En la aldea
12 julio 2026
Alejandro Terán Martínez

El petróleo venezolano le sirvió de camuflaje a este camaleón

Opositor a Hugo Chávez, dirigente del partido evangélico Nuvipa, contratista de Pdvsa y ahora “experto petrolero” que defiende las políticas del régimen. Así ha sido la kafkiana metamorfosis del abogado Alejandro Terán Martínez durante el régimen chavista.

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Alejandro Hernández | 12 julio 2026

En 1983 el director Woody Allen estrenó la película Zelig. El protagonista de la historia, Leonard Zelig, padecía una rara condición camaleónica que le permitía cambiar su aspecto físico de acuerdo con las exigencias del ambiente que le rodeaba. Si hablaba con un indígena su vestuario se adaptaba inmediatamente al de su interlocutor, si su contraparte era de China, en su rostro se dibujaban rasgos asiáticos y si conversaba con un rabino, pues inmediatamente empezaba a brotarle una larga barba.  

Aunque se trata de un personaje de ficción, no son pocos los casos de venezolanos que exhibieron una habilidad similar durante los 27 años de poder del chavismo. Uno destacable es el del abogado bolivarense, Alejandro Terán Martínez; primero antichavista, después dirigente del partido de influjo evangélico Nuvipa y, ahora, devenido en “experto petrolero” y contratista de Pdvsa que, antes del 3 de enero, aseguraba que Nicolás Maduro garantizaba la “seguridad energética del planeta”.  

La metamorfosis kafkiana del empresario de 61 años, con residencia en Texas, tiene poco de original y sigue el mismo patrón trazado por una parte de la clase empresarial venezolana. Terán decidió dejar atrás las demandas que alguna vez introdujo en tribunales en contra del fallecido Hugo Chávez para convertirse en directivo de la empresa petrolera Sunergon Oil, sociedad que firmó acuerdos con Petropiar (una empresa mixta de la Faja Petrolífera del Orinoco entre Pdvsa y Chevron) y FertiNitro, compañía petroquímica que también es controlada por el estado venezolano.

A Terán no se le ha visto denunciado el robo de las elecciones de 28 de julio de 2024, en cambio sí se ha mostrado en fotos con Alex Saab, ahora apresado en Estados Unidos, país que lo acusa de ser el testaferro de Nicolás Maduro. Tampoco se le ha visto abogando por los derechos humanos en el país, pero sí ha sido diligente para denunciar a integrantes de los partidos de oposición ante la cuestionada Asamblea Nacional del chavismo o medios de propaganda del régimen como VTV, La Iguana y Globovisión.  

El cambio de piel política de Terán Martínez va de la mano con su entrada en el negocio petrolero y su asociación con antiguos contratistas de la Pdvsa chavista. Su aparición en la escena pública está atada a los intereses de sus empresas y la relación de negocios que tiene con un contratista venezolano, Giraldie Aguilar, también residenciado en Texas, que ha sido objeto de acusaciones de irregularidades en sus manejos empresariales por las autoridades venezolanas y estadounidenses.

Negocios con Chevron y Pdvsa

De acuerdo con los registros mercantiles del estado de Texas, Terán es directivo de Sunergon Oil, Gas & Mining Group Inc, fundada el 24 de julio de 2018. La página web de esta empresa precisa que ha suscrito “proyectos” con ente estatales como Petropiar y FetiNitro para hacer trabajos en el complejo José Antonio Anzoátegui y en la refinería El Palito, ubicada en Puerto Cabello.

De acuerdo con el portal, la compañía acordó la reparación de tambores destinados a coque, y la construcción de un tanque de sulfuro para Petropiar. En el caso de FertiNitro el proyecto es para el mantenimiento anual de la planta de amoniaco de El Palito. Aunque no se especifican los años de los acuerdos, la página web precisa que estos proyectos tienen un valor total de 202,9 millones de dólares. 

A estos compromisos se suman otros dos en suelo venezolano: La instalación de 30 kilómetros de tuberías para aumentar el flujo de gas metano en la refinería de Paraguaná y la instalación de tanques prefabricados de acero inoxidable para almacenar urea, esta vez para Fertinitro. La empresa asegura que tiene más de 20 años de experiencia y que cuenta con “presencia” en 16 países.

El propio Terán se ha encargado de promover su vinculación con Pdvsa en sus apariciones en los medios y las notas de prensa de su empresa. Uno de estos comunicados de junio de 2024 asegura que Sunergon firmó un “memorándum de entendimiento” con Pdvsa para la operación de 3.000 pozos petroleros en un período de año y medio en la Faja Petrolífera del Orinoco. “(Esto) permitirá a esta operadora estrenar lazos con la industria petrolera criolla y arremeter inversiones operativas importantes en los más de 15 mil pozos petroleros que están alrededor de la faja y el Oriente del país”, precisa el texto citando palabras del propio Terán Martínez. 

Luego en otra nota de prensa de septiembre de 2025 la compañía indicó que empezó sus operaciones en la Faja Petrolífera del Orinoco. “La industria ha emitido órdenes de servicios por 56 millones de dólares para una etapa inicial, lo que activará servicio y taladros en la zona para la recuperación de pozos categoría dos. Asimismo, dará oportunidad de empleo a más de 200 trabajadores y trabajadoras de la zona”.

