En la aldea
21 mayo 2024

Así se decidió la candidatura de Edmundo González Urrutia

Así fue la reunión en la que la Unidad acordó la candidatura de Edmundo González Urrutia: esto fue lo que se dijo el 19 de abril

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Alejandro Hernández | 20 abril 2024

Fue duro el tránsito hasta la reunión en la que finalmente se sentaron a hablar representantes de los partidos de la Plataforma Unitaria (PU) y los líderes María Corina Machado y Manuel Rosales. Pero una vez allí, el viernes 19 de abril, hay que reconocer y celebrar que la mayoría de los presentes estuvieron a la altura de las circunstancias: había que definir y nuclearse en torno a una candidatura para hacer frente –todos- a las presidenciales de julio y el objetivo se logró.

Al menos hasta ahora, porque ya se sabe que en el organismo electoral alguien puede sorprender con alguna idea creativa de último momento.

El viernes a las 5:15 de la tarde vimos llegar a María Corina Machado al edificio que alberga la sede del partido Encuentro Ciudadano, lugar elegido para la reunión. Cerca de 15 minutos después arribó el gobernador Manuel Rosales. En los breves mensajes que dieron a la prensa expresaron la determinación de que de allí saldrían con una decisión definitiva.

Alrededor de las 6, luego de los saludos y las palmadas en la espalda, Omar Barboza, secretario general de la Plataforma Unitaria Democrática, dio por iniciada la discusión con una ronda de intervenciones de los presentes.

María Corina Machado tuvo la primera opción. Fuentes presentes en el cónclave explicaron a La Gran Aldea que la líder de la organización política Vente mantuvo un tono de amplitud, sin señalamientos personales, pero firme en torno a aspectos muy concretos: reivindicar la importancia de la primaria de la oposición en la que resultó favorecida con el voto masivo, el respeto a la decisión expresada por los ciudadanos y la decisión inquebrantable de mantenerse en la ruta electoral.

Tomó la palabra luego Manuel Rosales para empezar insistiendo en las razones que le llevaron a inscribir su nombre como una manera de salvar la ruta electoral, garantizando al menos la tarjeta de Un Nuevo Tiempo como punta de lanza de la oposición. Reiteró también sus recientes quejas sobre lo que considera una campaña de críticas y señalamientos en contra desde las redes y algunos medios.

Y aprovechó para dejar algo muy claro sobre la mesa: sin el apoyo total de la PU estaba dispuesto a desistir de su candidatura. Las cartas estuvieron destapadas desde el principio.

A la intervención de Rosales le siguió la ronda de los representantes de los partidos de la Unidad. Andrea Tabares, secretaria general de La Causa R, se dirigió al gobernador zuliano: en nombre de su partido le agradeció su presencia en la reunión y su disposición a la búsqueda de un consenso, pero le señaló que este no era su momento y que La Causa R veía en el exembajador Edmundo González Urrutia la mejor opción.

Simón Calzadilla, dirigente de Movimiento por Venezuela, recapituló sobre lo ocurrido con las postulaciones concluyendo que para su tolda el candidato idóneo era Manuel Rosales, entre otras cosas porque lo consideran el salvador de la ruta electoral. Recordó, además, que el nombre de González Urrutia había surgido sólo como una “tapa” y que no le parecía –o al menos no estaba al tanto- que iba a tener la disposición para asumir el compromiso de afrontar el reto de ser el candidato de la oposición.

Luego habló la directora nacional de política de Proyecto Venezuela (PV), Deyalitza Aray, estuvo en el mismo tono de Tabares. Aunque no lo dijo, es sabido que en su organización no estaban ganados a la idea de apoyar a Rosales y eso explicaría sus palabras en el sentido de que consideraban más seguro sacar adelante la candidatura de González Urrutia, que explorar las posibilidades de alguien que no estuviera ya inscrito ante el Consejo Nacional Electoral CNE.

Después intervino María Beatriz Martínez, presidenta de Primero Justicia, quien ayudó a aterrizar lo que ya era más que evidente: la mayoría de la Plataforma Unitaria mantenía firme su apoyo a María Corina y en consecuencia a González Urrutia. ¿Cómo se le explicaría al país tomar decisiones a espaldas de Machado siendo ella la representante elegida por mayoría en la primaria?

