En la aldea
14 junio 2024

Este sábado 7 de marzo en un acto en la UCAB en Caracas, 16 sectores de la sociedad civil dieron un espaldarazo a Juan Guaidó, Presidente de la AN y Presidente interino de Venezuela.

El Pliego Nacional de Conflicto o la quimera de la unidad opositora en Venezuela

Este 10 de marzo, el Presidente de la Asamblea Nacional y Presidente interino de Venezuela espera reactivar la movilización de la oposición contra Nicolás Maduro. Juan Guaidó y su equipo apuestan a que el llamado a todas las fuerzas vivas del país a construir un Pliego Nacional de Conflicto permitirá lograr a lo interno lo que su gira internacional logró afuera: La unificación de criterios y estrategias para enfrentar al régimen.

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Maru Morales P. | 09 marzo 2020

La convocatoria del presidente de la Asamblea Nacional (AN) y presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, a todas las fuerzas de la sociedad civil venezolana a “construir juntos” un Pliego Nacional de Conflicto que exprese la idea de que “sin democracia ninguna reivindicación social será posible”, hace recordar un momento importante de la transición española.

Durante aquel proceso entre la muerte del dictador Francisco Franco (1975) y el ascenso del PSOE a la jefatura del gobierno tras unas elecciones libres y competitivas (1982), la articulación de los distintos sectores políticos fue progresiva. Uno de los hitos de ese recorrido -no el determinante pero uno de gran peso- lo sintetizó José Luis López Bulla, líder en 1976 de las aguerridas Centrales Obreras, para el documental La Transición (Capítulo 2, TVE, 1995).

López Bulla relató que para 1974, un año antes de la muerte de Franco, “los trabajadores empezaron a darse cuenta de que la reivindicación sindical, social, salarial, la organización del trabajo, choca con lo que son las estructuras obsoletas (del régimen) de un lado, y la falta de libertades políticas y cívicas del otro. Es cuando se produce una especie de litigio, diríamos, entre unas y otras que acaba haciendo que la exigencia de libertadessindicales se coordine con la exigencia de libertades políticas”.

“¿Alguien cree que el respeto a la autonomía universitaria o el salario justo son posibles sin el cambio a la democracia?”

Juan Guaidó, Presidente de la Asamblea Nacional y Presidente interino de Venezuela

Cierto que cada proceso de transición política es distinto y en el caso español, el cambio político fue propiciado desde dentro del franquismo con el apoyo determinado de la monarquía y la expectación del sector castrense. Pero cierto también que sin la unidad de la oposición el desenlace de aquel proceso habría sido otro.

Un espaldarazo

El pasado 21 de febrero, cuando Juan Guaidó invitó a construir un pliego que unificara todas las luchas (salariales, de servicios públicos, de acceso a la salud, de abastecimiento, de seguridad) en una exigencia primordial, la de unas elecciones presidenciales libres, también interpeló a la oposición: “¿Alguien cree que el respeto a la autonomía universitaria o el salario justo son posibles sin el cambio a la democracia?”.

Desde entonces, Guaidó ha enfatizado que la construcción de ese Pliego de Conflicto no es improvisado sino que es el resultado de múltiples reuniones con todos los sectores que iniciaron a finales de 2019, como parte de la construcción de la Agenda 2020.

Este sábado 7 de marzo en un acto en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) en Caracas, 16 sectores de la sociedad civil dieron un espaldarazo al Presidente interino. En el acto, donde ofreció detalles de la movilización del 10 de marzo y explicó el alcance del Pliego, estuvieron presentes: La Junta Directiva y fracciones de la oposición mayoritaria en la Asamblea Nacional; los líderes de los partidos de la alternativa democrática; el movimiento estudiantil; el movimiento juvenil; sindicatos de trabajadores; gremiosprofesionales y técnicos; rectores universitarios; representantes del sector agroproductivo; las mujeres; el Frente Amplio Venezuela Libre; la Conferencia Episcopal Venezolana; las iglesias evangélicas; la Plataforma Nacional de Conflicto; representantes vecinales; militares retirados, y chavismo disidente.

“La solución de los problemas de cada grupo social tiene una raíz política que solo podrá resolverse con el rescate del derecho al voto, para que con unas elecciones presidenciales libres se pueda comenzar la reinstitucionalización del país”

Emilio Graterón, ex alcalde de Chacao e integrante del equipo de estrategia de Juan Guaidó

“El Pliego Nacional de Conflicto es un término que tomamos prestado del mundo sindical por dos razones. Primero, para ver si el que se hace llamar obrero (Nicolás Maduro) entiende que los venezolanos nos vamos a plantar a exigir lo que nos corresponde y no vamos a retroceder. Y segundo porque planta una actitud de lucha, reivindicativa ante lo que es el mayor conflicto desde la Guerra Federal. Nuestro conflicto es por nuestra normalidad, por nuestra dignidad”, dijo Guaidó en ese acto.

Pero además de la exigencia común de todos los sectores de una elección presidencial libre y competitiva, los pliegos sectoriales coinciden en otros cinco aspectos: Unir todas las fuerzas del país para liberar a Venezuela; reconocer la vigencia y plegarse a la Constitución de 1999; luchar por garantías electorales justas y competitivas; hacer realidad cada uno de los pliegos de conflicto sectoriales hasta que cada sector vea cumplidas sus exigencias; y visibilizar en la calle, en protestas y movilizaciones pacíficas cada uno de los pliegos sectoriales.

