En la aldea
22 mayo 2024

‚ÄúEl Informe se√Īala que estos cr√≠menes no fueron excesos aislados, sino que se cometieron de forma generalizada‚ÄĚ.

ūüé•‚ÄúTarde o temprano, habr√° justicia‚ÄĚ, concluye el Foro sobre el Informe de la ONU

El punto 116 del Informe de la ONU sobre violaci√≥n de Derechos Humanos en Venezuela, muestra que muchos de los entrevistados, miembros o ex miembros del Gobierno, se√Īalaron que una de las principales motivaciones para la comisi√≥n de delitos atroces es el aprovechamiento de los recursos del Estado. Todo indica que el robo ha sido la principal raz√≥n para la comisi√≥n de estos delitos. El Informe dice, adem√°s, que en este momento hay 85 procesos penales abiertos en 21 pa√≠ses del mundo por corrupci√≥n contra antiguos o actuales funcionarios estatales venezolanos.

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Milagros Socorro | 05 octubre 2020

-Las páginas de este informe no son de papel, son de carne y hueso- dijo Julio Borges, canciller del Gobierno interino, al instalar el Foro Impacto del Informe de la Organización de las Naciones Unidas sobre las violaciones de derechos humanos en Venezuela, celebrado el miércoles 30 de septiembre.

En esta actividad participaron: Meudy Os√≠o de Alb√°n y Walewska de Acosta, en representaci√≥n de las v√≠ctimas; Jos√© Miguel Vivanco, director de la Divisi√≥n de las Am√©ricas de Human Right Watch; Katya Salazar, directora ejecutiva de la Fundaci√≥n para el Debido Proceso; Carlos Ayala, ex presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, miembro de la Comisi√≥n Internacional de Juristas; Angelina Jaff√© Carbonell, experta en Derecho P√ļblico Internacional; Miguel Pizarro, comisionado presidencial [del Gobierno interino] para la ONU; Beatriz Borges, directora del Centro de Justicia y Paz en Venezuela (CEPAZ); y Humberto Prado, comisionado presidencial [del Gobierno interino] para los Derechos Humanos y Atenci√≥n a las V√≠ctimas.

Un campanazo para la Fuerza Armada

-Son más de dos mil historias de violaciones de Derechos Humanos en nuestro país -dijo Borges-. Esta verificación de hechos permite reconstruir la verdad de lo que ha sucedido, y constituye una semilla probatoria para que quienes cometieron esos crímenes puedan ser castigados. A pesar de que los tiempos pueden parecer largos, el sistema de Derechos Humanos en el mundo va trabajando y avanzando. En esta ocasión, vamos a testimoniar dos casos, el de Fernando Albán, que por haber sido gran amigo me toca en el corazón, y lo tengo en la mente todos los días; y el del capitán Rafael Acosta Arévalo. Tenemos, pues, el caso de un líder político, civil, y el de un militar, que, como demuestra el Informe, es prueba del enorme sufrimiento de la familia castrense por la represión.

‚ÄúEsto debe ser un campanazo para la Fuerza Armada, que se est√° autodestruyendo como instituci√≥n, al tiempo que permite la destrucci√≥n del pa√≠s y alberga en su seno a individuos incursos en violaciones de Derechos Humanos; y debe ser tambi√©n un llamado a los oficiales dignos, honestos, que tomen en cuenta que el tiempo se est√° acabando, que la situaci√≥n de Venezuela se ha encarrilado en un proceso irreversible hacia un desenlace y que esta lucha por los Derechos Humanos ha puesto mucha presi√≥n para precipitarlo. Civiles y militares tenemos que unirnos para juntos vencer ese mal com√ļn, que es el totalitarismo encarnado por Nicol√°s Maduro y quienes se han prestado para la violaci√≥n de Derechos Humanos. Civiles y militares tenemos un com√ļn compromisohist√≥rico, inmediato, real, con el pueblo de Venezuela‚ÄĚ.

