo, depositan directamente en la cuenta que cada uno tiene registrada a tal fin en Banesco o en el Banco de Venezuela”.

La quiebra

Precisamente del Parlamento surgió la última iniciativa que buscó transparentar los sueldos de los jerarcas del Estado: la Ley Orgánica de Emolumentos, Pensiones y Jubilaciones de los Altos Funcionarios y Altas Funcionarías del Poder Público, promulgada el 12 de enero de 2011.

El artículo 8 de la norma establecía “el monto equivalente a doce salarios mínimos como límite máximo de emolumentos mensuales” para las cabezas de los poderes de la República y también el Procurador, el jefe del Distrito Capital y los directores del Banco Central de Venezuela (BCV).

Para el momento de la publicación del texto legal, el salario mínimo se ubicaba en 1.548,51 bolívares, 360 dólares al cambio oficial de 4,30. Seis años después, el 14 de agosto de 2017, la Sala Constitucional del TSJ derogó la ley en una ponencia del magistrado Juan José Mendoza Jover.

Mendoza Jover señaló, entre otras cosas, que la ley “condujo a una clara depresión de los montos de las remuneraciones de los altos funcionarios del Estado, transgrediéndose la intangibilidad de los beneficios salariales, los principios de progresividad e irretroactividad de la ley, así como los principios de racionalidad y proporcionalidad, lo que conllevó a una pérdida sustancial en la calidad de vida” de los afectados.

Cuando el TSJ eliminó la norma, el salario mínimo estaba en 97.531,56 bolívares y el control de cambio -ya en franca descomposición- ofrecía diversas tasas. Si se toma como referencia la mayor de la época, el salario mínimo equivalía a 37 dólares. De continuar vigente la Ley, hoy los máximos responsables de la República cobrarían 1.560 bolívares, es decir, 63 dólares.

Ministerio de la inanición

Al ser preguntado en Globovisión sobre cuánto gana un ministro, el titular del Trabajo, Francisco Torrealba, contestó: “Ahora mismo no sé cuánto gana un ministro, no sé cuánto es mi sueldo, yo no cobro por ministro, cobro por trabajador del Metro de Caracas, pero los ministros deben estar ganando por el orden de los 700 y tantos bolívares digitales (…) Los ministros tienen algún nivel de consideración, por ejemplo, tienen un vehículo asignado, tienen cubiertos los gastos de su alimentación, etc.”.

Según Torrealba, cuya respuesta no se distinguió por la precisión, los miembros del gabinete ejecutivo perciben alrededor de 29 dólares como sueldo base. De ser cierto este número -el propio ministro del Trabajo reconoció que no tenía claro el monto total-, se necesitaría el ingreso mensual de 17 ministros para cubrir la cesta básica alimentaria de una familia de cinco personas en el país.

Con estos sueldos en un país sometido a una permanente inflación y devaluación de la moneda, ¿qué estilo de vida podrían llevar los altos jerarcas del Estado? “¿Qué te parece? Esos 3 mil bolívares es lo que gana un magistrado jubilado con más de 35 años ininterrumpidos. ¡Ahora imagínate de ahí para abajo!”, exclama la fuente al referirse a la cantidad mensual que percibe tras dedicar su vida al sistema de justicia venezolano.

En la misma línea del juez, el rector retirado sentencia: “Esto no es casualidad, es uno de los elementos que ha contribuido al socavamiento institucional en Venezuela”.


*Las imágenes internas fueron facilitadas por el autor, Pedro Pablo Peñaloza, al editor de La Gran Aldea.

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