Unidad adentro como afuera

El integrante del equipo de estrategia de Juan Guaidó, y ex alcalde de Chacao,  Emilio Graterón, explicó que el Pliego Nacional de Conflicto es la suma de una veintena de pliegos sectoriales que incluyen las demandas de prácticamente toda la sociedad civil venezolana.

“Guaidó ha abierto el espacio para que toda la sociedad civil plantee sus propios requerimientos pero previo reconocimiento de una premisa central: Que la solución de los problemas de cada grupo social tiene una raíz política que solo podrá resolverse con el rescate del derecho al voto, para que con unas elecciones presidenciales libres se pueda comenzar la reinstitucionalización del país”, sostiene.

Graterón afirmó que el Pliego busca lograr a lo interno la misma cohesión de factores que la gira internacional de Guaidó logró a lo externo: “Antes de la gira veíamos al Grupo de Lima con una postura, a la Unión Europea con una propuesta, a Estados Unidos con otro mensaje. Luego de la gira todos están en sintonía respecto a que la salida para la crisis es una elección presidencial libre. Lo mismo se busca lograr a lo interno. Que todos los sectores, incluyendo a los que no respaldan a Guaidó, comprendan que ninguna reivindicación será posible mientras Maduro siga detentando el poder”.

Por su parte, Víctor Márquez, presidente de la Asociación de Profesores de la UCV (APUCV) e integrante de la junta coordinadora del Frente Amplio Venezuela Libre, destacó el hecho de que ni los partidos ni los sindicatos han cooptado la tarea, sino que ellos y otros sectores tienen cabida: “Todos los sectores pueden consignar su pliego y se van sumando, independientemente de si forman o no parte del Frente Amplio. Además, siempre se podrán sumar nuevos sectores”.

Confusión sobre el próximo paso

El martes 10 de marzo es la próxima parada de esta estrategia de movilización y cohesión de las fuerzas vivas. Ese día, explicó Guaidó, los diputados y dirigentes sectoriales irán al frente de la movilización que partirá desde el municipio Chacao, al este de Caracas, con el propósito de llegar hasta el Palacio Federal Legislativo, sede de la Asamblea Nacional, (y a la cual los diputados de oposición no han tenido acceso desde el 7 de enero).

Sin embargo, en su alocución de este sábado 7 de marzo, Guaidó precisó que si las fuerzas represivas al servicio de Maduro impiden la movilización, “la Asamblea Nacional se constituye donde estén sus diputados” y que “ese día, como el 5 de enero, la AN sesionará y aprobará el pliego junto al pueblo”. Hasta allí todo claro. Donde hay confusión es respecto a qué hará la AN con ese Pliego una vez que lo reciba.

“La discusión sobre si se va a convocar o no a huelga se tendrá que dar en su momento. Aunque está dentro de la lógica de la lucha por los derechos sociales, en este momento esa vía no está planteada”

Víctor Márquez, presidente de APUCV e integrante de la junta coordinadora del Frente Amplio Venezuela Libre

El diputado Rafael Veloz, integrante del Frente de Profesionales, dijo el viernes que “la AN recibirá las peticiones de cada sector, les dará trámite legislativo hasta las consultas públicas y construirá de forma segmentada las exigencias, que en suma, serán un gran manifiesto nacional”. Graterón explicó un par de días antes, que “previo al 10 de marzo se unificarán todos los pliegos sectoriales en uno solo y en la sesión del 10, mediante acuerdo, se aprobará el pliego nacional”. Márquez, entretanto, indicó: “Una vez recibido el compendio de peticiones, el próximo paso es que la Asamblea Nacionalasuma las reivindicaciones exigidas por cada sector como parte de su actividad legislativa”.

Guaidó indicó este sábado, que el día 10 de marzo la AN recibirá “un pliego que debe hacerse ley, acuerdo”. Y agregó: “Un acuerdo que saldremos a discutir pero no en consulta pública porque está más que consultado con todos los sectores, sino que saldremos a exigir, a tomar las calles para hacer realidad esa demanda de cada sector”.

¿Camino a una huelga?

En la Ley del Trabajo vigente en Venezuela, el paso previo para convocar una huelga general sindical es haber presentado un pliego conflictivo. Pero en la estrategia de la oposición esa herramienta, la de la huelga general, ha causado amplios debates y divergencias desde que La Causa R la puso sobre la mesa a finales de 2018. Es por ello que los voceros consultados son cautelosos al respecto.

“La discusión sobre si se va a convocar o no a huelga se tendrá que dar en su momento. Aunque está dentro de la lógica de la lucha por los derechos sociales, en este momento esa vía no está planteada”, dijo Márquez. “Un llamado a huelga no está planteado en el corto plazo, porque el pliego no tiene naturaleza sindical”, acotó Graterón.

En cualquier caso, el retorno de ese debate al seno opositor parece aún lejano. Por lo pronto, algunos de los retos más inmediatos de la oposición son: Lograr una participación satisfactoria, tras el sabor agridulce de su última movilización (16 de noviembre de 2019); lograr que Maduro perciba que el costo de reprimir la protesta del martes es significativamente mayor que el costo de no reprimirla; y lograr que el Pliego Nacional de Conflicto tenga un impacto real en la estrategia política de la oposición y no se diluya, como ocurrió con la consulta ciudadana de 2017 o la Operación Libertad de 2019.

@morapin

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