‚ÄúNo nos callaremos‚ÄĚ

-Una de las cosas m√°s dif√≠ciles, de lo que nos ha tocado vivir,-dijo Meudy Os√≠o, viuda de Fernando Alb√°n, una de las v√≠ctimas aludidas en el Informe- es no saber qu√© fue lo que pas√≥, qui√©nes fueron‚Ķ y la √ļnica respuesta a estas interrogantes es la justicia. Sin revancha, sin rabia. Como familia, como seres humanos, necesitamos que haya justicia. Fernando se merece que haya justicia, lo mismo que los miles de venezolanos afectados por las violaciones de Derechos Humanos en nuestro pa√≠s. Este Informe evidencia lo que todos los venezolanos sabemos, lo que est√° pasando en nuestro pa√≠s. Y eso no puede quedar en el papel. Por eso le pedimos a la jurisdicci√≥n internacional que se aboque a las investigaciones correspondientes tras la divulgaci√≥n de este informe; donde aparecen, con nombres y apellidos, tanto las v√≠ctimas como los responsables. El Informe no es la soluci√≥n definitiva, pero es una luz al final del t√ļnel. Un aviso de que la justicia llegar√° a Venezuela. Agradezco la invitaci√≥n a este foro, y reitero que me har√© presente en cada espacio donde se pueda denunciar la barbarie que reina en Venezuela.

Al tomar la palabra, Walewska de Acosta, viuda del capit√°n Rafael Acosta Ar√©valo, expuso los horrores que le hicieron a su esposo, torturado hasta la muerte delante del juez. Y advirti√≥ que ‚Äúen este momento, mientras estamos hablando, el r√©gimen est√° torturando venezolanos‚ÄĚ.

‚ÄúMaduro y otros jerarcas sab√≠an, autorizaron y participaron‚ÄĚ

-Este Informe, -explicó José Miguel Vivanco, director de la División de las Américas de Human Right Watch-, elaborado por tres expertos independientes, es muy poderoso porque contiene un análisis propio de Derecho penal internacional. Con esa metodología y circunscrito a las violaciones más graves que ha cometido el régimen de Nicolás Maduro, establece que en Venezuela ha habido un patrón de conducta, que esos crímenes no son aislados sino que obedecen a una política oficial y sistemática; y que las máximas autoridades de la dictadura, no solo Maduro, sino también Diosdado Cabello, el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, el ministro del Interior, Néstor Reverol, y los jerarcas de los sistemas de seguridad del régimen, tenían conocimiento de los crímenes, los autorizaron y participaron en la comisión de las atrocidades documentadas.

Seg√ļn expuso Vivanco, ‚Äúestos hallazgos son de la mayor importancia, porque permiten no solo que la comunidad internacional y los propios venezolanos conozcan la crueldad a la que ha llegado el r√©gimen, sino tambi√©n que la Fiscal√≠a de la Corte Penal Internacional siga avanzando en su examen preliminar de la situaci√≥n de Venezuela‚ÄĚ.

‚ÄúCon este informe, Maduro ha quedado debidamente notificado de que le ser√° muy dif√≠cil sostener que estos cr√≠menes son aislados o que √©l no estaba en conocimiento, que se cometieron a sus espaldas, que son usualmente las excusas que dan los dictadores, una vez que han perdido el poder y se enfrentan a la justicia. Tarde o temprano, los responsables deber√°n rendir cuentas y este Informe ser√° vital para sustentar los procesos orientados a procurar justicia para las miles de v√≠ctimas que han sufrido la represi√≥n brutal de un r√©gimen que est√° dispuesto a todo con tal de permanecer en el poder‚ÄĚ.

-Nosotros -concluy√≥ Vivanco‚Äď seguiremos comprometidos con las causas de la libertad, los Derechos Humanos, la promoci√≥n de una transici√≥n democr√°tica, pac√≠fica, en Venezuela, con la defensa de las v√≠ctimas, enarbolando las banderas de los presos pol√≠ticos y denunci√°ndole al mundo entero lo que ocurre en Venezuela. Porque, lamentablemente, en este pa√≠s no hay posibilidad de amparo, de protecci√≥n. La indefensi√≥n es completa frente a los agentes del Estado venezolano, incluidos los colectivos, que son hampones armados con licencia para matar en complicidad con las fuerzas oficiales.

