En la aldea
28 mayo 2024

Rafael José Urdaneta Farías (1788-1845).

Rafael Urdaneta: un bolivariano de guerra y paz (I Parte)

Hombre de confianza y fiel seguidor de Simón Bolívar. Lo acompañó desde que lo conoció en 1813. Durante 17 años estuvo a la orden del Libertador, en todas las circunstancias. Este marabino protagonista de excepción de la gesta independentista, no solo fue exitoso en la estrategia militar sino también en los compromisos de los deberes civiles que le tocó ejercer. Fue senador en el Congreso de Cúcuta de 1821, Presidente del Congreso entre 1823 y 1824. Gobernador de Maracaibo, su ciudad natal, de la cual salió a los 16 años y regresó a los 36. Padre de 11 hijos. Zuliano de retos, compromisos y decisiones que tomaba sin que le temblara el pulso.

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Rafael Arráiz Lucca | 20 junio 2021

El primero de los Urdaneta llega a Maracaibo en 1645 y proviene del país vasco. Se llama Martín Urdaneta del Campo y había casado con María de la Vega Palacios Velazco. Ellos fueron los tatarabuelos de Rafael José Urdaneta Farías, quien era hijo de Miguel Gerónimo Urdaneta y Troconis y María Alejandrina Faría y Jiménez Cedeño de Cisneros.

Los Urdaneta Faría fueron once hermanos, de los que Rafael José fue el segundo, y nació el 24 de octubre de 1788. Crecieron y se educaron en Maracaibo entre las familias de la élite marabina. Entonces, sus padres tenían un hato en La Cañada adonde pasaban temporadas en contacto con la naturaleza lacustre. Pero será en Maracaibo donde conozca su primera instrucción hasta que en 1799 lo envían a Caracas a estudiar latinidad por un breve período, y regresa a Maracaibo a formarse con los franciscanos, aprendiendo algo de gramática y filosofía. Luego, en 1804, cuando suma 16 años, lo envían a estudiar a Bogotá, alojándose en casa de su tío Martín Urdaneta y Troconis, quien entonces desempeñaba un cargo de alguna importancia en el Virreinato: Contador mayor del Tribunal de Cuentas.

El joven Rafael ingresa a estudiar en el legendario Colegio Mayor de San Bartolomé y se sumerge en la sociedad bogotana de entonces, muy distinta a la marabina que había conocido. Son años decisivos en su vida. Estudia en el mejor colegio de Bogotá para la época y desempeña un cargo menor que lo ayuda en su manutención: Oficial tercero en el tribunal de Cuentas y, según su biógrafa, Arlene Urdaneta Quintero: “En este empleo adquirió valiosos conocimientos sobre la administración de personal militar y se familiarizó con los asuntos castrenses” (Urdaneta Quintero, 2011: 12). Los vínculos familiares le amplían el horizonte y lleva una activa vida cultural en los ambientes de la élite bogotana.

“En 1820 la confianza que le tiene Bolívar es absoluta, y le encarga las primeras negociaciones con los enviados de Pablo Morillo para la firma del Armisticio”

En 1811, cuando tiene 23 años, se suma a la gesta independentista que se ha ido formando después de los sucesos del 20 de julio de 1810 en Bogotá. Para este año el joven Urdaneta detentaba otro cargo en “la mesa de la guerra de las cajas reales”, lo que le permitió mejorar todavía más sus destrezas administrativas. En este 1811 se incorpora al batallón comandado por Antonio Baraya y da sus primeras batallas en Popayán contra el ejército realista de Miguel Tacón. Pronto es ascendido a capitán y luego a sargento mayor.

Su lealtad a Baraya lo lleva a incorporarse en 1812 al batallón federalista que va a enfrentarse a las fuerzas centralistas de Antonio Nariño. Recordemos que en Nueva Granada no se había logrado la independencia plena, y ya batallaban dos fuerzas patrióticas por el control del poder: Los centralistas y los federalistas. En estas contiendas está Urdaneta cuando los centralistas de Nariño derrotan a los federalistas de Baraya y cae preso, hasta que es liberado como consecuencia del pacto entre ambas fuerzas.

