
El gran clásico del «clan Convit» se corre entre petróleo e impunidad
El entorno del “bolichico” Francisco Convit Guruceaga ha estado vinculado al mundo hípico venezolano, en donde él y algunos de sus allegados coincidieron con empresarios que hicieron negocios con Pdvsa o son cercanos al chavismo.
Pocas actividades como la práctica profesional del hipismo sirven para identificar a los actores -los nuevos y los habituales- de las élites de un país. Súmese a esto que, en Venezuela, el deporte contiene una inusual mezcla que reúne a la burguesía tradicional, la llamada boliburguesía -surgida al calor de los millonarios contratos con el chavismo-, y al estamento militar, con una afición que tiene entre sus bases a los sectores populares.
En este amasijo de esferas y clases se encuentra el ahora llamado “clan Convit”, vinculado por décadas al hipismo nacional. Una rama del apellido volvió a ser noticia hace un mes cuando el abogado y ex director general de Actuación Procesal del Ministerio Público (MP), Zair Mundaray, denunció una medida judicial que beneficiaba, con un sobreseiminto, a varios allegados de Francisco Convit Guruceaga.
El tribunal otorgó la medida, en primer término, a Ana Graciela Convit Guruceaga, hermana de Francisco, y luego la “extendió” a otro hermano de nombre Jacinto Antonio Convit Ríos, a su exesposa Patricia Ferrando Zilio, a Gonzalo Mendoza Guruceaga y al empresario naviero griego Marios Ilioupulus.
“La opacidad del procedimiento es alarmante”, argumentó Mundaray a través de La Gran Aldea.
Quién es Francisco Convit
Francisco Convit Guruceaga, de 48 años de edad, fue uno de los fundadores de la empresa Derwick Associates, junto a Alejandro Betancourt López y su primo Pedro Trebbau López. Luego de recibir más de 10 contratos de Corpoelec durante la crisis eléctrica de 2009 y 2010, la opinión pública los bautizó como los “bolichicos”, debido a la juventud de estos empresarios treintañeros cuya experiencia en el sector era desconocida.
Tras denuncias de sobreprecios y de presuntas irregularidades en las obras, la crisis del sector se agudizó y hoy las regiones venezolanas viven apagones diarios que se prolongan por horas. Mientras expertos del sector y venezolanos comunes, a través de las redes sociales, culpan a los cuestionados contratistas por estos apagones, los fundadores de Derwick niegan estas acusaciones.
El negocio petrolero
El abogado Mundaray detalló en su cuenta de X que Jacinto Antonio Convit Ríos participó en una red petrolera dedicada a evadir las sanciones estadounidenses en contra de Pdvsa. “Ha operado como el andamiaje corporativo y financiero del grupo a través de un entramado de empresas fachada en Panamá y Ecuador, facilitando el trasiego de capitales del negocio petrolero”.
Los registros empresariales confirman su conexión con el círculo cercano de su hermano. Convit Ríos figura como directivo de la empresa panameña Banstead Assets S.A., inscrita en ese país en 2012 y que actualmente está inactiva. El portal Armando.info documentó que Francisco Convit Guruceaga controlaba esta sociedad para manejar cuentas en el banco suizo Compagnie Bancaire Helvetique (CBH).
Precisamente el Departamento de Justicia estadounidense solicitó a Suiza los historiales de estas cuentas, como parte de una investigación contra Francisco Convit por presunto lavado de dinero proveniente de Pdvsa. Convit Guruceaga es actualmente prófugo de la justicia estadounidense.
Convit Ríos, por su parte, figura también como “criador” de un caballo de nombre “Aquaman” que corre en el Hipódromo de Valencia. Esto reflota la vieja conexión que tiene una parte de la familia Convit con las pistas hípicas venezolanas, en dónde han consolidado relaciones con otras personas cercanas al chavismo.
Entre caballos y petróleo
La época de esplendor de la hípica venezolana se inició con la bonanza petrolera de la década de los 70, cuando los precios del petróleo se dispararon por los conflictos en el medio oriente. Cabalgando junto al aumento de los petrodólares, el deporte vivió su edad dorada y surgieron haras (lugares de cría de los caballos) y studs (el equipo o caballeriza que es dueño de un grupo de caballos) que consolidarían la tradición hípica entre una fanaticada que se extendía por todas las clases sociales. Premios como el Clásico Simón Bolívar eran acontecimientos nacionales a los que solían asistir el presidente de la República, pero, como ocurrió también con muchas otras actividades, su decadencia comenzó con la llegada del chavismo al poder.
En los últimos años ha habido algunas mejoras en la infraestructura y la seguridad en hipódromos como La Rinconada, aunque estas coincidieron con la gestión del expresidente del Instituto Nacional de Hipódromos (INH), Antonio “El Potro” Álvarez, destituido en abril en medio de acusaciones de presuntas irregularidades durante su gestión. La familia Convit ha estado vinculada al deporte desde mucho antes de la llegada del chavismo. Francisco Convit Marotta, padre de Jacinto Convit Ríos y Francisco Convit Guruceaga (el socio de Derwick), es el dueño del haras El Centauro.
