En la aldea
24 mayo 2024

Nuestro rol como ciudadanos

¿Qué necesitamos para que el crecimiento económico no esté enfocado en lo comercial, sino que abarque sectores como el industrial y el agrícola?, ¿qué nos hace falta para que se eleven de forma significativa los niveles de inversión hacia Venezuela?, ¿cómo lograr una verdadera e indetenible institucionalización y democratización? Estas preguntas las hace y comparte el autor con una reflexión para el año 2022: “No nos conformemos con el espacio que el Estado está cediendo. (…) El cansancio acumulado puede llevarnos a abandonar nuestras aspiraciones a algo distinto y mejor, pero debemos convencernos de que todavía no somos libres, los opresores siguen allí”.

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Henkel García U. | 15 diciembre 2021

La lectura y comprensión de los cambios en Venezuela son tareas que implican complejidad y mucha, mucha atención. Es un país en el que sucedieron, suceden y sucederán múltiples eventos, además hay un número importante de variables en juego y todo ello enmarcado en un contexto de altísima incertidumbre.

A pesar de ello es posible resaltar ciertos cambios que deberán ser estudiados con mayor profundidad en los próximos años, pero que igual me animaré a asomar. Mucho se habla de un venezolano desilusionado, que perdió el interés  por la política, que ahora se encuentra enfocado en cómo “resolver” su vida y la de su familia. Quizá haya algo de ello, y si reflexionamos con detenimiento, esa posición podría estar bien justificada. Sin embargo, me gusta darle una perspectiva distinta a esa visión. Yo percibo un venezolano que entendió la importancia de la libertad, de la responsabilidad que ello implica, y que su destino-bienestar depende más de él y no de factores o circunstancias externas, como pensaba en el pasado. Es probable que estos cambios no hayan alcanzado masa crítica, pero existen.

“No tenemos la base institucional necesaria para garantizar cambios (positivos) perdurables en nuestra dinámica como nación”

¿Qué tanto ese cambio existencial del venezolano influye en los incipientes brotes de emprendimientos que estamos viendo ahora? Me parece que bastante. Es decir, ese venezolano que decidió hacer lo máximo posible, dentro de una realidad que lo restringe, es una razón plausible para explicar y entender ese muy referenciado cambio económico. Me parece también, que ese mismo venezolano intuye, que si bien cuenta con mejores condiciones para llevar adelante su vida económica, estas son insuficientes para que beneficien a mayor cantidad de personas, y para que el crecimiento que tengamos sea sostenible y menos desigual.

Y allí está, lo que considero debe ser nuestro principal rol en los meses por venir. Plantearnos y responder estas y otras preguntas relacionadas: ¿Qué necesitamos para que el crecimiento económico no esté enfocado en lo comercial, sino que abarque sectores como el industrial y el agrícola?, ¿qué nos hace falta para que se eleven de forma significativa los niveles de inversión hacia Venezuela?, ¿cómo lograr una verdadera e indetenible institucionalización y democratización?, ¿es necesario un cambio político para lograr lo anterior?

“Sí, podemos hacer más, debemos hacer más. Sí, podemos con nuestra cotidianidad y esforzarnos por alcanzar mejoras profundas”

Algunas personas ven a los cambios económicos que recién empiezan como el fin de un ciclo, como un punto de inflexión que marcan un cambio de tendencia, y que ahora es cuestión de tiempo para que la calidad de vida, el bienestar personal y familiar mejore de forma paulatina. ¿En realidad esa es la ruta que estamos recorriendo o desde ya podemos cuestionar el destino de esta?

Mi deseo en este final de 2021, es que no nos resignemos, no nos conformemos con el espacio que el Estado está cediendo (de manera conveniente y que muy probablemente temporal). La tentación, y el cansancio acumulado, pueden llevarnos a abandonar nuestras aspiraciones a algo distinto y mejor, pero debemos convencernos de que todavía no somos libres, los opresores siguen allí, no tenemos la base institucional necesaria para garantizar cambios (positivos) perdurables en nuestra dinámica como nación.

Sí, podemos hacer más, debemos hacer más. Sí, podemos con nuestra cotidianidad y esforzarnos por alcanzar mejoras profundas.

@HenkelGarcia

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