El abogado también se presenta como presidente de la Asociación Latinoamericana de Empresarios del Petróleo de Texas (Alep), una organización cuyos integrantes son desconocidos, más allá del grupo empresarial de Terán y que tampoco cuenta con un portal en internet que informe sobre su actividad. Lo que sí se conoce es que en febrero de 2024, poco antes de los acuerdos con Pdvsa, manifestaron su intención de invertir en Venezuela a través del Centro Internacional de Inversión Productiva (CIIP), cuando este era presidido por Alex Saab.

Terán no ha tardado en adaptarse al “nuevo momento político”. El pasado 28 de marzo varios medios reseñaron la firma de otro “memorándum de entendimiento” entre la Alep y la Asociación Venezolana de la Pequeña y Mediana Industria Petrolera (Petropymi) con el “objetivo de la incorporación de los recursos, la convivencia, el entendimiento entre las partes y entre ambas naciones (Estados Unidos y Venezuela)”.

Los mismos promotores del encuentro destacaron la supuesta presencia en el evento de un “representante del gobierno de los Estados Unidos”, Daniel Niez, quien se ha desempeñado como analista de investigación del Departamento de Energía en ese país. 

Un rato con Maduro y otro con Chevron

La página web del Tribunal Supremo de Justicia recoge varios de los recursos jurídicos que intentó Terán Martínez entre los años 2001 y 2002 en contra de la naciente “revolución bolivariana”. El 31 de enero de 2002, el TSJ declaró “inadmisible” un amparo del abogado, que se identificó como presidente de la Asociación Civil de Juristas y Abogados Litigantes de Venezuela, en contra de las 49 leyes habilitantes decretadas por el entonces presidente Hugo Chávez. 

Sin embargo, poco años después queda registro de su cercanía con las autoridades del chavismo en su natal estado Bolívar. Su última cotización en el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales es de diciembre de 2010, fecha en la que egresó de la nómina de C.V.G. Venalum, la reductora de aluminio estatal ubicada en Bolívar, por la época en la que el poder del entonces gobernador y general Francisco Rangel Gómez estaba en su apogeo.

Como Zelig, Terán puede ponerse la cachucha adecuada para cada ocasión. En 2017, poco antes de fundar su empresa petrolera en Texas, fue candidato a la gobernación del estado Bolívar por el partido de raíces evangélicas Nuvipa. Todavía hasta el año 2023 seguía dando declaraciones a los medios como integrante de esta agrupación. 

En años más recientes su presencia en los tribunales venezolanos quedó registrada como abogado del empresario Giraldie Jesus Aguilar Lozada, dueño principal de la empresa ICM Proyectos 2001, una contratista de Pdvsa fundada en el año 2000 que ha tenido a Petropiar y FetiNitro como clientes, las mismas compañías estatales que contrataron con la Sunergon Oil de Terán.

ICM Proyectos 2001 atraviesa una agria confrontación judicial en los politizados tribunales venezolanos que enfrentó a sus dos principales socios. Por un lado, Aguilar Lozada, que a través de su madre Fani Lozada De Aguilar, controlaba 70% de las acciones y por el otro, Jesús Alberto Pérez Oropeza, quien tenía el 30% restante. En el proceso Alejandro Terán Martínez actuó como defensor privado de Aguilar.

El juicio se hizo en uno de los cuestionados tribunales “contra terrorismo” creados por el régimen para tener control absoluto de las decisiones de los jueces. Los abogados de Pérez Oropeza introdujeron una denuncia sobre una supuesta maniobra de Aguilar por la que se hizo con el 98% de las acciones de la compañía. El 19 de julio de 2022 La jueza Luisa Renee Garrido designó una junta administradora ad hoc con el objeto de que tomara la dirección de la empresa mientras se resolvía la controversia. 

Garrido ha sido denunciada por violaciones al debido proceso en casos relacionados con disidentes políticos como el del activista de derechos humanos Javier Tarazona, quien permaneció cuatro años en prisión. De acuerdo con el diario pro gobierno Últimas Noticias, la jueza fue removida por una comisión judicial poco después de esta decisión. 

El 12 de agosto de 2022 el caso dio un vuelco cuando el juez suplente José Mascimino Márquez García decidió suspender la designación de la junta Ad Hoc. Márquez García es el mismo juez que posteriormente fue apresado, acusado de pedir pagos en dólares para dictar sentencias favorables a las partes. Los últimos registros sobre el caso señalan que, luego de la detención de Márquez, la junta ad hoc fue restituida. 

Pérez Oropeza y Aguilar Lozada, quienes además son cuñados, están residenciados en Estados Unidos y tienen varias compañías en Texas y en Florida. En algunas también figuraron como socios, por ejemplo: Minparts – Miami Industrial Parts, LLC y Total Cranes Corp. Aguilar Lozada, además, tiene en su haber una sanción del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, del 22 de julio de 2025, por no pagar 59.000 dólares a una empresa que le vendió suministros a Texas Green Star LLC, sociedad en la que Aguilar figura como representante.     

Terán ha dicho abiertamente que trabajó como contratista de Chevron y ataca a la rival de esta en Venezuela, Exxon Mobil, a la que acusa de querer sabotear la producción petrolera venezolana.  Consultado sobre si ayudó al chavismo a evadir las sanciones impuestas por el gobierno del país en el que reside dijo sin empacho: “Amigo, todos hemos hecho eso, hasta Chevron lo ha hecho. O sea, todo el mundo ha eludido el bloqueo”. Si Woody Allen hubiera ambientado su Zelig en Venezuela, sin duda que Terán hubiera sido una buena fuente de inspiración. 

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