César Miguel Rondón: los venezolanos no tienen dolientes

“Decir que se prefiere la injerencia externa de ahora a la que había antes del 03 de enero revela un estado de miseria muy grave, porque es confesarse esclavo o lacayo. Ninguna de las dos debe ser aceptada”, sostiene el reconocido periodista y escritor venezolano en conversación con La Gran Aldea

¿Tienes pensado volver a Venezuela?

—Alejandro, yo nunca me fui.

César Miguel Rondón hace una pausa antes de responder. Al escritor y periodista le duele Venezuela, no solo por estar físicamente fuera, también por el complejo momento que atraviesa el país. Le preocupa el silencio del liderazgo y la falta de empatía de un grupo de venezolanos ante el sufriendo de otros compatriotas migrantes en Estados Unidos. 

Sobre las recientes declaraciones de Donald Trump acerca de Venezuela es claro: «el único que está feliz con Delcy Rodríguez es él, la va a recibir con besos y abrazos, mientras evidencia desprecio muy condenable por María Corina Machado”.  

El autor de El libro de la salsa, se refirió a las persecuciones a connacionales en la ciudad de Doral (Miami), por parte de cuerpos de seguridad y migración de Estados Unidos e hizo un llamado a la solidaridad.

«Al parecer, hay unos venezolanos de cristal que no se compadecen de lo que está pasando (…)Hemos visto a venezolanos juzgando a venezolanos (…) ¿Quién eres tú para estar calificando a tus hermanos? Y si crees que no son hermanos tuyos, entonces tu no eres venezolano. Hemos perdido al país, años, y generaciones. ¿También nos vamos a perder a nosotros mismos?, pregunta Rondón.

—Sus recientes editoriales reflejan preocupación por el momento actual del país, ¿cuál es su principal temor?

—Ciertamente veo la situación con angustia, pero sobre todo con dolor y creo que esa es la palabra que mejor describe como me siento. Dolor porque hemos recibido muchas bofetadas juntas. Yo añoro los tiempos en los que Venezuela era un país que tenía cierta soberanía, autonomía e independencia. La entrega empezó con Hugo Chávez, miserablemente, después con Nicolás Maduro y ahora con Delcy Rodríguez, con el añadido de que hoy ya, ni siquiera, hay disimulo. 

El presidente Trump ha dicho que los venezolanos estamos felices, cosa que no es cierta, pero, además, asegura que no estamos listos para votar, cosa que es aún peor. Por eso el historiador Elías Pino Iturrieta le respondió que “cuando en Estados Unidos todavía no dejaban votar a los negros, en Venezuela ya habíamos escogido por sufragio al maestro Rómulo Gallegos”. 

Ha sido muy crítico con el acuerdo petrolero firmado con la polémica empresa Nabep

—Por supuesto. Si había diecisiete campos petroleros, por qué no los licitaste, en lugar de entregárselos todos a un delincuente como Alejandro Betancourt ¿No había más gente que supiera de petróleo en el país? El señor Betancourt tiene experiencia solo en robar. Vale recordar los negociados de Derwick. ¿Por qué no hablaron con Shell, Conoco Phillips o BP? 

Resulta que ahora somos una especie de campamento minero y viene el gran saqueo, por eso insisto en que la palabra que mejor nos retrata en este momento es dolor. Lo que queremos es que las cosas se hagan bien. ¿Por qué ese contrato no lo conoce nadie? Todo lo que se haga a escondidas y con la luz apagada genera sospecha.

—¿Por qué no ha salido nadie a defender con firmeza los intereses y derechos de los venezolanos después del 03 de enero?

Pareciera que el venezolano no tiene doliente, incluso entre nosotros mismos. La dramática situación en Doral (Miami) ha asomado un lado terriblemente miserable, porque hemos perdido la solidaridad y esa noción de fraternidad que siempre nos caracterizó. 

Cuando el gobierno de Trump nos quitó el TPS o el Parole Humanitario, yo reclamé por redes sociales que faltaba una voz solidaria en el liderazgo político venezolano, lo hice entendiendo que quien pretenda ser líder de los venezolanos debe liderarlos a todos, los que están adentro y los que están afuera. 