Los años de la Guerra (1813-1821)

Recuperada su carrera militar vuelve a las luchas independentistas y conoce a Simón Bolívar en 1813, cuando este está en el trance de organizarse después del fracaso venezolano de 1812. Se conocieron cerca de Pamplona, y Urdaneta se sumó al pequeño ejército de Bolívar en la Batalla de Cúcuta, siendo integrante del ejército neogranadino. En la disyuntiva, decide incorporarse a las fuerzas de Bolívar y se pone bajo sus órdenes en la llamada “Campaña Admirable”. Desde ese año de 1813 y hasta 1830, durante 17 años, estuvo a la orden del Libertador en todas las circunstancias.

Simón Bolívar, El Libertador (1783-1830).

Sale de Cúcuta con el ejército de Bolívar y participa en las Batallas de Niquitao (2 julio) y Taguanes (31 julio); y luego está con Atanasio Girardot en Puerto Cabello, al tiempo recibe su ascenso a teniente coronel y participa en la Batalla de Bárbula (30 septiembre), donde cae Girardot, y luego en la Batalla de Araure (diciembre). Sobre este momento de su vida, afirma uno de sus biógrafos: “Muestra brillante de la actividad guerrera de este venezolano es el hecho de que durante cuarenta y cinco días seguidos, después de la citada Batalla de Araure, estuvo en 27 acciones generales y parciales” (García Chuecos, 1953: 1179).

Sobre la muerte de Girardot escribe el propio Urdaneta en el Boletín del Ejército Libertador N°16, del 1o de octubre de 1813: “Al llegar ayer con sus tropas a la altura que dominaba el enemigo tremolando el pabellón de la libertad, una bala de fusil le hizo morir” (Grases, 1963: tomo I, 319).

En 1814 está presente en los sitios de San Carlos y Valencia, y combate en la Primera Batalla de Carabobo, con Bolívar, el 28 de mayo, y se le instruye para que persiga a los vencidos. Luego, después de la derrota en la Batalla de La Puerta (15 junio), se retira hacia Nueva Granada, siguiéndole el rastro los soldados del realista Sebastián de la Calzada. En tal sentido, se afirma: “Fue esta la más brillante operación de su carrera militar, abriéndose paso por entre dos ejércitos enemigos y perseguido por otro; carente de municiones y de subsistencia; con un hospital numeroso de heridos y escoltando una emigración de más de 2.000 personas” (García Chuecos, 1953: 1179).

“Urdaneta es senador elegido por Maracaibo e, incluso, presidente del Congreso entre 1823 y 1824, año en que Bolívar lo designa Intendente de Maracaibo”

En 1815 es ascendido a general de división, tiene 27 años, y desde Tunja se mueve hacia Cúcuta y luego hacia Chitagá, donde es derrotado por de la Calzada y regresa a Tunja a presentar informes. Se le absuelve de los cargos por la derrota de 1816, y se le envía a Casanare y luego a Apure, donde se pone bajo las órdenes de José Antonio Páez. En 1817, lo tenemos en Barcelona a las órdenes de Bolívar al principio del año, luego queda en Oriente a las órdenes de Santiago Mariño y finalmente baja a Angostura a sumarse a la campaña que Bolívar adelanta en el centro del país.

En 1818 está en la Batalla de El Semen (marzo), donde lo hieren y al año siguiente, el crucial 1819, Bolívar no lo lleva a la campaña de Nueva Granada si no que lo distingue enviándolo a Oriente. Antes, lo hayamos como diputado por Barinas en el Congreso de Angostura, reunido en febrero. Después, lo tenemos en Margarita y Cumaná; y en julio toma el Morro de Barcelona y luego la ciudad. Cuando Bolívar regresa de Bogotá a Angostura, y ante la muerte de Anzoátegui en Pamplona, lo designa en sustitución de este como general en jefe del Ejército del Norte de la Nueva Granada. Entonces, se traslada a Cúcuta.