Valdivieso Rujana
Uno de los recintos en los que corren los caballos asociados a la familia es el Hipódromo de Valencia, en dónde las mejoras han sido más limitadas que en La Rinconada y el número de carreras sigue siendo muy escaso. En esa pista es donde Convit Ríos ejerce como criador de “Aquaman”. El dueño de este caballo es un ejemplo de las relaciones que la generación más joven de los Convit logró hacer en los óvalos hípicos. Se trata de Luis Manuel Valdivieso Rujana.
Abogado y ex fiscal del Ministerio Público entre 2004 y 2009, el portal Armando.info reportó que el nombre de Valdivieso apareció en documentos de la lista de la Red de Control de Crímenes Financieros del Departamento del Tesoro estadounidense (FinCEN, por sus siglas en inglés). Este organismo es el encargado de hacer seguimiento a actividades bancarias, vinculadas a las instituciones financieras estadounidenses, que puedan parecer “sospechosas” o irregulares.
La aparición de Valdivieso Rujana, detalla Armando.info, se debió a la alerta que levantó el Bank of America por una transacción de 7,4 millones de dólares vinculada al VTB Bank, una entidad financiera que fue sancionada por el Departamento del Tesoro. La transacción también está vinculada a varias instituciones y personas entre ellas Perforosven, Norinco (fabricante y proveedor chino de armas) y al Fondo de Desarrollo Nacional (Fonden), el opaco instrumento que usó el chavismo para administrar los excedentes de los ingresos petroleros.
Rosneft
Perforosven es una empresa mixta integrada por Pdvsa y la estatal rusa Rosneft a la que en 2017 se le asignó una participación en campos ubicados en la Faja Petrolífera del Orinoco. El portal de investigación explica que los contactos de Valdivieso con el régimen venezolano vinieron de la mano de su esposa Margarita Giacobbe. También abogada, Giacobbe era parte de una empresa familiar dedicada al área textil llamada Creaciones Filomar.
Esta sociedad obtuvo múltiples contratos con el gobierno, destacando la propia presidencia de la República, el Ministerio de Energía y Minas e instituciones castrenses como el Ministerio de Defensa y las comandancias generales de la Armada, de la Milicia Nacional Bolivariana y del Ejército.
Por la misma época en que el FinCen recibía esta alerta ya estaba en funcionamiento una sociedad similar, también ubicada en la Faja Petrolífera, denominada Petrozamora. Se trata de otra empresa mixta que juntaba a Pdvsa con una compañía de Países Bajos de nombre Gazprombank Latin America Ventures B.V. A pesar de que el nombre de la compañía hace referencia a la conocida entidad financiera rusa, una parte importante era controlada por los “bolichicos” de Derwick, quienes se asociaron con el banco ruso.
Incluso, en la Gaceta Oficial número 39.919 del 10 de mayo de 2012, en la que se anunció el acuerdo, Francisco Convit Guruceaga figuró como uno de los directivos de Petrozamora.
Aquí no terminan los hilos conectores
El abogado también es amigo y un socio cercano del empresario venezolano José Francisco Arata, con el que comparte proyectos de negocios en sectores como el turismo. Arata fue parte de los directivos de la ahora extinta petrolera colombiana Pacific Rubiales, en la que Alejandro Betancourt también tuvo una participación accionaria a través del O’Hara Group. Un reciente reportaje del medio colombiano Radio Caracol reveló que Convit Guruceaga, junto a Betancourt, están entre los favorecidos por un contrato entre Ecopetrol y la empresa Termomorichal S.A.S. a la que la petrolera estatal le pagó $42 millones en junio de 2024 por unas plantas de energía en Campo Rubiales.
La publicación indicó que los dos fundadores de Derwick estaban entre los beneficiarios finales de Genser Power Inc, la empresa que controlaba 40 % de Termomorichal, un esquema muy parecido al usado en Petrozamora. Para esa época el presidente de Ecopetrol era Ricardo Roa, ex gerente general de la campaña electoral del expresidente Gustavo Petro en 2022. De acuerdo con la investigación, entre los beneficiarios finales de Genser también estaba Arata, el amigo de Valdivieso.
Compartiendo abogados y asesores
Irónicamente, el declive de la hípica venezolana vino de la mano de otro boom petrolero, el que recibió el chavismo. El fallecido Hugo Chávez mostró públicamente su desprecio por el deporte y, uno de sus primeros decretos ordenó la liquidación del Instituto Nacional de Hipódromos (INH), una medida que no terminó de concretarse pero que marcó una política del gobierno de desinversión que llevó al deterioro paulatino de la infraestructura hípica en el país.
