¿Quiénes son los Alex Saab del Rodrigato?

Los hermanos Jorge y Delcy Rodríguez han mantenido un círculo de contratistas de confianza entre los que destacan el clan Abou Nassif, los hermanos Khalil y el presidente de la FVF, Jorge Giménez. Sin embargo, es una incógnita si, bajo la tutela de Estados Unidos, estos cercanos aliados serán desplazados por actores favorecidos desde la Casa Blanca como Alejandro Betancourt.

Aquello de que la revolución se come a sus hijos —como Cronos, el dios de la mitología griega—, es un clisé tan manido como comprobado. En Venezuela las peripecias del “socialismo del siglo XXI” no dejan de ponerle una coletilla de originalidad a los más obstinados lugares comunes. Visto el periplo del otrora contratista predilecto de la “revolución bolivariana”, Alex Saab, la versión criolla del dicho podría reformularse a: la revolución se come a sus hijos más de una vez.

El 15 de septiembre Saab se declaró culpable, ante una corte en Miami, de lavar dinero público venezolano desde hace, al menos, 11 años. Después de su primera detención en junio de 2020, y liberado en diciembre de 2023 por la administración Biden, el 16 de mayo, el régimen venezolano devolvió al ex ministro de Industrias, al que alguna vez los hermanos Rodríguez alabaron como “héroe de la revolución», a Estados Unidos bajo la figura de una supuesta “deportación”. 

La confesión de Saab terminó de confirmar los detallados y valientes reportajes del portal venezolano de investigación Armando.info. Este hecho marc el desplome del Clan Maduro-Flores que se mantuvo en el poder durante 13 años, en un tenso equilibrio con las facciones rivales dentro del régimen. Luego de la muerte de Hugo Chávez el liderazgo en el chavismo mutó, desde una figura carismática y mesiánica, a un tirante balanceo entre clanes familiares, con poco respaldo popular, pero con suficiente control sobre el estamento militar para mantenerse en el poder. 

Con la “extracción” —más que la salida— de escena del clan presidido por Maduro la corte de contratistas y operadores financieros del chavismo también sufre un reacomodo que apunta a favorecer a los dos grupos familiares que quedaron en pie: el de los hermanos Rodríguez Gómez y el de los hermanos Cabello Rondón. El primero aterrizó en la cúspide del poder, así que luce pertinente la pregunta ¿quiénes son los “Alex Saab” del «Rodrigato»? y qué papel jueguan en el gobierno de facto tutelado desde Washington. 

No hay que buscar mucho para encontrar respuestas. Los trabajos de investigación de Aramando.info, Transparencia Venezuela, los informes de instituciones estadounidenses como la DEA y el Departamento del Tesoro, y hasta los testimonios de los propios ex integrantes del régimen apuntan a otros tres actores. Dos de ellos, lógicamente, clanes familiares, que han tenido un papel clave en el entorno de los hermanos.

El Clan Abou Nassif, más allá de los negocios

De origen libanés, el llamado “clan Abou Nassif” es uno de los grupos empresariales más cercanos al Rodrigato, especialmente a Delcy Rodríguez. El portal Armando.info precisó que este está conformado por Yussef Abou Nassif, Omar Abou Nassif, Jamal Abou Nassif y Nabil Abou Nassif, cuyos negocios incluyen la construcción, servicios turísticos, inmobiliarias, importadoras de alimentos y empaquetadoras. Destaca que el vínculo con la mandataria, sobre todo con Yussef, va más allá de los negocios: “se le tiene por la pareja sentimental de Delcy Rodríguez”, destaca el reportaje de agosto de 2021. Sin embargo, se desconoce si este vínculo afectivo se mantiene.

Con un esquema e historial corporativo similar al de Alex Saab, los Abou Nassif participaron en los contratos por cientos de millones de dólares para importar insumos de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), acuerdos que el chavismo solo otorga a sus operadores financieros de mayor confianza. Asignados a dedo y en medio de gran opacidad, los negocios de los CLAP ahora vuelven al ojo del huracán. Saab, en su reciente declaración de culpabilidad, aseguró que sobornó a funcionarios chavistas, como José Gregorio Vielma Mora, para asegurarse los tratos e, incluso, devolver 195 millones de dólares obtenidos en “ganancias ilícitas”.    

