En la aldea
20 mayo 2024

Laureano Márquez: “No me arrepiento de nada”

Su ídolo es Pedro León Zapata. Siente un afecto particular por la Ciudad Jardín de Venezuela. Adora las papas fritas. Su buen humor lo acompaña a diario. Y entre sus confesiones nos dice: “Uno de mis ideales de felicidad son las bibliotecas, porque ahí me siento bien”. Laureano Márquez, un venezolano que nació en Tenerife.

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Alejandro Hernández | 18 febrero 2022

-¿Cuál es el rasgo que más define su carácter?
-La humildad siempre; y estoy comprometido a mantenerla como un rasgo de mi vida.


-¿Qué es lo que más valora de sus amigos?
-De los amigos la lealtad a través de los años, la persistencia de la amistad como un valor superior. Los amigos nos ayudan muchísimo en la vida.


-¿Cuál es su principal defecto?
-Creo que mi principal defecto es la falta de organización para cumplir todos los propósitos que me trazo, pero, además, me meto en demasiadas cosas simultáneamente y eso siempre me causa estrés.


-¿Qué cualidad aprecia más en una pareja?

-La armonía. Me parece que es muy importante en cualquier pareja, porque le da un sentido de complementariedad a la relación.


-¿Cuál es su ideal de felicidad?
-Uno de mis ideales de felicidad son las bibliotecas, porque ahí me siento bien. Creo que la felicidad es un estado de conformidad entre lo que se sueña como proyecto y lo que se hace en la vida.


-¿Cuál sería su mayor desgracia?

-Creo que la mayor desgracia para un ser humano es que a alguien querido le pase algo malo.


-¿Quién es su autor favorito?
-Tengo muchos autores favoritos y en distintos momentos, pero hoy es Stefan Zweig, un escritor austríaco que estoy revisando.


-¿Cuál es su héroe o heroína de ficción?
-Don Quijote de La Mancha.


-¿Quién es su músico favorito?
-Preguntarle a un venezolano cuál es su músico favorito es ponerlo en un gran dilema… yo tengo muchos y para no herir susceptibilidades de ninguno de mis compatriotas, a los que quiero por igual, voy a nombrar a un clásico: Johann Sebastian Bach. ¿A dónde Bach? (¡Jaja!).


-¿Y su pintor preferido?
-Pedro León Zapata, él es mi preferido en muchas cosas, pero también como pintor.


-¿Qué es lo que más detesta?
-Lo que más detesto es el autoritarismo, la tiranía, el abuso y el irrespeto.


-¿Su héroe o heroína de la vida real?
-El general Leónidas, que comandaba los ejércitos de Esparta en el paso a las Termópilas.


-¿Un hecho militar que valore?

-La Batalla de las Termópilas, dichosos aquellos que guardan a Termópilas, porque cambiaron el destino de humanidad.


-¿Una reforma que admire?
-Son dos: El Pacto de Puntofijo en Venezuela y la transición española.


-¿Cómo le gustaría morir?
-Me gustaría morir vivo, es decir en uso de mis facultades, lo más entero posible y de la forma menos dolorosa que se pueda. 


-¿Cuál es el estado más común de su ánimo?
-La alegría y el humor, es realmente mi estado de ánimo más frecuente.


-¿Qué defectos en la gente le inspiran indulgencia?
-La impuntualidad. (¡Jaja!) Porque yo, a veces, no soy tan puntual; y las contradicciones, porque, a veces, soy contradictorio. En fin…


-¿Tiene un lema o una máxima?
-Tengo muchos, uno de ellos es “el amor lo vence todo”.


-Si tuviera la oportunidad de viajar en el tiempo y traer de vuelta a una persona, ¿a quién escogería?
-Traería de vuelta a Jesús, creo que sería interesante su prédica en este momento y en este tiempo para ayudarnos a recetar nuestra alma.


-¿Qué palabra eliminaría del diccionario?
-Sobaco.


-¿Un ídolo?
-Pedro León Zapata.


-¿Cuál es su placer culposo?

-Las papitas fritas.


-¿Qué películas ve cuando está enfermo?

-Cuando estoy enfermo no veo películas, pero las que suelo ver una y otra vez son Cinema Paradiso o La sociedad de los poetas muertos.


-¿Cuál fue la última serie que vio?
Estambul, creo que así se llama.


-¿Algo que quiera hacer que aún no haya hecho?
-Visitar el Monumento del Sinaí, el Monasterio de Santa Catalina, y aprovechar para ver las pirámides ¡Claro!


-¿De qué se arrepiente?
-La verdad es que yo no me arrepiento de nada, porque todo lo que soy es producto de lo que he sido, lo bueno y lo malo, los aciertos y las equivocaciones; de modo que no cambiaría nada, por temor a hacer transformaciones equivocadas en el rumbo de mi vida.


-¿Un sabor que le recuerde a su infancia?
-Los potajes de mi madre y el olor de las empanadas recién fritas.


-¿Una ciudad por la que sienta afecto?
-Por Maracay siento un particular afecto, porque ahí transcurrió toda mi infancia y mi juventud. Maracay es como la ciudad de la que yo me siento parte.

*Las preguntas pertenecen al “Cuestionario Proust”, una herramienta siempre vigente cada vez que los entrevistadores quieren conocer desde otro punto de vista a los entrevistados.

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La opinión emitida en este espacio refleja únicamente la de su autor y no compromete la línea editorial de La Gran Aldea.
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