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19 julio 2024

Venezuela en medio de la dolarización de facto

La hiperinflación le ganó la batalla al bolívar, que se ha devaluado más de 90% en lo que va de año, por lo que aumentan las transacciones con moneda extranjera. Desde el Gobierno comienzan a imponer el uso de divisas desde la perspectiva del Petro. Ya ni siquiera Nicolás Maduro menciona los bolívares.

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Redacción LGA | 15 noviembre 2019

En 2008 el entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez, realizó una reconversión monetaria. Diez años después su sucesor Nicolás Maduro repitió la medida, pero lo hizo en medio de un proceso hiperinflacionario ante el cual no buscó correctivos de fondo, razón por la cual el alza de los precios debilitó aún más al bolívar. Después de 15 meses de la nueva reconversión, que le restó 5 ceros, nadie quiere los billetes de la moneda local.

Este deterioro de la moneda ha llevado a que numerosos comercios en Caracas, y en las principales ciudades del país, ofrezcan productos con precios expresados en dólares. Mientras, crece progresivamente el volumen de transacciones que se materializan con moneda extranjera, a la sombra de una relativa flexibilización de los controles de cambio y de precios que se vienen aplicando desde 2003.

Incluso Nicolás Maduro, en su afán por promocionar el uso de la criptomoneda desarrollada por su gobierno, promete que el Petro puede convertirse en divisas. “Estamos tomando las medidas para masificar el Petro y convertirlo en criptodivisas para comprar lo que se necesite y donde sea o cambiarlo por otras criptomonedas, en euros, yuanes o dólares”, dijo recientemente.

Lo curioso es que en sus alocuciones ya ni menciona los bolívares como opción.

Paso a paso

Si bien Venezuela sufría la inflación más alta de América Latina desde hacía más de una década, en los últimos dos años el país entró en hiperinflación, fenómeno que no ocurría en la región desde principios de los ‘90. Esta aceleración en la escalada de los precios respondió a la política de controles, al aumento del peso del Estado en la economía, al cerco al sector privado y a la emisión de bolívares sin respaldo para financiar el déficit del sector público.

“La política oficial ha llevado a que la moneda se haya devaluado más de 90% en lo que va de año”

En 2007, antes de la primera reconversión monetaria que le quitó tres ceros a la moneda, el Gobierno aseguró que en tres años se tendría una inflación de un dígito, pero sucedió lo contrario. En 2012, que fue un año de elecciones, Chávez profundizó los controles y los precios siguieron subiendo por la baja oferta y el financiamiento monetario. Al final, el denominado bolívar fuerte” se debilitó.

Maduro mantuvo una política similar. En agosto de 2018, cuando realizó la reconversión monetaria, el país ya tenía una inflación de cuatro dígitos. El llamado “bolívar soberano” se desvaneció en el proceso. De hecho, la política oficial ha llevado a que la moneda se haya devaluado más de 90% en lo que va de año.

Factores críticos

En medio del cuadro hiperinflacionario, sin que se aplicaran medidas que en verdad corrigieran las causas del proceso, se aceleró el uso de divisas como referencia para muchas operaciones cotidianas. Esto venía de la mano con el repunte del volumen de remesas que envían a sus familiares los venezolanos que emigraron.

Según la firma Ecoanalítica, en 2016 este monto sumó unos 78 millones de dólares, pero para 2019 se calcula que alcanzará los 3.700 millones de dólares.

Además, está el hecho de que algunas empresas buscaron vías para cancelar a sus trabajadores bonificaciones en moneda extranjera como una forma de compensar la hiperinflación.

También hubo un incremento en la circulación de dólares y euros en la economía no sólo por las operaciones de los privados, sino también de parte del Gobierno.

A través de las ventas de algunos cargamentos de crudo y la exportación de barras de oro, entre otras actividades sobre las que no hay rendición de cuentas, el Estado ha recibido euros en efectivo y dólares. Estos volúmenes los termina colocando en la banca local, que luego los ofrece a empresas privadas para que puedan cubrir sus compras de materia prima y servicios.

Los números

Aunque muchos hablan de que la economía venezolana está dolarizada, en realidad este proceso no se ha producido como tal. Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica, ha aclarado en diversas ocasiones que mientras el bolívar siga siendo la moneda de curso, asumida como tal en las operaciones que realizan el Estado y el sistema financiero, no se puede hablar de una economía dolarizada.

“La ciudad con más transacciones en dólares fue Maracaibo, y Valencia la segunda”

Lo que en efecto ocurre es un fenómeno que denomina “dolarización transaccional”, donde ha aumentado significativamente el volumen de operaciones en divisas.

Ecoanalítica, que a lo largo de una semana de octubre realizó un estudio de seguimiento, determinó que 53,8% de las operaciones en los comercios de siete de las principales ciudades del país fueron hechas en dólares. Destaca el hecho que 52,2% de las compras de alimentos se realizaron en divisas, concepto en el cual los ciudadanos gastaron un promedio de 36 dólares.

La ciudad con más transacciones en dólares fue Maracaibo, Valencia fue la segunda. Les siguen Barquisimeto, Lecherías, Valencia, Puerto Ordaz, Caracas y Maracay.

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