En la aldea
22 mayo 2024

¿Podemos prescindir del efectivo en bolívares?

El BCV-Gobierno no ha tenido presión significativa por parte del público para emitir más efectivo, y esto se debe a que está “resolviendo” a través de una moneda distinta a la local. Es por ello que pueden darse el “lujo” de anunciar la desaparición del bolívar físico sin que esto genere mayor revuelo. Pero, ¿es esto conveniente? Para avanzar hacia una economía con inflación dominada, aunque implique la convivencia con el dólar, Venezuela requerirá de un conjunto de condiciones y escenarios, tales como: Un equipo económico que genere confianza, un ambiente político-económico con un mínimo de armonía, un BCV independiente, y varios etc. más.

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Henkel García U. | 13 enero 2021

Después de un movido, histórico y particular 2020, este año también comenzó con una tónica similar, es decir, la continuidad no se alteró. Venezuela no escapa de tal dinámica, más cuando tenemos un sistema político que propicia escenarios de alta incertidumbre. Un ejemplo de esto fue el anuncio de Nicolás Maduro sobre la desaparición del bolívar físico, en el que afirmaba nuestro rumbo hacia una “economía 100% digital”1.

Este anuncio viene precedido de un pasado y enmarcado en un presente que valen la pena repasar. La gestión de Maduro no ha sido la más diestra en el manejo del efectivo en bolívares, y para sustentar este punto voy a recordar tres hechos. El primero de ellos se remonta a 2015. En noviembre de ese año el Banco Central de Venezuela (BCV) emitió casi 1.200 millones de piezas (BsF.50 y BsF.100), sí, la cifra que lee no es errada, en tan solo un mes se emitió esa descomunal cifra. Debo acotar que ya para ese momento se necesitaban billetes de más alta denominación, pero por razones que no son públicas esta medida se postergó.

El segundo evento que citaré es mucho más traumático y ocurrió en 2016 cuando se sacó de circulación el billete de BsF.1002. Al ser el billete de mayor circulación esta medida significaba dejar a la población simplemente sin efectivo físico. En ese momento empezaron a hablar sobre el tránsito hacia una digitalización de las transacciones. Tengo una buena noción de las razones detrás de una medida tan insólita, solo les comentaré que el objetivo final no era sacar de circulación ese billete, sino trasladar la tenencia de esos billetes desde el público hacia la banca, para así tener capacidad de pagar compromisos que suelen entregarse en efectivo como por ejemplo las pensiones.

“La necesidad del dinero en efectivo siempre existirá, esta se puede disminuir, pero por los momentos es difícil que desaparezca”

El tercer hecho fue en 2018. Justo antes de la segunda reconversión monetaria efectuada por el chavismo teníamos una economía prácticamente sin efectivo (ver gráfico 1). Era una época de muchísimas incomodidades como por ejemplo el pago a pensionados (hoy ya no es problema porque lo que cobran es prácticamente nada), que la gente consiguiera el efectivo necesario para pagar el pasaje de transporte público y otras tantas que nos tocaron vivir. De hecho, en ese tiempo, dada su escasez y necesidad, el efectivo se compraba por un precio superior al de su valor facial y los productos eran más baratos si se pagaban en efectivo. La reconversión alivió por un momento esa crisis.

Hoy la proporción de efectivo frente a la liquidez monetaria (el total de bolívares que circula en nuestra economía tanto en efectivo como electrónico) está muy cerca del mínimo registrado en el pasado, pero esa escasez no ha sido tan traumática y conflictiva como en el pasado. La razón: La dolarización o uso extendido del dólar.

Gráfico 1: Proporción de billetes y monedas en manos del público frente a la liquidez monetaria.

Gráfico 1: Proporción de billetes y monedas en manos del público frente a la liquidez monetaria.
Fuente: BCV

El BCV-Gobierno no ha tenido presión significativa por parte del público para emitir más efectivo, y esto se debe a que está “resolviendo” a través de una moneda distinta a la local. Es por ello que pueden darse el “lujo” de anunciar la desaparición del bolívar físico sin que esto genere mayor revuelo. Pero cabe preguntarse ¿es esto conveniente?

En el mundo actual hay poca comprensión de cómo funciona el sistema monetario, la noción de dinero se forma con una información incompleta y hasta errada. Es probable que hable de ello más adelante. Por los momentos sí debo comentarles que el efectivo es la única vía que tenemos los ciudadanos de tener en nuestras manos dinero creado por el Estado. Voy más allá, muchos bancos centrales están hablando de que esa figura llamada efectivo sea digitalizada; es decir, que los ciudadanos podamos abrir cuentas en el Banco Central, tener billeteras digitales y con ellas hacer pagos instantáneos como hacemos con el efectivo, lo cual evitaría pasar por el sistema bancario comercial y la instancia de compensación requerida para los pagos en dicho sistema. Eso se haría para transacciones pequeñas y cotidianas, lo comento si por sus cabezas pasó que esta posibilidad implicaba la desaparición de los bancos comerciales. No sé si de eso se trata lo anunciado (la creación de billeteras digitales en el BCV), pero eso vendrá a nivel mundial y sin duda será parte del futuro del dinero.

Sin embargo, esa figura que recién describí requiere un mínimo de condiciones con las cuales hoy los venezolanos no contamos. No todos tienen dispositivos electrónicos de última generación; no todos tienen la comprensión y habilidad de abrir-usar cuentas de este estilo; no todos querrán exponer sus datos y movimientos a los ojos del Estado; hay actividades como el transporte público que sin mayores modificaciones todavía dependerán del efectivo; habrá quienes quieran sentir la seguridad del dinero físico. Lo que quiero transmitir es que la necesidad del dinero en efectivo siempre existirá, esta se puede disminuir, pero por los momentos es difícil que desaparezca. Ni Suecia, pionera en impulsar una economía sin uso del efectivo y cuya sociedad e infraestructura son propicias para tal objetivo, ha logrado una economía con dinero completamente digital.

No pocos, con argumentos sólidos a favor, afirmarán que no vale la pena salvar al bolívar y por tanto no tiene sentido alguno plantearse una mejor política respecto al efectivo. Pero acá creo oportuno compartir la posición del profesor Ronald Balza, a propósito de cómo lidiar con la escasez de billetes de dólares de baja denominación:

Acá se presenta una ruta, para muchos ya descartada, pero que debemos considerar, así esa posibilidad implique la convivencia con el dólar: Avanzar hacia una economía con inflación dominada, que nos permita, entre otras muchas cosas, satisfacer las necesidades de efectivo que hoy tenemos.

Para lograr esto hay otro importante conjunto de condiciones y escenarios que debemos alcanzar: Un equipo económico que genere confianza, un ambiente político-económico con un mínimo de armonía, un BCV independiente, un país insertado en el panorama mundial, etc. etc. etc. Ese es otro tema, uno fundamental, esencial, pero que abordaremos en otra oportunidad.

@HenkelGarcia

(1) https://www.bancaynegocios.com/economia-100-digital-maduro-afirma-que-el-bolivar-en-efectivo-desaparecera/

(2) https://efectococuyo.com/politica/maduro-ordena-sacar-de-circulacion-billetes-de-bs-100-en-las-proximas-72-horas/

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La opinión emitida en este espacio refleja únicamente la de su autor y no compromete la línea editorial de La Gran Aldea.
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