Nabil Abou Nassif trabajó para la alcaldía del municipio Libertador de Caracas, cuando Jorge Rodríguez era alcalde. Poco antes de abandonar su puesto en la alcaldía, junto a otro empresario de nombre Ihab Abou Letaif Abou Letaif, fundó una cadena de bodegones, al estilo de las convenience stores estadounidenses, de nombre OK Mart, que tuvo hasta tres sucursales en Caracas. La Gran Aldea precisó que, en octubre de 2022, la franquicia pasó a manos de la empresa Viva Supercentro, C.A., mejor conocida como Viva Mercados, que ahora tiene un local de 3.000 m² ubicado en la urbanización Boleíta, al este de Caracas. “Uno de los hipermercados más grandes de la ciudad “, promociona la página web de la rebautizada cadena. 

El cambio de imagen se produjo un año después de su asociación con los Abou Nassif. Mientras que las tres sucursales mantuvieron el formato de “tiendas de conveniencia”, ahora bajo el nuevo logo. Apenas cinco meses después, en marzo de 2023, abrieron otras tres sucursales, incluyendo una en La Guaira. En la nueva estructura corporativa no aparece Nabil Abou Nassif ni como accionista ni como directivo.

La asociación de los Rodríguez con los Abou Nassif captó la atención de los organismos de inteligencia en Washington. La agencia estadounidense de noticias AP reveló, dos semanas después del 3 de enero, que documentos de la DEA indican que Delcy Rodríguez estuvo entre los “objetivos prioritarios” de esa institución por su presunta participación en actividades ilícitas.

“Una designación que la DEA reserva para sospechosos que se cree tienen un ‘impacto significativo’ en el tráfico de drogas”, agrega el reporte.

Los registros de la DEA hacen referencia expresa a las relaciones de Rodríguez con Omar Nassif Sruji, “familiar de la pareja romántica de Rodríguez desde hace tiempo, Yussef Nassif”, agregó AP. En mayo pasado, la misma agencia también publicó que la administración Trump, que ha halagado de manera reiterada la gestión de la “presidente interina”, dio instrucciones a fiscales de Miami de que abandonen las investigaciones contra ella, a pesar de los informes de la DEA. Esto poco después de que los Rodríguez decidieron “deportar” a Alex Saab a Estados Unidos. 

Los hermanos Khalil, los más longevos

Los hermanos Majed y Khaled Khalil Mazjoub están entre los contratistas más antiguos del chavismo. También de raíces libanesas, sus empresas recibieron favores de instituciones gubernamentales en sectores tan distintos como el petrolero, la construcción, la energía eléctrica, seguros, alimentos y turismo. Su entrada al círculo cercano de los Rodríguez se consolidó por los años en que Jorge Rodríguez ocupó la presidencia del Consejo Nacional Electoral (CNE) y, luego, la alcaldía de Caracas. 

Por aquella época, los Khalil incursionaron en el mundo de los seguros a través de empresas como Serviseguros y H.M.O Servisalud con las cuáles obtuvieron contratos para ofrecer cobertura médica a los trabajadores del Poder Electoral y de la dependencia municipal. Incluso exfuncionarios del chavismo como el expresidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, quien los calificó de «operadores» de los Rodríguez Gómez, han mencionado el vínculo con los hermanos. 

Este lazo pasó por una primera prueba con el escándalo de Pdvsa-Cripto que estalló a inicios de 2023. Armando.info reveló que una empresa vinculada a los hermanos de nombre Montmagastre Ventures Ltd, inscrita en Belice, acumuló una deuda de 311 millones de dólares relacionada con embarques de la estatal petrolera en 2021. Los descalabros que vivieron los Khalil en su faceta de traders petroleros quedaron registrados en sentencias del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), como se detalló en un reportaje pasado de La Gran Aldea.