Dolores Vargas París, esposa de Rafael Urdaneta y con quien contrajo matrimonio el 31 de agosto de 1822. Tuvieron 11 hijos.

En 1820 la confianza que le tiene Bolívar es absoluta, y le encarga las primeras negociaciones con los enviados de Pablo Morillo para la firma del Armisticio. En las tratativas finales no está presente, ya que se encontraba al frente de sus tropas en Trujillo como garante del acuerdo de noviembre de este año.

En 1821 trabaja en el pronunciamiento de Maracaibo a favor de Colombia y luego se desplaza a Coro y Barquisimeto, donde Bolívar espera similares respaldos. Este año, ante los servicios prestados, Bolívar lo asciende a general en jefe. Ha llegado a la cima de su carrera militar. Tiene 33 años, y está afanado en la preparación de las tropas para la Batalla de Carabobo, pero la enfermedad lo sustrae de participar en ella. El cuerpo no le daba. Estuvo convaleciente la mayor parte del año hasta que lo designan jefe del departamento militar de Coro, Maracaibo, Trujillo, Mérida y Táchira, y luego lo eligen como senador en el Congreso de Cúcuta de 1821.

Tres años en Bogotá (1821-1823)

Todavía convaleciente Urdaneta se establece en Bogotá. Bolívar lo quiere cerca. Vuelve a Bogotá con el aura del vencedor y está soltero. Muy pronto se enamora y se casa con una señorita principal de la capital de Colombia: María Magdalena de los Dolores Guadalupe Vargas Machuca y París Ricaurte. Es decir, Dolores Vargas París. Sin la menor duda, de las familias de mayor abolengo en la ciudad andina. El matrimonio ocurre el 31 de agosto de 1822.

Los Urdaneta Vargas fueron once: Rafael Guillermo (1823); Luciano (1825); Octaviano (1826); Amenodoro (1829); Adolfo (1830); Rosa Margarita (1831); Alejandrina (1832); Susana (1834); Eleazar (1839); Neftalí (1841), y Rodolfo (1843). Dolores, su esposa, nació en Bogotá en 1800 y falleció en Caracas en 1878, sobreviviendo a su marido durante muchos años, ya que Urdaneta murió en 1845.

“Urdaneta siempre está a favor de lo que crea Bolívar. Le toca recibirlo en Maracaibo a finales de 1826, cuando viene por última vez a Venezuela a intentar, infructuosamente, de ‘meter en cintura’ al general Páez”

En Bogotá se afilia a la Logia masónica y, además, lleva una intensa vida social donde la pareja se distingue notablemente, según todos los testimonios. Bolívar se va a las campañas del sur y en la capital queda al mando el vicepresidente Santander. Urdaneta es senador elegido por Maracaibo e, incluso, presidente del Congreso entre 1823 y 1824, año en que Bolívar lo designa Intendente de Maracaibo, y regresa a la patria chica.

Tres años en Maracaibo (1824-1827)

Gobernar en su ciudad natal ha debido ser un honor particular para Urdaneta, además podía organizar los bienes familiares y retomar el ritmo de las relaciones personales, suspendidas a partir de 1804, cuando se fue a vivir a Bogotá. Salió de Maracaibo a los 16 años y ahora regresaba a los 36, casado y con tres hijos.

Se dedica a gobernar en términos administrativos. No había tenido esa oportunidad hasta este momento, ya que sus tareas entre 1811 y 1821 habían sido exclusivamente bélicas, y luego en Bogotá se había desempeñado como senador; de tal modo que la administración de un presupuesto y las órdenes ejecutivas para beneficio de su comunidad natal, eran una nueva experiencia.

José Antonio Páez
José Antonio Páez.

Señala su biógrafa que, no obstante la seriedad administrativa de Urdaneta, en esta temporada maracaibera incurrió en el vicio del juego y puso en peligro las finanzas familiares: “Urdaneta, al igual que otros comandantes como Páez, Santander, Valdés y Montilla, era un aficionado a los juegos. En una ronda de mala suerte había perdido las dos casas, en una de las cuales vivía su familia. La primera fue entregada por documento de venta, la segunda la conservó hasta 1831, cuando sale de Colombia exilado a Curazao”. (Urdaneta Quintero, 2011: 68).

