Jorge Arreaza, de integrar la élite chavista a sobrevivir tras la implosión del madurismo

Son tiempos difíciles para figuras políticas que por años integraron la élite gobernante. Pero el número es más reducido cuando se trata de quienes estuvieron primero en el núcleo político del chavismo y sobrevivieron luego a la purga de Maduro dentro del oficialismo. Jorge Arreaza es uno de esos nombres

¿Puede el nombre de un podcast arrojar luces sobre el presente de una figura política? En el caso de Jorge Arreaza, uno de los cuadros políticos incondicionales del oficialismo –primero con Hugo Chávez y luego con Nicolás Maduro–, la respuesta es sí. 

Arreaza conduce un podcast que se transmite en YouTube desde la emisora comunitaria Radio Negro Primero (RNP), llamado Entre Comunes, un título que sugiere una paradoja con lo que ha sido la trayectoria —nada común—, del exyerno de Chávez.

Tras la extracción de Nicolás Maduro, la élite política del oficialismo se vio obligada a replantear su presente y futuro en un contexto de tutelaje estadounidense con los hermanos Rodríguez en los roles protagónicos.     

Figuras políticas como Arreaza lo saben y ahora, con cautela, asumen una narrativa más flexible y hasta de autocrítica. Algo que no lo caracterizó cuando ejerció el poder desde la alta jerarquía.

El yerno presidencial 

Arreaza, de 53 años, oriundo de Caracas, cursó Estudios Internacionales en la Universidad Central de Venezuela (UCV), donde también ejerció la docencia. Su proyección dentro de la élite política chavista tuvo diversos picos, uno de ellos fue en 2013, cuando era ministro de Ciencia y Tecnología en el gobierno de Chávez y fungió entonces de enlace y vocero del exmandatario convaleciente de cáncer en La Habana.

Además, por lo que fue su relación con la hija mayor del exprimer mandatario, Rosa Virginia Chávez, con quien se casó y tuvieron un hijo, Arreaza se convirtió en un hombre de confianza para el chavismo en un momento turbulento debido a la enfermedad del líder político.

Sobrevivir a la purga madurista

Con la llegada de Maduro al poder, Arreaza ejerció como vicepresidente de la República, cargo estratégico que desempeñó desde marzo de 2013 a enero de 2016. El entonces yerno de Chávez logró mantenerse dentro de la élite política oficialista, a pesar de los planes de Maduro sobre quienes lo acompañarían en su gobierno.

“A la muerte de Chávez empieza una pugna y en esa pugna de unos contra otros comienza una purga”, explica la consultora política y especialista en comunicación pública, Carmen Beatriz Fernández. 

Arreaza sobrevivió a la purga que Maduro ejecutó en el seno del oficialismo tras afianzarse en el poder. Ocupó la Vicepresidencia Sectorial para el Desarrollo Social y la Revolución de las Misiones; fue además ministro de Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología, y ministro de Desarrollo Minero Ecológico.

Aparte de la vicepresidencia ejecutiva, Arreaza se desempeñó como canciller de Maduro entre 2017 y 2021. En 2019, el Departamento del Tesoro estadounidense lo sancionó junto con otros integrantes de la cúpula madurista.

En 2022, como una de las pocas figuras de confianza dentro del chavismo y el madurismo, a Arreaza le tocó asumir la candidatura a gobernador de Barinas. Sin embargo, pese a contar con toda la maquinaria del Estado al servicio del PSUV, Arreaza tuvo que cargar con una derrota frente al contendiente de la oposición.

Momento de reacomodo

Desde 2025 Arreaza integra la Asamblea Nacional que lidera Jorge Rodríguez. Allí preside la Comisión Especial de Seguimiento de la Ley de Amnistía en un nuevo momento de turbulencias y tensiones políticas dentro del oficialismo. 

Para el politólogo Alejandro Armas, el caso de figuras intermedias como Arreaza denota la realidad dentro del entorno gubernamental. En medio de la inexistencia de un recambio político confiable, el reacomodo de facciones y la redistribución de cuotas de poder está a la orden del día.       

“Figuras de posición intermedia en la jerarquía como Arreaza tienen que navegar estas aguas sin precedentes con cautela, para encontrar su lugar. Tienen que mostrarse convenientes al nuevo ‘statu quo’. En el caso del propio Arreaza, poniéndose al servicio de temas delicados como la Ley de Amnistía”, agregó Armas.

Por su parte, de acuerdo con Fernández, lo que antes fue un archipiélago de poderes, primero con Chávez y luego con Maduro, administraciones en las que Arreaza ejerció roles como un incondicional, ahora queda reducido a prácticamente dos poderes.

“Los hermanos Rodríguez por un lado y Diosdado Cabello por el otro. Todo el resto de lo que fue chavismo está en esa búsqueda de reacomodo, incluido el exyerno de Chávez. Es un esquema de sobrevivencia”, acotó Fernández.

Un momento político de ambigüedad 

El momento de liderazgo de Delcy y Jorge Rodríguez, ambos en el Poder Ejecutivo y Legislativo con la venia del gobierno de Estados Unidos, implica un distanciamiento de la narrativa, simbología y actores clave del chavismo y del madurismo.

Para el profesor universitario y politólogo Jesús Castellanos, debido a la ambigüedad que caracteriza al gobierno de los hermanos Rodríguez ante el tutelaje estadounidense, surge un sector del chavismo-madurismo que “defiende no solo su presunta base ideológica, sino el propio ejercicio del poder de Maduro”.

“En ese mismo sector pudieran estar Mario Silva, Jorge Arreaza. Ellos han intentado ocupar espacios en redes sociales, pero entre el temor a la represión y la reducción de recursos para actuar, se ven como actores al margen”, destaca Castellanos.

En el podcast que conduce Arreaza, Nicolás Maduro Guerra como invitado asomó lo que denota el presente de quienes integraron el círculo del poder con Maduro, obligados ahora a una adaptación. 

“Hay resistencias que son defensivas. Esta es una resistencia activa, como nos enseñó Chávez, como nos enseñó Nicolás en los períodos más duros”, le dijo Maduro Guerra a Arreaza.

La nueva realidad política luego del 3 de enero obliga a figuras como Arreaza a replantear sus expectativas políticas con menos pugnacidad que en el pasado.

“Esperemos que el diálogo siga dándonos oportunidad para el reencuentro, para la paz, para la institucionalización en un nuevo momento político”, dijo el exyerno de Chávez y el excanciller de Maduro en el más reciente episodio de su podcast Entre Comunes.

La opinión emitida en este espacio refleja únicamente la de su autor y no compromete la línea editorial de La Gran Aldea.