En la aldea
18 mayo 2024

Hoy es Día Mundial del Donante de Sangre

En Venezuela muchos donantes son rechazados porque tienen anemia

Cuando Hugo Chávez llegó al poder, en 1999, el consumo de carne era de más de 65 kilos per cápita. En 2020, fue de apenas tres. Este dato fue confirmado por el presidente de Fedenaga, Armando Chacín. Llamada la “enfermedad oculta”, los testimonios dan fe del rechazo de donantes de sangre por no tener los niveles requeridos tras hacerles la prueba de rigor. “He visto casos en los que se ha descartado a todos porque tenían la hemoglobina por los pisos”. La nutricionista Susana Raffalli nos explica: “Las consecuencias de la anemia son aterradoras en la niñez y en la etapa adulta. Es una disminución gravísima del aporte de oxígeno a las células”. En Venezuela, el Día Mundial del Donante de Sangre, no se celebra. Se lamenta.

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Milagros Socorro | 14 junio 2021

Néstor V. se presentó en el Banco de Sangre con media de hora de anticipación. Algo se había complicado con la cesárea de su esposa y el hospital había pedido donantes. Néstor V. reclutó cuatro primos, dos compadres y tres compañeros de trabajo, y se presentó de primero para recibirlos. Todos llegaron, pero solo la mitad pudo cumplir el cometido. Los otros quedaron excluidos por no cumplir con un requisito de salud. Néstor V., el primero en ser rechazado, reclamó airado: tenía 28 años y sí, estaba un poco flaco, pero no se sentía enfermo en lo absoluto. La enfermera le comunicó que tanto él como cuatro de sus amigos tenían anemia. Ninguno lo sabía. Tenían la enfermedad oculta.

El 14 de junio el mundo celebra el Día Mundial del Donante de Sangre, marcado en el calendario por la OMS (Organización Mundial de la Salud) como gesto de honor a los oferentes voluntarios que de esa manera contribuyen a restaurar la salud de muchos e incluso a salvar vidas.

El año pasado, el Ministerio para la Salud divulgó mensajes para “exhortar a la población mayor de edad y menor de 60 años y que no padezca ninguna patología grave a presentarse en los hospitales y bancos de sangre” y extender el generoso brazo para ser pinchado. Es imposible saber si el llamado fue atendido, porque el Estado no lleva estadísticas ni mediciones de nada (y en lo referido a la salud, mucho menos), pero según declaró la enfermera Nancy F., “es increíble, pero la gente, aún con esta situación sigue donando sangre. Desde luego, no el 14 de junio. Todo el tiempo. En el último año y medio esto bajó mucho, por el Covid, por la falta de gasolina y porque la gente no tiene dinero para el transporte público, pero aún así, los familiares directos de los pacientes hacen maromas y se presentan. Da dolor echar para atrás a muchos porque, al hacerles la prueba de rigor, resulta que tienen anemia. Cada vez más. He visto casos en los que se ha descartado a todos porque tenían la hemoglobina por los pisos”.

“La anemia como un trastorno de desnutrición oculta, es resultado del mal comer. (…) Es un drama, porque la deficiencia de hierro deteriora la salud y afecta la actividad física y mental”

Susana Raffalli, nutricionista

Otra profesional de la enfermería, que también pidió mantener su nombre en reserva, explicó que el fenómeno de los “donantes rechazados”, es común sobre todo en los hospitales del Estado. “Yo trabajo en un hospital público y hago unas horas en una clínica”, dice Gladys X., enfermera en Maracaibo, “y puedo asegurar que mientras en la privada ocurre poco… ocurre, pero poco… en los públicos es a cada rato”.

Menos comida, menos hemoglobina

En mayo de 2017, el hematólogo Danny Golindano declaró que 62% de los venezolanos sufrían anemia como consecuencia de la precaria alimentación y el desplome de los servicios públicos, incluido el acceso a centros de salud. Cabe destacar que, no solo en Venezuela, 90% de las anemias son de origen nutricional.

El 14 de junio se conmemora el nacimiento del biólogo y patólogo vienés, Karl Landsteiner, Premio Nobel de Fisiología (o Medicina) 1930, y descubridor de los grupos sanguíneos. La OMS instauró esta fecha para reconocer al donante voluntario porque en gran parte del mundo la demanda supera la oferta, y los centros sanitarios se las tienen que arreglar para recabar el fluido capaz de traspasar vitalidad.