También se ocupa de intentar neutralizar a las fuerzas separatistas de Colombia que asomaban la cabeza en Maracaibo. Como fiel seguidor de Bolívar era imposible que tolerara cualquier intento de disminuir o deshacer los trabajos de El Libertador. Este movimiento venezolano de inconformidad con Colombia comienza a expresarse claramente en 1821, cuando la Constitución de Cúcuta, y después se pronuncia con La Cosiata, en 1826. Urdaneta siempre está a favor de lo que crea Bolívar. Le toca recibirlo en Maracaibo a finales de 1826, cuando viene por última vez a Venezuela a intentar, infructuosamente, de “meter en cintura” al general Páez.

Secretario de Guerra en Bogotá (1828-1830)

Bolívar regresa a Bogotá en julio de 1827 y convoca a La Convención de Ocaña, que tiene lugar en abril de 1828, y ya en agosto de este año asume poderes dictatoriales y reorganiza el gobierno. Allí entra a formar parte de él Rafael Urdaneta como Secretario de Guerra, en sustitución de Carlos Soublette, quien es enviado a Venezuela. Todo esto ocurre el 3 de marzo de 1828 mediante decreto del Libertador-Presidente, antes de que Bolívar sea derrotado en Ocaña, suspenda la convención y regrese a Bogotá sin poder modificar la Constitución de Cúcuta como era su proyecto, a semejanza de la boliviana redactada por él en 1826.

“Dolores Vargas París, su esposa, nació en Bogotá en 1800 y falleció en Caracas en 1878, sobreviviendo a su marido durante muchos años, ya que Urdaneta murió en 1845”

Desde que llega a Bogotá la misión central de Urdaneta es controlar la ciudad y tener a raya a los rebeldes en contra de Bolívar, que no eran pocos ni apacibles. Por lo contrario, atentaron contra la vida del Libertador el 25 de septiembre de 1828 en el Palacio San Carlos donde vivía con su mujer, Manuela Sáenz Aizpuru.

Fue Urdaneta el que redujo a los conjurados, los hizo presos, los juzgó militarmente y mandó a ejecutar a 14 de ellos, pero la presión política impidió que Santander y Carujo recibieran la sentencia de muerte y les fue conmutada la pena, ante la profunda molestia de Urdaneta, quien se ausenta hacia una finca en Casanare por unas semanas hasta que regresa a su cargo de Secretario de Guerra, a instancias expresas de Bolívar. Además, reforzado en su condición por haber sido designado Comandante General de Cundinamarca el 28 de septiembre de 1828, tres días después del intento de magnicidio.

Vista del Casco Central de Maracaibo, ya entrado el siglo XX, ciudad natal de Rafael Urdaneta.

*Continuará el domingo 27 de junio de 2021.

Bibliografía:
-Bencomo Barrios, Héctor (1997). Entrada Rafael Urdaneta en el
Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas, Fundación Polar.
-Bolívar, Simón (1990). Bolívar: ideas de un espíritu visionario. Caracas, Monte Ávila Editores.
-García Chuecos, Héctor (1953). Entrada Rafael Urdaneta en el
Diccionario biográfico de Venezuela. Madrid, Cárdenas Sáenz de la Calzada editores.
-Grases, Pedro y Pérez Vila, Manuel (1963). Las Fuerzas Armadas en el  siglo XIX. Textos para su estudio. Caracas, Presidencia de la República.
-Mondolfi Gudat, Edgardo (1999). Simón Bolívar. Estaré solo en medio del mundo. Cartas de la intimidad. Caracas, Los Libros de El Nacional.
-Urdaneta Quintero, Arlene (2011). Rafael Urdaneta. Caracas, BBV, El Nacional-Banco del Caribe.
-Velásquez, Ramón J. (1983). “Rafael Urdaneta” en Los libertadores de
 Venezuela. Caracas, Meneven.

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