La relación entre corrupción y crímenes atroces

-En Venezuela -afirm√≥ Katya Salazar, directora ejecutiva de la Fundaci√≥n para el Debido Proceso‚Äď se han cometido cr√≠menes que, por su gravedad, afectan no solamente a las v√≠ctimas y a sus familiares, o al Estado donde se cometieron, sino a toda la humanidad.

‚ÄúEl Informe se√Īala que estos cr√≠menes no fueron excesos aislados, sino que se cometieron de forma generalizada, siguiendo patrones de actuaci√≥n enmarcados en una pol√≠tica estatal, emitida desde los m√°s altos niveles del gobierno de Venezuela. De hecho, el Informe tiene la valent√≠a de mencionar algunos de los responsables y las cadenas de mando, y establece que el presidente de la Rep√ļblica y algunos ministros ten√≠an conocimiento de esos cr√≠menes, que segu√≠an un plan dise√Īado por ellos y que dotaban de los recursos necesarios para cometerlos. Este es el mensaje m√°s importante del Informe‚ÄĚ.

Al abordar los efectos previsibles del Informe, la doctora Katya Salazar afirm√≥ que: ‚ÄúEstos hallazgos deber√≠an motivar a la Corte Penal Internacional para que avance en la Investigaci√≥n Preliminar y la convierta en una Investigaci√≥n Oficial. Tambi√©n activar√° la apertura de investigaciones penales en diversos pa√≠ses del mundo, que cuentan en sus legislaciones penales con el Principio de Jurisdicci√≥n Universal, que permite la apertura de investigaciones en terceros pa√≠ses, cuando se han cometido cr√≠menes atroces, sin necesidad de que el delito se haya cometido en este tercer pa√≠s o que los responsables y las v√≠ctimas sean de esa nacionalidad. No es sencillo, por m√°s que est√© en la legislaci√≥n, pero es importante estudiarlo. El caso de Pinochet es un buen ejemplo, lo mismo que el juicio en Espa√Īa contra un ex militar salvadore√Īo por el asesinato de los sacerdotes jesuitas en El Salvador, hace m√°s de 30 a√Īos‚ÄĚ.

‚ÄúEl Informe ser√° una fuente privilegiada de informaci√≥n para futuras investigaciones contra altas autoridades del r√©gimen, que se llevar√°n a cabo en Venezuela en alg√ļn futuro‚ÄĚ.

-Otra cosa muy importante del Informe -a√Īadi√≥ Katya Salazar‚Äď es su referencia a la relaci√≥n entre corrupci√≥n y cr√≠menes de lesa humanidad. Y dice, en el punto 116, que muchos de los entrevistados, miembros o ex miembros del Gobierno, se√Īalaron que una de las principales motivaciones para la comisi√≥n de delitos atroces es el aprovechamiento de los recursos del Estado. Todo indica que el robo ha sido la principal raz√≥n para la comisi√≥n de estos delitos. El Informe dice, adem√°s, que en este momento hay 85 procesos penales abiertos en 21 pa√≠ses del mundo por corrupci√≥n contra antiguos o actuales funcionarios estatales venezolanos. El mensaje principal es que, si queremos entender realmente qu√© pas√≥ en Venezuela, no podemos separar el an√°lisis de los cr√≠menes de lesa humanidad del an√°lisis de c√≥mo funcionaron las redes criminales que administran el pa√≠s. En un eventual proceso de transici√≥n, ambos asuntos deben estar presentes. Los dos, no solo los cr√≠menes atroces, tambi√©n la corrupci√≥n.

‚ÄúOtro aspecto que, seg√ļn el Informe, cruza todos los casos es el rol del Poder Judicial, que en Venezuela ha sido m√°s grave que en cualquier otra dictadura, porque ha sido c√≥mplice en muchos casos de las violaciones de Derechos Humanos mencionadas en el Informe. Esto va a ser fundamental para el proceso de transici√≥n‚ÄĚ.