De acuerdo con la versión del Ministerio Público del chavismo, los hermanos fueron víctimas de una red de estafadores a las que habían encargado el transporte de unos 3 millones de barriles de mezcla bituminosa de Pdvsa. Sin embargo, personas cercanas a la industria consideran que la cercanía con el Rodrigato libró a los hermanos de una acusación. De hecho, sus nombres ni siquiera figuran en el expediente del caso Pdvsa-Cripto.

Es llamativo, además, que una cercana colaboradora del clan, Ximena Cagide Parada, figuró entre los acusados del esquema, pero, a diferencia de la mayoría de los señalados, huyó del país antes de su captura. Parada trabajó para el Grupo Hardwell Technologies C.A. —empresa de los contratistas de origen libanés— y gerenció el Ikin Hotel en Margarita, propiedad también de los hermanos. “Es una de las prestanombres de los Khalil”, aseguró a La Gran Aldea una fuente cercana a los empresarios. 

Al igual que el clan Abou Nassif, los hermanos Khalil han estado en la mira de las autoridades estadounidenses por años. En octubre de 2020 el Atlantic Council publicó un reporte firmado por el ahora subsecretario de Guerra para Seguridad Nacional y Asuntos de Seguridad de las Américas, Joseph M. Humire, en el que anticipaba que los Khalil eran los candidatos ideales para remplazar al entonces recién arrestado —por primera vez—, Alex Saab y para aceitar las relaciones con el régimen de Irán, uno de los enemigos históricos de Estados Unidos. 

“Majed Khalil Mazjoub, un experto en establecer contactos en Oriente Medio con un profundo conocimiento de la cleptocracia venezolana, cuenta con la confianza, el acceso y la posición en Venezuela necesarios para ayudar a Irán y al régimen de Maduro a continuar su cooperación estratégica en caso de que Alex Saab sea enviado a una prisión estadounidense”. Escribió Humire, quien entonces era un conocido experto en temas de seguridad nacional en Estados Unidos y que hoy tiene una gran influencia en la política de seguridad de ese país hacia el resto del continente.

Hasta el 11 de noviembre del año pasado, al menos, Majed mantenía estos vínculos. Ese día apareció, como presidente de Seguros Universitas, entre los invitados a un evento de la Superintendencia de la Actividad Aseguradora (Sudeaseg). El motivo era la inauguración de la sucursal en Venezuela de Mahan Farzam, S.A., la primera aseguradora iraní que abrió una oficina en Venezuela. El acto contó con la presencia del embajador de Irán, Ali Chegini. “Este logro es un claro reflejo del clima de cooperación mutua”, detalló una publicación de la agencia reguladora en la red social Instagram.

Los otros negocios del grupo, como los del área de alimentos, tampoco muestran síntomas de parálisis. Los hermanos son dueños de Productos Piscícolas, C.A (Propisca), una empresa de comercialización pesquera fabricante de la conocida marca de atún Eveba. 

Bases de datos de carga internacional como importgenius revelan que Propisca sigue moviendo cargamentos de pescado congelado para su actividad comercial. Además, la empresa sigue gozando de algunos beneficios del gobierno como el de mantener una concesión de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) para el “establecimiento y explotación de red de telecomunicaciones” en varios municipios de los estados Sucre, Monagas y Delta Amacuro. Esto contrasta con el bloqueo en internet que, hasta el pasado 17 de septiembre, el régimen ejerció por años en contra de los portales críticos de su gestión. Aunque recientemente levantaron la medida para algunos medios. La mayoría, entre ellos La Gran Aldea, todavía están restringidos en Venezuela.   

Jorge Giménez juega para el team Rodríguez

Las versiones sobre la cercanía del actual presidente de la Federación Venezolana de Fútbol (FVF), Jorge Giménez Ochoa, con Delcy Rodríguez se cimentaron luego de que diversos medios hicieran público que fue uno de los pasajeros del “delcygate”. Esta fue la expresión que usó la prensa venezolana y española para referirse al aterrizaje de un avión en Madrid en enero de 2020, en el que estaba la entonces vicepresidenta, a pesar de que la Unión Europea la había sancionado en 2018, prohibiendo su ingreso a esa asociación de países. 

