
Delcy con Trump, elección sin fecha, María Corina Machado varada y la semana aún no termina
Entre sonrisas en Nueva York y un liderazgo opositor varado en Panamá, en la Venezuela del pragmatismo todavía no llega el fin de semana, pero aquí te preparamos un recuento de los últimos acontecimientos con la perspectiva de los expertos en geopolítica
En menos de una semana Delcy Rodríguez se tomó fotos al lado del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. A quien horas más tarde le agradeció desde el estrado de la Asamblea General de la ONU por retomar la vía diplomática y la cooperación con Venezuela. ¿Quién lo diría? Sobre todo después de que el propio Trump afirmara frente a la mandataria interina, que se quedó con el “botín” de Venezuela tras los acontecimientos del pasado 3 de enero.
Y aún no termina la semana…
Rodríguez también dijo que habrá elecciones en Venezuela, pero así, sin mencionar mayores detalles. Solo decir que según su opinión, “la democracia no se mide por la existencia de elecciones, sino por la calidad de la competencia que precede esas elecciones”.
Mientras tanto, desde Caracas, Diosdado Cabello asegura que se trata de “diplomacia de paz” y Jorge Rodríguez tilda de envidiosos a quienes cuestionan la presencia de su hermana en Nueva York. La escena confirma la sepultura de la retórica antiimperialista, aquel cemento ideológico que cohesionó al chavismo durante más de dos décadas. ¿Qué quedó entonces del “aquí huele a azufre” de Hugo Chávez en ese mismo recinto?
Marco Rubio, por su parte, no apareció en las fotos de la reunión, pero declaró a los medios que, aunque breve, fue lo suficientemente extensa para abordar “el proceso de transición política”. Al ser consultado sobre María Corina Machado, el secretario de Estado optó por desentenderse y dijo desconocer los reiterados intentos fallidos de la dirigente opositora por regresar a Venezuela durante esta semana, aunque la llamó valiente y reiteró que está en su derecho de volver.
La interrogante salta a la vista: ¿cuánto peso han tenido los millonarios acuerdos petroleros, las licencias y la alineación energética del Rodrigato con Washington para que hoy Delcy Rodríguez sonría en Manhattan mientras Machado permanece retenida en un limbo político en Panamá?
Mariano De Alba, abogado y experto en geopolítica, derecho internacional y diplomacia, considera que la transición en marcha —en los términos que asoma Rubio— es una ruta que el chavismo intenta controlar y restringir a través del control institucional que aún preserva:
“El discurso empieza a plantear la idea de que ella y su grupo cercano pretenden acometer una renovación del chavismo, donde aspiran a seguir siendo la principal fuerza política detentando el poder, pero con mayor apertura a la participación. Y si eventualmente tienen que entregar el Ejecutivo, que sea a un sector con el que puedan entenderse. De allí la frase donde dijo que una elección no debe ser un generador de conflictos”.
Sin embargo, para De Alba, la foto en la ONU y la alianza diplomática y comercial con EE.UU. siguen siendo “insuficientes, porque EEUU pretende una serie de reformas para seguir avanzando en la relación, donde ciertamente la prioridad estadounidense es económica pero los temas institucionales también siguen siendo relevantes”.
La metamorfosis del discurso oficial no obedece al azar. Para Benigno Alarcón, director del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la UCAB, la mesura y los guiños institucionales que Delcy Rodríguez exhibió ante la comunidad internacional guardan una relación causal directa con las condiciones posiblemente planteadas un día antes por la administración Trump y el propio Marco Rubio tras bambalinas.
“No es casualidad, sino causalidad”, subraya Alarcón.
Al abandonar el mito fundacional del antiimperialismo, el Rodrigato queda desnudo doctrinariamente. “Básicamente es un régimen bajo cohesión obligada, que de cara a su propia audiencia quedan en una posición mucho más débil”, explica el politólogo, quien considera que la presión externa sobre el chavismo se mantiene, a pesar de la prioridad económica que ha demostrado EE. UU.
“La presión se mantiene, si no fuera así, los Rodríguez no estuvieran sentados en una mesa de negociación”, concluye.
Entre sonrisas en Nueva York, acuerdos de hidrocarburos bajo la mesa, cárceles aún con más de 300 presos políticos y un liderazgo opositor varado en Panamá, en la Venezuela del pragmatismo puro todavía no llega el fin de semana.
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