‚ÄúLa mayor√≠a de las v√≠ctimas son los pobres, los olvidados‚ÄĚ

-La primera contribuci√≥n del Informe -advirti√≥ Carlos Ayala, ex presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, miembro de la Comisi√≥n Internacional de Juristas‚Äď es ser un paso adelante hacia la b√ļsqueda de la justicia. La justicia es un proceso, no es un acto. Es una b√ļsqueda de la verdad de lo sucedido y de los responsables.

-Este Informe -especific√≥ el doctor Ayala‚Äď fue elaborado por mandato del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidos. Es el √≥rgano de Derechos Humanos de ONU el que el 27 de septiembre del a√Īo pasado dio el mandato para que se llevara a cabo este establecimiento de los hechos en Venezuela, ‚Äúa fin de asegurar la plena rendici√≥n de cuentas de los autores y la justicia para las v√≠ctimas‚ÄĚ. Para ello se investigaron detenciones arbitrarias, torturas, ejecuciones arbitrarias y desapariciones forzadas.

‚ÄúEs muy importante que la sociedad venezolana observe que hay un corte transversal en el perfil de las v√≠ctimas de los delitos de lesa humanidad: Por un lado est√°n las v√≠ctimas generalizadas, en el marco de las protestas; luego, est√°n las v√≠ctimas de la represi√≥n selectiva de miembros de la sociedad civil, pol√≠ticos, comunicadores sociales; un tercer grupo lo componen los militares detenidos, torturados, desaparecidos y ejecutados dentro de la Dgcim; y el gran sector, cuantitativamente el mayor, es el de v√≠ctimas pertenecientes a la pobreza venezolana, los m√°s olvidados, sobre quienes se lanzan operativos ‚Äúde liberaci√≥n‚ÄĚ, en los barrios venezolanos, a quienes se saca de sus viviendas, a partir de unas listas que no se sabe qui√©n elabora, para ser ejecutados‚ÄĚ.

‚ÄúTendremos que buscar extranjeros, figuras imparciales‚ÄĚ

Angelina Jaff√© Carbonell, experta en Derecho P√ļblico Internacional, empez√≥ citando ‚Äúal juez de la Corte Suprema de Sur√°frica, Richard Goldstone, quien tuvo un papel relevante en los tribunales de la ex Yugoslavia y de Ruanda, que dijo: ‚ÄėLa verdad es una forma de justicia‚Äô‚ÄĚ.

-Este Informe -expuso la doctora Jaff√©‚Äď es una forma de empezar un proceso de justicia que tenemos que verlo a futuro. La primera comisi√≥n de la verdad que se dio en Venezuela fue en 1962, elaborada por el entonces Congreso Nacional de la Rep√ļblica, presentada por Acci√≥n Democr√°tica y refutada por el representante del Partido Comunista, Luis Miquilena. Ese informe reportaba los asesinatos causados por la lucha armada en campesinos, polic√≠as, trabajadores agrarios, etc. Cuando el chavismo llega al poder, crea una comisi√≥n de la verdad para reescribir lo que ellos consideraban una injusticia hist√≥rica, y Luisa Ortega D√≠az present√≥ una exposici√≥n. Y en este momento hay una en curso, en la Asamblea Nacional Constituyente, que simplemente sirve para hacer la justicia que ellos aplican de liberar o no a ciertos presos pol√≠ticos.

‚ÄúLo que quiero graficar con esto es que es muy dif√≠cil que lleguemos a lo que lleg√≥ esta Misi√≥n de Determinaci√≥n de Hechos, a elaborar un informe imparcial, metodol√≥gicamente impecable. No es casualidad que sean tres expertos internacionales, que no son venezolanos. Esto lo digo porque, tal vez, en el futuro, nuestras divisiones y la dificultad de reconstrucci√≥n del tejido social sean tales que vamos a tener que buscar ayuda en figuras extranjeras. Un ejemplo es la Comisi√≥n de la Verdad de Guatemala, donde tuvieron que buscar al profesor Christian Tomuschat, de la Universidad de T√ľbingen, Alemania, para presidir esa comisi√≥n. De manera que este Informe nos debe hacer reflexionar sobre las dificultades internas que tenemos como sociedad para hacer justicia‚ÄĚ.