En 2024, Armando.info publicó una detallada investigación que confirmó el abultado historial de contratos entre empresas vinculadas a Giménez y el chavismo, y su cercanía con los Rodríguez. El portal destaca que, apenas dos semanas después de ser electo como presidente de la FVF, Giménez voló a Catar a bordo de un avión de Conviasa, en una suerte de “comitiva” de Delcy Rodríguez. Entre los pasajeros también estaba Yussef Abou Nassif Smaili que, como se apuntó, era tenido en ese momento como la pareja sentimental de Rodríguez. 

Esta cercanía con la actual mandataria de facto de Venezuela, vino a la par con una serie de acuerdos comerciales del joven empresario. Como lo hiciera el hoy caído en desgracia Alex Saab, abarcan los opacos negocios de los CLAP y de la intermediación petrolera. Distintas versiones ubican a Giménez entre los traders que quedaron debiendo millones de dólares a Pdvsa por cargamentos de la estatal. Una fuente, cercana a la investigación hecha por el gobierno, asegura que, al igual que los Khalil, Giménez denunció que fue estafado por otros intermediarios. “El mismo grupo que denunciaron los Khalil”, agregó la fuente.

En el relato del MP sobre el caso de los hermanos Khalil, las autoridades hablan de una supuesta “organización criminal” que, con el apoyo del entonces vicepresidente de Comercio y Suministros de Pdvsa, el coronel Antonio Pérez Suárez, dirigió una red que extorsionaba a los empresarios “y les amedrentaban con la imposición de elevadísimas sanciones si no les hacían entrega de las cargas de crudo”. De acuerdo con el cuestionado Ministerio Público, esta red era dirigida en primer término por Kristina Antonorsi en Venezuela, quien fue detenida por el caso, y luego por Francisco D’Agostino y Alessandro Bazzoni desde Europa, dos traders con experiencia en el negocio petrolero venezolano y que, según el Departamento del Tesoro estadounidense, eran cercanos a Alex Saab. Ambos han negado estas acusaciones, mientras que países europeos tampoco han ejecutado la extradición solicitada por Venezuela en su contra, al considerar que el régimen venezolano no les garantizaría un juicio justo.

Este relato que ubica a Giménez y a los hermanos Khalil —casualmente ambos del círculo íntimo de los hermanos Rodríguez— como víctimas del riesgoso negocio de la intermediación petrolera en Venezuela parece ser la razón, al menos la oficial, que explica que ambos quedaran fuera del expediente del caso. 

Armando.info añade que Giménez ayudó a incorporar al sistema bancario internacional el dinero proveniente de las ventas de petróleo y que de esas transacciones surgían pagos a Yussef Abou Nassif y otros contratistas vinculados a los CLAP. Añade que las empresas que más crudo transportaron para Pdvsa a partir de 2022, luego del arresto de Saab, eran sociedades manejadas por Giménez y sus colaboradores vinculadas a embarques de crudo con destino a Asia. El portal estima en 1.500 millones la cifra que las empresas del círculo de Giménez adeudaban a Pdvsa. 

El nombre del gerente deportivo también surgió en el juicio que la Audiencia Nacional española le hizo al empresario de ese país Víctor de Aldama por hechos de corrupción que involucraron a funcionarios del gobernante Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Durante las audiencias de Aldama, quien era cercano al ex ministro de Transporte de España, José Luis Ábalos, describió a Giménez como un mediador al que contactaba para acceder a Rodríguez. 

Hoy, cuando surgen nuevos intermediarios impuestos desde Washington, como es el caso de Alejandro Betancourt López, queda abierta la interrogante de si estos antiguos colaboradores conservarán sus lugares en la corte del Rodrigato o si serán desplazados por los operadores que imponga la Casa Blanca.

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