Si se toma en cuenta que ya en 2019 el Programa Mundial de Alimentos estimó, tras hacer un estudio en el terreno, que una de cada tres personas en Venezuela (32,3%) se encontraba en inseguridad alimentaria y necesitaba asistencia, no es de extrañar que dos años después, en los que la inflación y las carencias no han hecho sino aumentar, los estragos del hambre se hayan multiplicado y queden de manifiesto en los laboratorios de donación de sangre.

“Con los niveles de anemia que registra Venezuela, tenemos un país a medio funcionar, unos niños a medio aprender, que se están durmiendo en el aula; unos adultos con capacidad reducida de trabajo”

Susana Raffalli, nutricionista

Cuando Hugo Chávez llegó al poder, en 1999, el consumo de carne era de más de 65 kilos per cápita. En 2020, fue de apenas tres. Este dato fue confirmado por el presidente de Fedenaga (Federación Nacional de Ganaderos), Armando Chacín.

Hambre oculta

Al preguntarle a la nutricionista Susana Raffalli, asesora de Cáritas, cómo puede ocurrir que una persona ignore que está anémica; por lo general, uno tendería a pensar que los constantes desmayos servirían de alerta.

-No es así -explica la científica y activista-. Cáritas ha determinado, con mediciones en las parroquias más pobres del país, que cerca del 38% de los niños tienen niveles bajos de hemoglobina. Y hay una cosa interesante: hemos detectado baja en hemoglobina incluso en niños que no tienen déficit de peso; es decir, en niños que no tienen desnutrición aguda, a juzgar por las mediciones de su cuerpo. Por eso, a este problema nutricional se le llama “hambre oculta”, porque es un tipo de desnutrición muy perniciosa, que se instala, que mina, que menoscaba, sin que se experimente la sensación de hambre.

“La anemia como un trastorno de desnutrición oculta, es resultado del mal comer. Las mujeres y niños que están llegando a Cáritas con anemia son los hijos del mal comer (más que del hambre). Es un drama, porque la deficiencia de hierro deteriora la salud y afecta la actividad física y mental, pero no dispara la búsqueda de comida o de atención, no moviliza a quien la padece”.

-Si carecemos de estadísticas, ¿cómo confiar en esas cifras que usted aporta?

-Nuestro cálculo (del 38% de niños con baja hemoglobina) es consistente con los reportes que nos llegan de la situación de anemia por deficiencia de hierro entre los niños migrantes en los países de acogida. Tengo los reportes de Ecuador, Perú y Colombia, y en estos lugares de recepción de la migración forzada informan que más del 30% de los niños venezolanos que están llegando presentan anemia severa. Esto se mide contra umbrales de permisividad, por decirlo de alguna manera, que establece la OMS (Organización Mundial de la Salud), según la cual cuando la anemia se presenta en más del 30% de la población, ya se puede considerar que ahí la anemia es un problema de salud pública. En un rango de cinco estadios, estamos en el tres.

-¿Ustedes han tenido noticia de un aumento en los rechazos donantes de sangre por estar anémicos?

-Cáritas trabaja con dispensarios que no son llevados por la organización, pero que visitamos para captar niños con desnutrición para surtirlos de insumos. El personal de estos dispensarios manifiesta que desde hace al menos cuatro años no ve una hemoglobina de 9 o 10. [El rango normal de hemoglobina es 13,2 a 16,6 gramos por decilitro (dL) de sangre para hombres, y 11,6 a 15 g/dL para mujeres].

“Nosotros no tenemos información precisa acerca de personas rechazadas en los bancos de sangre por encontrárseles anémica, porque la gente con la que trabajamos, que es la más pobre del país, ni siquiera está pensando en donar sangre, pero a Cáritas nos llegan muchísimas mujeres, que no están embarazadas, suplicando por suministros de hierro, porque necesitan que les suban los niveles de hierro en sangre para poderse ligar. Eso, como indicador, es un alarido: mujeres desesperadas pidiendo pastillas de hierro para cumplir con este requisito para esterilizarlas”.

-Las consecuencias de la anemia son aterradoras -concluye Raffalli-, en la niñez y en la etapa adulta. Es una disminución gravísima del aporte de oxígeno a las células. No olvidar que es en la sangre donde ocurre realmente la respiración; la mecánica se produce en los pulmones, pero la hemoglobina es la que al final enlaza el oxígeno a la sangre para estar vivos, alerta, con las capacidades cognitivas a tono, con fuerza, capacidad de trabajo. Con los niveles de anemia que registra Venezuela, tenemos un país a medio funcionar, unos niños a medio aprender, que se están durmiendo en el aula; unos adultos con capacidad reducida de trabajo.

En Venezuela, el Día Mundial del Donante de Sangre, no se celebra. Se lamenta.

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