Voluntad Popular, a través de Freddy Superlano, también celebró la presencia y disposición de Rosales, pero le reiteró que no contaba con el apoyo de la mayoría en la Plataforma. En cambio, -aseguró- González Urrutia era una figura que recogía el sentimiento unitario sin tener una militancia partidista y que contaba con la determinante ventaja del respaldo de Machado.

Asimismo, el coordinador nacional de Convergencia, Biagio Pilieri, planteó la situación desde una aproximación más práctica: argumentó que González Urrutia ya estaba admitido e inscrito en el CNE. Ciertamente –explicó- su papel inicial era el de ser candidato “tapa”, pero la política es dinámica, las cosas cambian y las circunstancias llevaron al exembajador a ser la opción idónea para ir a las presidenciales.

Hasta que le llegó el turno de hablar a Luis Emilio Rondón, quien expuso lo contrario. Para el vicepresidente de Un Nuevo Tiempo, González Urrutia no está preparado para el reto de competir contra Nicolás Maduro. La persona ideal y con mayor experiencia en esas lides es Manuel Rosales, explicó Rondón: “un hombre que sabe construir unidad y que cuenta con apoyos fuera de la Plataforma”.

El siguiente derecho de palabra fue para Piero Maroun, representante de Acción Democrática en la reunión. El secretario de organización del partido blanco no sólo insistió en el respaldo de AD a Manuel Rosales, sino que calificó como una muestra de “hipocresía” el hecho de que sus colegas de las otras toldas políticas aun sabiendo que Rosales era una opción viable, lo cuestionaron públicamente y –según él- decidieron filtrar información que dejaba como “colaboracionistas” a quienes apoyaban al gobernador zuliano.

Habiendo introducido esta nota discordante, Maroun fue más allá y sostuvo que los siete partidos alineados con María Corina Machado estaban actuando como un “sindicato”, contra el Gobernador del Zulia y los llamó “El grupo de los siete”.  

Roberto Enríquez, presidente del Copei legítimo, le paró el trote a Maorun con un argumento lógico: la mayoría –y no un “sindicato”- de los partidos de la Plataforma consideraban a Edmundo González Urrutia como la mejor opción para continuar en la ruta electoral y justamente de respetar las decisiones de la mayoría se trata la democracia. ¿O no? Enríquez, además, reafirmó sus sentimientos de afecto y amistad por Rosales, pero expresó que en Copei habían llegado a la conclusión de que este no es su momento.

La anfitriona, Delsa Solórzano, también le respondió a Maorun cuestionando lo que expuso. Pero más allá de eso, tras agradecer a Rosales su oferta de ceder la tarjeta de Un Nuevo Tiempo (UNT) en caso de no contar con los apoyos suficientes, cerró la ronda dejando en claro que la mayoría de los miembros de la Plataforma ya habían tomado la decisión de seguir en el camino con González Urrutia como candidato.

Así llegó el momento del break, de las mini reuniones privadas, de las consultas bilaterales… Y de la entrada de Gerardo Blyde en escena, a quien convocaron con la intención de que consultara al gobierno sobre la “potabilidad” de González Urrutia. Blyde, respondió con lógica: no hay nada que consultar porque el exembajador ya está inscrito como candidato.

La agenda del encuentro contemplaba otra ronda de intervenciones, pero Manuel Rosales atajó el asunto con rapidez y anunció su decisión –y la de los partidos que le acompañan- a declinar su candidatura a favor de la de González Urrutia porque estaba convencido de que el candidato debía ser designado por unanimidad, sin fisuras en la coalición.

Quedaba entonces una duda en el ambiente: ¿Edmundo González Urrutia estaba dispuesto a pasar de “tapa” a aspirante en firme a la presidencia de la República? Omar Barboza tenía la respuesta: sí, su única condición –obvia, por demás- era tener el apoyo de Machado y la Plataforma. Y eso ya estaba decidido.

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La opinión emitida en este espacio refleja únicamente la de su autor y no compromete la línea editorial de La Gran Aldea.
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