En la aldea
23 mayo 2024

La línea directa Miraflores-Washington

“Todo indica que el lobby de las petroleras para obtener licencias de explotación en Venezuela ha ido tomando cuerpo en virtud de las exigencias del contexto internacional, y ha contribuido a allanar el camino para entablar conversaciones donde puedan quedar fuera de la agenda algunas demandas de la oposición venezolana”.

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Alonso Moleiro | 12 octubre 2022

La actual administración estadounidense ha instalado una línea de comunicación con el Palacio de Miraflores, y los resultados de estas conversaciones van dejando rastros. A través de ella, ha podido Washington dirimir el nudo de los ejecutivos estadounidenses de Citgo presos en Caracas, y ha entregado, a cambio, a los dos sobrinos de Cilia Flores acusados de narcotráfico. Este canje, y el llamado de Gustavo Petro en Colombia a Caracas para intermediar por una mesa de diálogo con el ELN, constituyen dos importantes haberes para los intereses de Nicolás Maduro concretados en muy poco tiempo.

Todo indica que el lobby de las petroleras -encabezadas por Chevron– para obtener licencias de explotación en Venezuela ha ido tomando cuerpo en virtud de las exigencias del contexto internacional, y ha contribuido a allanar el camino para entablar conversaciones donde puedan quedar fuera de la agenda algunas demandas concretas de la oposición venezolana.

De momento, Maduro es recompensado con medidas adicionales, y aunque no hay noticias de Alex Saab, también ya le han sido levantadas las sanciones a Eric Malpica Flores, exvicepresidente de Finanzas de PDVSA y exdirectivo de la Oficina Nacional del Tesoro en Venezuela.

México, a pesar de todo

Los acuerdos entre la administración Biden y el gobierno de Maduro han caído muy mal en la oposición venezolana. La interlocución con Estados Unidos se mantiene, pero las diferencias de criterios son evidentes, incluso en lo tocante a la propia candidatura de Juan Guaidó en las mediciones primarias de la Oposición.

Algunos voceros se niegan a comentar el tema del diálogo sin intermediarios. Sin embargo, partidos que han pertenecido al gobierno interino, como Un Nuevo Tiempo, tienen una actitud abierta a cualquier clima de entendimiento que traiga consigo la flexibilización de sanciones para avanzar en el fortalecimiento institucional. Los desacuerdos tienden a debilitar las posiciones internas de Voluntad Popular y Juan Guaidó.

“En el chavismo parece aumentar la sensación de poder concurrir a unos comicios haciendo concesiones parciales, (…) trabajando en vencer en el terreno electoral a una oposición que, incluso luego de unas elecciones primarias, quede tan dividida como lo está en este momento”

El clima para reanudar el diálogo político en México avanza, de acuerdo a las fuentes, aún a pesar del bypass hecho por Washington y luego de haber cumplido un año congelado. El regreso de las conversaciones era asumido como muy probable por fuentes informativas incluso a pesar de los acuerdos inconsultos. Se especulaba sobre algunos preacuerdos en materia de asistencia sanitaria; quedaba pendiente la confirmación de Miraflores para reiniciar conversaciones.

El distanciamiento intrapartido de una parte importante de los actores opositores es en este momento una realidad particularmente elocuente; y en este contexto la propia delegación opositora en la mesa podría ser objeto de alguna controversia. Abundan las malquerencias personales y los distanciamientos, cuando no la simple diferencia de enfoques. Únicamente parecen producirse avances en lo relativo a la organización de unas elecciones primarias -laguna en la cual, presumiblemente, irá a desembocar el esfuerzo de la presidencia interina-. En este momento, la plana mayor opositora trabaja sobre el reglamento electoral celebrando reuniones en Panamá

Las razones del prójimo

Por estos días se ha comentado con alguna frecuencia que las potencias extranjeras pugnan por sus intereses en este tipo de circunstancias, que se ha perdido la noción de solidaridad internacional y que este es un nuevo recordatorio en torno a la idea de que la empresa de reconquistar la democracia corresponde exclusivamente a los venezolanos. Otros tienen una interpretación diferente:

Para Estados Unidos tener a esos ejecutivos presos, ciudadanos americanos, era un tema muy delicado y era completamente legítimo procurar salvarlos. En Venezuela nos cuesta entender que ellos tengan sus intereses también”, afirma Alejandro Grisanti, economista, analista financiero y de riesgo político.

El intento de suicidio de uno de los prisioneros de Citgo en El Helicoide fue lo que terminó de acelerar el proceso de los acuerdos. Estados Unidos tiene una comunicación directa con el régimen, eso está claro. En mi opinión, Estados Unidos no va a reconocer a Maduro, lo ocurrido en las elecciones de 2018 lo dificulta mucho, no hay legitimidad de origen. Vendrán nuevas conversaciones, probablemente con pocos avances adicionales”.

Para Grisanti, Maduro puede estar cometiendo algún error de interpretación respecto al comportamiento de la bancada demócrata luego de las elecciones legislativas en Estados Unidos. “Pienso que es probable que los sectores radicales del partido, que existen, pueden endurecer su postura hacia situaciones como la de Venezuela para apuntalar la última parte del gobierno de Biden, si no hay acuerdos”.

En la disputa por el poder, la Oposición quedó derrotada, tanto con estrategias institucionales como extrainstitucionales, incluyendo las sanciones, que es lo que está en revisión”, afirma Stefanía Vitale, politólogo de Centro de Estudios para el Desarrollo, Cendes, de la UCV.

Vitale apunta que el resto consiste en trazar una estrategia que le abra las puertas a un compromiso por la democracia asumido por el oficialismo, un objetivo complejo de alcanzar. “El gobierno de Maduro alcanza acuerdos y los cumple a medias, los acata de forma parcial, no han devuelto competencias al gobierno estatal, no ha levantado el veto formal a los protectorados. Ellos son los que tienen el poder, Estados Unidos va a esperar por ellos. El alivio a las sanciones y estas concesiones, con las necesidades energéticas, tienen que ser a cambio de algo. Por otro lado, estamos en una transición en torno a lo que será el nuevo liderazgo opositor”.

Algunas fuentes atestiguan que, incluso en el trato cercano, es manifiesta la renuencia de la dirigencia chavista en torno a comprometer su palabra de forma expresa para celebrar unos comicios presidenciales justos y verificables. El oficialismo no parece dispuesto a entregar en una conversación pactada aquello que ha decidido mantener en sus términos y a todo evento, -esto es, el poder político, y algunos de ellos lo afirman en privado en encuentros parciales con activistas opositores.

El interés en ir a votar sigue siendo una pulsión presente en la mayoría de los ciudadanos que siguen viviendo en Venezuela, de acuerdo a lo que reportan sondeos de opinión recientes.

En el chavismo parece aumentar la sensación de poder concurrir a unos comicios haciendo concesiones parciales, creando circunstancias discutibles, tomando algunas recomendaciones y desechando otras, trabajando en vencer en el terreno electoral a una oposición que, incluso luego de unas elecciones primarias, quede tan dividida como lo está en este momento.

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