En ese momento me cayó encima un montón de gente, me decían que cómo íbamos a ir en contra de la línea de Trump… Bueno, la cosa se fue agravando y hoy los venezolanos están siendo cazados en Doral.

¿Qué opina de los dirigentes políticos que evitan fijar postura sobre estos temas por miedo a molestar al presidente Trump?

El dirigente político tiene que persuadir, convencer. Tiene que ser líder, pero si tiene miedo de hablar porque lo puede oir Trump, entonces es mejor que se retire. En momentos como este, de turbiedad y confusión, es donde más urge el liderazgo.

Ese deseo de que las cosas se hagan bien, también abarca el hecho político. Claro que queremos un nuevo Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE), pero ¿para cuándo? Evidentemente también queremos unas elecciones, porque ya tenemos nueve meses y dos semanas del 03 de enero.  Con esto no estoy diciendo que las elecciones deben ser pasado mañana, pero el país merece y está exigiendo seriedad. 

—¿Por qué ha sido tan difícil que se asome un cronograma electoral?

—El 23 de enero de 1958 Marcos Pérez Jiménez se montó en la «vaca sagrada» y se fue con sus maletas llenas de dólares y el 07de diciembre de ese mismo año, Rómulo Betancourt estaba siendo elegido presidente de la República. Por eso quiero insistir en lo necesario que es poner una fecha cuanto antes, para que todos los actores de la sociedad puedan actuar en consecuencia. 

Mantenernos en el limbo actual o decir que las elecciones serán “un día de estos”, como soltó Delcy Rodríguez hace un tiempo, es mamadera de gallo y una burla para nosotros. 

¿Hay un pacto de petróleo y negocios a cambio de tiempo en el poder, entre la administración Trump y quienes gobiernan Venezuela?

—Marcel Granier dijo en una entrevista con La Gran Aldea que es muy importante saber cuáles fueron las condiciones negociadas entre Diosdado Cabello, los Rodríguez y Estados Unidos antes de la extracción de Maduro. Tiene toda la razón Marcel, ahí es donde está la clave de esto que estamos viviendo. Ahí, seguramente, nunca se habló de elecciones o de la reinstitucionalización del país. Eso fue un sueño que nos tragamos producto de la euforia del 03 de enero y nos hacemos mucho daño creyendo en eso aún. 

Días atrás entrevisté a Ana Julia Hatar y le pregunté que a qué se refiere Marco Rubio cuando dice que las elecciones serán “tan pronto como sea posible”. Ella contestó citando a Cantinflas, que cuando le preguntaban en qué momento haría determinada labor, respondía: “¡inmediatamente! Tan pronto sea posible”.

—¿Le dieron el poder a Delcy Rodríguez por miedo al caos o solo fue una excusa para hacer negocios sin contrapesos?

La excusa del caos es un chantaje, que, además, no es nuevo. Eso mismo lo hacía Chávez cuando decía que él era el único que podía garantizar la paz del país. La verdad es que él era la guerra permanente. A mi me impactó cuando Trump a las 11:00 de la mañana dice que Machado no puede estar al frente porque el país no confía en ella. Eso fue una bofetada para los venezolanos, porque lo hizo mientras ratificaba a Rodríguez.  

¿Hay alguna canción de salsa que retrate la situación que atravesamos hoy como país?

—Hay un viejo son que cantaba Celia Cruz con La Sonora Matancera: “songo le dio a Borondongo, Borondongo le dio a Bernabé, Bernabé le pegó a Mutilanga, le dio Burundanga, le hinchan los pies…”

“Todo tiene su final, nada dura para siempre, como el campeón mundial dio su vida por llegar y ser lo más querido y terminó siendo en las masas uno más”, canataba Willy Colon con Héctor Lavoe…

Yo, yo, yo creo que voy a solito estar cuando me muera, he sido el incomprendido, ni tu ni nadie me ha querido tal como soy… Eso le canta hoy Venezuela a sus líderes. 

Lectura recomendada Concubinato con Trump

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