‚ÄúLas v√≠ctimas y las ONG est√°n sufriendo retaliaciones‚ÄĚ

‚ÄúUn elemento crucial a la hora de reconocer la valent√≠a de quienes ofrecen sus testimonios para el levantamiento de estos informes es hacer llamados a los pa√≠ses, a los gobiernos que nos acompa√Īan, a las instancias internacionales, para garantizar que a las v√≠ctimas, a los familiares y a las organizaciones no se les persiga con retaliaciones, y no sufran consecuencias por su valent√≠a y resiliencia. Mucho de lo expuesto en ese Informe fue narrado por v√≠ctimas que todav√≠a est√°n en el pa√≠s, a merced de los opresores‚ÄĚ, este fue el punto medular de la intervenci√≥n de Miguel Pizarro, comisionado presidencial [del Gobierno interino] para la ONU.

-El Informe no es la autopsia de un r√©gimen terminado, es la radiograf√≠a de un r√©gimen en pleno ejercicio del poder. Mientras hoy hablamos, hay presos de la Dgcim en el ‚Äėtigrito‚Äô; presos del Helicoide, en un s√≥tano o los est√°n llevando a ‚ÄėLa Tumba‚Äô.

‚ÄúEn fin, el Informe es apenas un paso. Importante, pero solo un paso. Lo tenemos gracias al esfuerzo de organizaciones, de familiares y del trabajo diplom√°tico, que nos llev√≥ al cierre de este primer lapso. Pero la semana que viene tenemos un nuevo examen, en el Consejo de Derechos Humanos, donde tendr√° lugar la renovaci√≥n de los mandatos de la Misi√≥n de Verificaci√≥n de Hechos, as√≠ como de la Oficina de la Alta Comisionada. Ah√≠ habr√° un nuevo juicio internacional a la dictadura de Nicol√°s Maduro, una nueva expresi√≥n de acompa√Īamiento, pero lo m√°s importante es que deben renovarse mandatos que permitan acercarnos a la justicia, a una reparaci√≥n y a un cierre de este ciclo hist√≥rico‚ÄĚ.

Violencia sexual en la Dgcim y el Sebin

La exposición de Beatriz Borges, directora del Centro de Justicia y Paz en Venezuela (CEPAZ), se centró en la violencia sexual y las especificidades de género.

-La mayor√≠a de las perpetraciones -dijo Beatriz Borges‚Äď fueron en contra de hombres. El Informe habla de 89 actos de violencia sexual, que ocurrieron sobre todo en el marco de la represi√≥n a las manifestaciones; 34 de los cuales se dieron en el curso de interrogatorios y detenci√≥n de disidentes y opositores. Por eso, es preciso entender tanto a la Dgcim como al Sebin como elementos importantes a estudiar, ya que la mayor√≠a de los casos de violencia sexual, el sexo coercitivo en los centros de detenci√≥n, as√≠ como los abortos ocasionados por golpes a la mujer embarazada, se dieron en estos organismos.

‚ÄúLas mujeres son, asimismo, v√≠ctimas secundarias al ser testigo de detenciones arbitrarias y ejecuciones de familiares y allegados. Estos eventos han producido serios da√Īos sicol√≥gicos, agravados por la imposibilidad de acceder a la justicia. Por el contrario, al buscar justicia, estas mujeres son v√≠ctimas de persecuci√≥n y amenazas‚ÄĚ.

La intervenci√≥n de cierre corri√≥ a cargo de Humberto Prado, comisionado presidencial [del Gobierno interino] para los Derechos Humanos y Atenci√≥n a las V√≠ctimas, quien se dirigi√≥ a las viudas all√≠ presentes para encomiar la relevancia de su rol de denuncia. ‚ÄúUstedes son la voz de todas las v√≠ctimas. No desmayen. Ustedes pueden darles √°nimos a otras v√≠ctimas que no han hablado todav√≠a por miedo. Tarde o temprano, habr√° justicia‚ÄĚ.

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