A finales de 2009 se destapó un sonado caso de corrupción que involucró a Arné Chacón -hermano del entonces ministro de Ciencia y Tecnología, Jesse Chacón, que debió renunciar a su cargo- quien fue detenido en diciembre por su participación en la llamada “minicrisis financiera” de esos años. Arné Chacón, quien acumuló una súbita riqueza al tiempo que fungía como presidente del cuestionado Banco Real, invirtió su cuestionada fortuna en la hípica con la creación del Stud Gadu, que inmediatamente ganó notoriedad en la escena hípica venezolana de finales de la década de los 2000 por el récord ganador de los, aproximadamente, 50 purasangres que llegó a acumular.
Las autoridades detuvieron a Chacón tras acusarlo de usar indebidamente los fondos de los ahorristas, y entre 2010 y 2011 subastaron varios de los cotizados purasangres del Stud Gadu. A partir de aquí vino una de las etapas más oscuras del deporte, pues el gobierno empezó a expropiar varios haras y otros cerraron sus puertas, a lo que se sumó el cierre del Hipódromo de Santa Rita, en el estado Zulia, en 2016.
Empresarios por Venezuela
Entre los directivos del Banco Real también se encontraba el empresario Alejandro Uzcátegui Paoli, quien huyó del país tras las acusaciones en contra de la institución financiera. Uzcátegui Paoli apoyaba abiertamente al chavismo, hasta el punto de que poco después del golpe contra Chávez en 2002 fundó Empresarios por Venezuela (Empreven) -una suerte de némesis de la patronal tradicional venezolana Fedecámaras- que respaldaba las políticas del “socialismo del siglo XXI”.
Carlos Luis Uzcátegui Sánchez Vegas y José Antonio Uzcátegui Sánchez Vegas, hijos de Alejandro Uzcátegui, destacan hoy en el hipismo venezolano como propietarios y, más recientemente, como entrenadores. Como Arné Chacón, antiguo socio de su padre en el Banco Real, han captado la atención de los fanáticos por la cantidad y calidad de los caballos, algunos de ellos importados, que manejan en las competencias nacionales.
El Toro
En 2015 Carlos Luis Uzcátegui se hizo conocido más allá de la escena hípica, por un video en el que celebraba eufóricamente la compra de un caballo -al que bautizó como El Toro– por 2 millones de dólares en la selecta subasta de purasangres Fasig-Tipton’s Saratoga, del estado de Nueva York, en Estados Unidos.
La publicación estadounidense especializada en temas hípicos BloodHorse detalló que los Uzcátegui eran parte de un grupo de cinco socios que, junto con Francisco Convit, conformaban la empresa El Capi Racing Stable, que fue la que compró el ejemplar. Aunque la publicación no aclaraba si se trataba del Convit padre o del hijo, la relación de los Uzcátegui con este último se confirma por otros datos.
La empresa, que cerró operaciones en 2022, figura en el registro mercantil del estado de Florida y tenía como único directivo a Arturo Ferrando Zilio, hermano de Patricia Ferrando Zilio, la exesposa de Francisco Convit Guruceaga a quien el tribunal sobreseyó en la polémica sentencia mencionada al inicio de esta historia. Patricia Ferrando es, además, una reconocida amazona que representó a Venezuela en la modalidad de Doma Individual en los pasados juegos olímpicos de París 2024.
Más y más concidencias
Pero si todavía no son suficientes las coincidencias entre los involucrados en el caso, se pueden sumar un par más. El abogado de los Convit en la causa, Daniel Hernández Sarmiento -conocido como Daniel Medina Sarmiento antes de cambiarse el nombre- fue el fiscal del MP que estuvo encargado del equipo que investigó el caso del Banco Real en el que Alejandro Uzcátegui era uno de los acusados. Armando.info también reveló que el ex fiscal, usando los apellidos Medina Sarmiento, usó los servicios del gestor financiero francés Charles Henry de Beaumont, el mismo asesor que usaron Francisco Convit Guruceaga y Alejandro Betancourt para administrar sus fortunas.
Así, como si se tratara de un circuito hípico, se va cerrando el círculo de relaciones de Francisco Convit Guruceaga, cuyo rastro se puede trazar desde las caballerizas de los hipódromos venezolanos, pasando por los despachos de abogados y ex fiscales del Ministerio Público, hasta las oficinas de empresarios cercanos al chavismo. La recta final, sin embargo, asoma la posibilidad de que haya sorpresas en el photo finish; como la coincidencia entre funcionarios del actual gobierno estadounidense y las autoridades de facto venezolanas en defender a su socio Alejandro Betancourt López, indicando que este ya no tiene investigaciones abiertas en ninguno de los dos países. Al tiempo que celebran un multimillonario y opaco acuerdo petrolero con su empresa Nabep, que otorga derechos preferenciales a Washington sobre miles de millones de barriles de las reservas de crudo venezolanas.